DICCIONARIO MÉDICO

Colelitiasis

La colelitiasis es la presencia de cálculos en el interior de la vesícula biliar, formados por la precipitación de componentes normales de la bilis. En torno al 80 % de estos cálculos son de colesterol; el resto corresponde a los llamados pigmentarios, compuestos sobre todo por bilirrubinato cálcico. Se estima que afecta al 10-15 % de la población adulta en los países occidentales, con predominio en mujeres.

Qué es la colelitiasis

El término procede del griego χολή (cholé, 'bilis') y λιθίασις (lithíasis, 'formación de piedras'), a su vez derivado de λίθος (líthos, 'piedra'). Ya Galeno empleó la voz χολολιθίασις para describir concreciones en las vías biliares, pero la acepción clínica moderna se consolidó durante el siglo XIX con los avances en anatomía patológica del aparato biliar.

Desde el punto de vista médico, la colelitiasis designa la presencia de uno o más cálculos dentro de la vesícula biliar. Cuando esos cálculos migran al conducto colédoco, la situación recibe un nombre distinto: coledocolitiasis. La mayoría de las personas portadoras de cálculos no llegan a saberlo nunca, porque la colelitiasis permanece asintomática en una proporción alta de los casos. Solo cuando un cálculo obstruye transitoriamente el conducto cístico se produce el cuadro de cólico biliar.

Mecanismo de formación de los cálculos biliares

La bilis es una solución acuosa que contiene colesterol, fosfolípidos (sobre todo lecitina), sales biliares y pigmentos derivados de la bilirrubina. En condiciones normales, el colesterol se mantiene solubilizado gracias al equilibrio entre estos componentes. Si la concentración de colesterol excede la capacidad de solubilización de las sales biliares y la lecitina, se forman microcristales que van creciendo hasta constituir un cálculo macroscópico. Ese proceso no ocurre de un día para otro; puede prolongarse durante años.

En los cálculos pigmentarios el mecanismo es diferente. La hemólisis crónica o las infecciones biliares recurrentes aumentan la concentración de bilirrubina no conjugada en la bilis, que precipita al combinarse con calcio. Los cálculos pigmentarios negros, asociados a enfermedades hemolíticas, se forman en la propia vesícula. Los marrones, vinculados a infección bacteriana de la vía biliar, pueden aparecer también en los conductos biliares.

Tipos de cálculos

Cálculos de colesterol. Son los más frecuentes en los países occidentales y representan cerca del 80 % del total. Su tamaño varía desde pocos milímetros hasta más de 2 cm. Son radiotransparentes en la radiografía simple (no se ven en la placa convencional), aunque se detectan sin dificultad mediante ecografía abdominal.

Cálculos pigmentarios negros. Suelen ser pequeños, múltiples y de consistencia dura. Se asocian a la cirrosis hepática y a anemias hemolíticas como la drepanocitosis o la esferocitosis hereditaria.

Cálculos pigmentarios marrones. Más blandos y friables, aparecen con frecuencia en contextos de infección crónica de la vía biliar, especialmente en poblaciones del este asiático. Contienen restos bacterianos junto con bilirrubinato cálcico y ácidos grasos.

Factores de riesgo y epidemiología

La prevalencia de la colelitiasis aumenta con la edad. Es infrecuente antes de los 20 años y alcanza sus cifras más altas por encima de los 60. El sexo femenino confiere un riesgo claramente superior al masculino (proporción aproximada de 2-3 a 1), en buena medida por la influencia de los estrógenos sobre el metabolismo del colesterol biliar. Los embarazos múltiples incrementan la probabilidad de formación de cálculos, como también lo hacen la obesidad, la pérdida de peso muy rápida y ciertas predisposiciones genéticas.

La distribución geográfica no es uniforme. Las poblaciones de nativos americanos presentan prevalencias muy elevadas, superiores al 60 % en mujeres pimas. En Europa y Norteamérica la cifra se sitúa en torno al 10-15 %. En algunas regiones de Asia y África las tasas son considerablemente menores, si bien la occidentalización de la dieta tiende a igualarlas.

Diferenciación con la coledocolitiasis

Conviene no confundir la colelitiasis con la coledocolitiasis. La primera designa cálculos dentro de la vesícula; la segunda, cálculos en el conducto colédoco. Pueden coexistir, pero sus implicaciones clínicas difieren. La coledocolitiasis conlleva un riesgo mayor de colangitis (infección de la vía biliar) y de pancreatitis aguda por obstrucción de la ampolla de Vater. Las manifestaciones también son distintas: el cólico hepático suele acompañarse de ictericia cuando el cálculo se encuentra en el colédoco, algo que rara vez ocurre si permanece en la vesícula.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra colelitiasis?

Del griego antiguo. La raíz χολή (cholé) significa 'bilis' y λίθος (líthos) significa 'piedra'. El sufijo -ίασις (-íasis) indica un proceso patológico. La traducción literal sería, por tanto, 'proceso de formación de piedras en la bilis'. El término se incorporó al vocabulario médico occidental durante el siglo XIX.

¿Es lo mismo colelitiasis que litiasis biliar?

Sí. Ambos nombres designan exactamente la misma condición: la presencia de cálculos en la vesícula biliar. Litiasis biliar es la forma más empleada en el lenguaje clínico cotidiano; colelitiasis, la preferida en la nomenclatura médica formal. El público general suele referirse a ella como "piedras en la vesícula".

¿Todas las personas con colelitiasis necesitan operarse?

No. La mayoría de las personas con cálculos biliares no experimentan molestias a lo largo de su vida, y en esos casos no se recomienda intervención. La indicación de colecistectomía se plantea cuando aparecen cólicos biliares de repetición o cuando se producen complicaciones como la colecistitis aguda. Algunas situaciones especiales (vesícula calcificada, cálculos muy grandes) pueden justificar la cirugía aun sin presencia de molestias, pero son excepciones.

¿Los cálculos biliares se pueden disolver con medicamentos?

Depende. Los cálculos de colesterol de pequeño tamaño (menores de 1 cm) y en una vesícula que conserve su función contráctil pueden responder al ácido ursodesoxicólico administrado por vía oral. El proceso es lento, puede requerir más de un año, y los cálculos reaparecen con frecuencia tras suspender la medicación. Los cálculos pigmentarios y los calcificados no responden a este abordaje farmacológico.

Referencias

  1. MedlinePlus. Cálculos biliares.
  2. Manual MSD (versión para profesionales). Colelitiasis.
  3. FESEMI (Sociedad Española de Medicina Interna). Colelitiasis.
  4. Mayo Clinic. Cálculos biliares.

Consulte también la información clínica completa sobre la litiasis biliar

Si busca información detallada sobre las manifestaciones, el proceso diagnóstico y las opciones de abordaje de los cálculos biliares, puede consultar la ficha completa de litiasis biliar elaborada por el Departamento de Cirugía General y Digestiva de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la colelitiasis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Bilis: líquido digestivo producido por el hígado, almacenado en la vesícula biliar y liberado al duodeno para la digestión de las grasas.
  • Colecistitis: inflamación de la vesícula biliar, habitualmente secundaria a la obstrucción del conducto cístico por un cálculo.
  • Coledocolitiasis: presencia de cálculos en el conducto colédoco, con riesgo de obstrucción biliar e ictericia.
  • Colecistectomía: extirpación quirúrgica de la vesícula biliar, procedimiento de referencia para la colelitiasis complicada.
  • Cólico biliar: dolor agudo en el hipocondrio derecho provocado por la impactación de un cálculo en el conducto cístico.
  • Colestasis: detención o disminución del flujo de bilis, que puede ser consecuencia de obstrucción litiásica.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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