DICCIONARIO MÉDICO

Cáncer de páncreas

El cáncer de páncreas es el conjunto de neoplasias malignas que se originan en el tejido pancreático. El adenocarcinoma ductal representa aproximadamente el 85 % de los casos. Según la SEOM, en España se registraron más de 10 000 nuevos casos en 2025, y la enfermedad constituye la cuarta causa de muerte por cáncer en los países occidentales.

Qué es el cáncer de páncreas

Se denomina cáncer de páncreas a cualquier tumor maligno que nace en las células del páncreas, la glándula retroperitoneal situada detrás del estómago y por delante de la columna lumbar. La palabra «cáncer» proviene del latín cancer ("cangrejo"), calco del griego καρκίνος (karkínos), término que Hipócrates empleó para describir tumores cuyas prolongaciones vasculares recordaban, según la tradición, las patas de un cangrejo. El vocablo «páncreas», a su vez, combina las raíces griegas πᾶν (pān, "todo") y κρέας (kréas, "carne"): Rufo de Éfeso, en el siglo I d. C., lo aplicó a una glándula de consistencia carnosa, sin hueso ni cartílago, que parecía «toda carne».

Conviene no confundir «cáncer de páncreas» con un único tipo tumoral. Bajo esa denominación conviven neoplasias de origen exocrino (las mayoritarias), tumores neuroendocrinos funcionantes y no funcionantes, y entidades menos frecuentes como el pancreatoblastoma infantil. Cada variante posee una biología, un comportamiento clínico y un pronóstico diferentes, de modo que el término genérico solo indica el órgano de origen.

Biología tumoral y localización retroperitoneal

Buena parte de la agresividad que se atribuye al cáncer de páncreas tiene raíces anatómicas. El páncreas ocupa una posición profunda en el retroperitoneo, rodeado por el duodeno, el colédoco, la vena porta, la arteria mesentérica superior y el tronco celíaco. Esa vecindad con estructuras vasculares y nerviosas facilita la invasión local precoz y dificulta las resecciones quirúrgicas con márgenes libres.

A escala molecular, el oncogén KRAS aparece mutado en más del 90 % de los adenocarcinomas ductales pancreáticos, un hallazgo descrito por Almoguera y colaboradores en 1988 que sigue siendo uno de los rasgos genéticos más constantes de la oncología sólida. A esa mutación conductora se suman con frecuencia la inactivación de TP53, CDKN2A y SMAD4. No es casualidad que cuatro genes protagonicen la inmensa mayoría de los casos; la convergencia mutagénica refleja un programa de transformación celular muy definido.

Otra característica notable es la reacción desmoplásica: el tumor genera a su alrededor un estroma denso de fibroblastos y matriz extracelular que actúa como barrera física frente al sistema inmunitario y limita la penetración de agentes terapéuticos. Este microambiente fibrótico explica en parte por qué el cáncer de páncreas responde peor que otros tumores sólidos a muchas estrategias de la oncología actual.

Tipos histológicos de las neoplasias pancreáticas

Adenocarcinoma ductal. Es la forma más común, con diferencia. Se origina en el epitelio de los conductos pancreáticos y constituye entre el 85 % y el 90 % de todos los cánceres de páncreas. Se localiza con mayor frecuencia en la cabeza de la glándula (alrededor del 60 % de los casos), lo que provoca compresión del colédoco y obstrucción biliar. Su descripción detallada corresponde a la entrada adenocarcinoma de páncreas. Dentro del grupo exocrino existen variantes menos frecuentes: el carcinoma de células acinares, el carcinoma adenoescamoso y el carcinoma mucinoso no quístico, entre otras.

Tumores neuroendocrinos pancreáticos. Representan entre el 3 % y el 5 % de las neoplasias del páncreas. Se originan en las células de los islotes de Langerhans y pueden ser funcionantes (si secretan hormonas activas) o no funcionantes. Los funcionantes más conocidos son el insulinoma, el gastrinoma, el glucagonoma, el VIPoma y el somatostatinoma. Su pronóstico es, en general, considerablemente mejor que el del adenocarcinoma ductal.

Neoplasias quísticas. Algunas lesiones quísticas del páncreas poseen potencial de malignización. La más relevante por frecuencia es la neoplasia mucinosa papilar intraductal (IPMN), que puede progresar desde displasia de bajo grado hasta carcinoma invasor. Los cistoadenomas mucinosos también tienen capacidad premaligna, mientras que los cistoadenomas serosos son, en la práctica, benignos.

Existen además entidades raras que no encajan limpiamente en los grupos anteriores: el tumor pseudopapilar sólido (tumor de Frantz), que afecta predominantemente a mujeres jóvenes, y el pancreatoblastoma, propio de la edad pediátrica. Ambos suelen tener un pronóstico más favorable que el adenocarcinoma.

Epidemiología y factores de riesgo

El cáncer de páncreas no figura entre los tumores de mayor incidencia (supone en torno al 3 % de las neoplasias sólidas), pero sí entre los de mayor mortalidad. La supervivencia relativa a cinco años se sitúa en torno al 12-13 % en los registros más recientes del programa SEER estadounidense, y cifras similares se recogen en las estadísticas europeas. La mayoría de los pacientes se encuentran en fases avanzadas en el momento de la identificación del tumor, lo que condiciona en gran medida el resultado.

De los factores de riesgo conocidos, el tabaquismo es el que cuenta con la asociación más sólidamente documentada: se estima que hasta un 30 % de los casos son atribuibles al consumo de tabaco, según datos de la SEOM. La pancreatitis crónica de larga evolución incrementa la probabilidad, si bien la magnitud exacta del riesgo varía entre estudios. Con la diabetes mellitus de tipo 2 ocurre algo peculiar: la relación es bidireccional, porque puede ser tanto un factor predisponente como una manifestación precoz de la propia neoplasia. Separar causa de consecuencia no siempre es posible.

Cerca del 10 % de los cánceres pancreáticos se asocian a síndromes hereditarios. Los más relevantes son las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 (que también predisponen a cáncer de mama y ovario), el síndrome de Peutz-Jeghers, el síndrome de Lynch, la pancreatitis hereditaria y el síndrome de melanoma-nevus atípico familiar (FAMMM). Las unidades de consejo genético evalúan a pacientes con historia familiar sugerente para determinar si existe una variante patogénica que justifique un seguimiento individualizado.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la expresión «cáncer de páncreas»?

De la unión de dos términos con raíz griega. «Cáncer» procede del latín cancer, a su vez calco del griego καρκίνος (karkínos, "cangrejo"), metáfora que Hipócrates utilizó para tumores con vasos radiantes. «Páncreas» combina πᾶν (pān, "todo") y κρέας (kréas, "carne"), nombre acuñado por Rufo de Éfeso en el siglo I para describir una glándula de consistencia carnosa, sin hueso ni cartílago. La expresión compuesta designa, literalmente, un tumor maligno de la glándula «que es toda carne».

¿Es lo mismo cáncer de páncreas que adenocarcinoma pancreático?

No. El adenocarcinoma ductal es el tipo más frecuente de cáncer de páncreas, pero no el único. Los tumores neuroendocrinos, las neoplasias quísticas con transformación maligna y entidades raras como el tumor pseudopapilar sólido también son cánceres de páncreas. Usar ambos términos como sinónimos es impreciso.

¿La pancreatitis crónica puede derivar en cáncer de páncreas?

La inflamación prolongada del tejido pancreático se reconoce como factor de riesgo, con un aumento de la probabilidad que crece conforme se acumulan años de evolución. Ahora bien, la mayoría de las personas con pancreatitis crónica no desarrollarán nunca un cáncer de páncreas. Otros factores (tabaquismo, carga genética) suelen operar de forma conjunta, y separar la contribución específica de cada uno sigue siendo complejo en la práctica clínica e investigadora.

¿Qué proporción de cánceres de páncreas tiene base hereditaria?

Aproximadamente un 10 %. Las mutaciones más estudiadas son las de BRCA1 y BRCA2, que suponen entre un 4 % y un 7 % de los casos, pero existen otros síndromes (Peutz-Jeghers, Lynch, pancreatitis hereditaria, FAMMM). La identificación de una variante patogénica permite establecer programas de seguimiento específico para el portador y sus familiares directos.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Cáncer de páncreas. MedlinePlus en español.
  2. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Neoplasia de páncreas. SEOM, información sobre el cáncer.
  3. Instituto Nacional del Cáncer. Información general sobre el cáncer de páncreas. NIH, cancer.gov en español.
  4. American Cancer Society. ¿Qué es el cáncer de páncreas?. ACS en español.

Información clínica completa sobre el cáncer de páncreas

Si necesita información sobre manifestaciones clínicas, evaluación, abordaje terapéutico o seguimiento de esta enfermedad, puede consultar la página del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra dedicada al cáncer de páncreas.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en los tipos tumorales, las técnicas asociadas o los conceptos vinculados al cáncer de páncreas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Adenocarcinoma de páncreas: el tipo histológico más frecuente del cáncer pancreático, originado en el epitelio ductal.
  • IPMN (neoplasia mucinosa papilar intraductal): lesión quística con potencial de malignización, una de las neoplasias pancreáticas más buscadas.
  • Tumor neuroendocrino de páncreas: grupo de neoplasias originadas en los islotes de Langerhans.
  • Insulinoma: tumor neuroendocrino funcionante más frecuente del páncreas.
  • Gastrinoma: tumor secretor de gastrina, asociado al síndrome de Zollinger-Ellison.
  • Adenocarcinoma: definición general del tipo histológico que abarca múltiples localizaciones.
  • CA 19-9: marcador tumoral sérico utilizado en el seguimiento de neoplasias pancreáticas.
  • FOLFIRINOX: protocolo de poliquimioterapia empleado en tumores pancreáticos.
  • Cirugía de Whipple: duodenopancreatectomía cefálica, intervención de referencia para tumores de la cabeza del páncreas.
  • Páncreas: anatomía y función de la glándula.

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