DICCIONARIO MÉDICO
Glucagonoma
El glucagonoma es un tumor neuroendocrino funcionante que se origina en las células alfa de los islotes de Langerhans del páncreas y produce glucagón en cantidades muy superiores a las fisiológicas. Es una neoplasia rara: su incidencia se estima en 1 caso por cada 20 millones de habitantes al año, y representa entre el 1 % y el 2 % de todos los tumores neuroendocrinos pancreáticos. Se construye el nombre combinando glucagón, la hormona que el tumor secreta en exceso, con el sufijo griego -ωμα (-ōma, «tumor»). A su vez, glucagón es un acrónimo acuñado en 1923 por los bioquímicos Charles P. Kimball y John R. Murlin, de la Universidad de Rochester, a partir de las palabras inglesas GLUCose (glucosa) y AGONist (agonista, «el que moviliza»). La idea era expresar que esta sustancia recién aislada actuaba como movilizadora de la glucosa almacenada en el hígado. En condiciones normales, las células alfa liberan glucagón cuando la glucemia desciende, lo que estimula la glucogenólisis y la gluconeogénesis hepáticas para restaurar los niveles de glucosa. El glucagonoma produce glucagón de forma continua y no regulada, independientemente de la glucemia, lo que mantiene activadas de forma permanente las vías catabólicas hepáticas. Las células alfa constituyen aproximadamente el 15-20 % de la población celular de los islotes de Langerhans. Se distribuyen por la periferia del islote, rodeando al núcleo de células beta productoras de insulina (un dato histológico que sirve para recordar la relación funcional inversa entre ambas hormonas). Los glucagonomas asientan con clara preferencia en el cuerpo y la cola del páncreas, que es donde la densidad de islotes es mayor. Suelen alcanzar un tamaño considerable antes de la detección: la mayoría superan los 4 o 5 cm en el momento del hallazgo. En el 50 % al 80 % de los casos ya existen metástasis, sobre todo hepáticas, cuando se identifica el tumor. A pesar de estas cifras, el crecimiento del tumor es habitualmente lento, lo que permite supervivencias prolongadas incluso en presencia de enfermedad diseminada. El exceso sostenido de glucagón produce un cuadro clínico reconocible que la literatura denomina síndrome del glucagonoma. Su rasgo más característico es el eritema necrolítico migratorio, una dermatosis que cursa con placas eritematosas, vesiculosas y costrosas que migran por las extremidades inferiores, la región perineal y la cara. Fue precisamente esta manifestación cutánea la que llevó al reconocimiento del síndrome: McGavran la describió en 1966 en asociación con un tumor pancreático secretor de glucagón, y Mallinson sistematizó el cuadro completo en 1974. Junto al eritema, el síndrome incluye hiperglucemia (consecuencia directa del exceso de glucagón), pérdida de peso, anemia normocítica y tendencia a la trombosis venosa. La hipoaminoacidemia, resultado del consumo acelerado de aminoácidos por la gluconeogénesis hepática, se considera uno de los mecanismos implicados en las lesiones cutáneas, aunque la patogenia exacta del eritema necrolítico no está resuelta del todo. La gran mayoría de los glucagonomas son esporádicos. Un 10-20 % se presentan en el contexto de la neoplasia endocrina múltiple tipo 1 (NEM-1). La edad habitual de presentación se sitúa entre la quinta y la séptima década de vida, sin un predominio claro de sexo. Literalmente, «tumor de glucagón»: la hormona que el tumor secreta (glucagón) más el sufijo -ωμα, que en terminología médica designa una masa o tumor. El propio nombre glucagón es un acrónimo inglés de 1923 que alude a su función como movilizador de la glucosa. Ambos son tumores neuroendocrinos de los islotes pancreáticos, pero se originan en células distintas y producen hormonas opuestas. El insulinoma nace de las células beta y produce insulina (hipoglucemia); el glucagonoma nace de las células alfa y produce glucagón (hiperglucemia). El insulinoma es, además, mucho más frecuente y en su mayoría benigno, mientras que el glucagonoma suele ser maligno. En la mayoría de los casos, sí. Las series publicadas sitúan la proporción de glucagonomas malignos por encima del 50 %, y muchos ya han metastatizado al hígado en el momento del hallazgo. Sin embargo, el crecimiento lento del tumor permite supervivencias prolongadas. Si desea ampliar información sobre el glucagonoma y conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el glucagonoma
Célula de origen y localización pancreática
El síndrome del glucagonoma
Formas esporádica y asociada a NEM-1
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «glucagonoma»?
¿En qué se diferencia del insulinoma?
¿Es siempre maligno?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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