DICCIONARIO MÉDICO
Fibrosarcoma
El fibrosarcoma es una neoplasia maligna de origen mesenquimal compuesta por fibroblastos inmaduros que producen cantidades variables de colágeno. Pertenece al grupo de los sarcomas de tejidos blandos y representa entre el 1 % y el 3,6 % de los sarcomas diagnosticados en adultos. Su incidencia se ha reducido notablemente en las últimas décadas, a medida que los avances en inmunohistoquímica y citogenética han permitido reclasificar como entidades propias muchos tumores que antes se englobaban bajo esta denominación. El fibrosarcoma se define como un tumor maligno del tejido conectivo fibroso. Se origina a partir de fibroblastos que pierden sus mecanismos de control proliferativo y forman una masa de células fusiformes con un grado variable de diferenciación. El rasgo histológico que lo identifica es la disposición de esas células en un patrón denominado «en espiga» o herringbone, en el que los haces de fibras se entrecruzan formando ángulos agudos que recuerdan a las espinas de un arenque. Desde el punto de vista etimológico, el término combina dos raíces de tradición médica distinta. Fibra procede del latín y designa originalmente un filamento vegetal; la medicina lo adoptó para referirse a las estructuras filamentosas del organismo, en particular las del tejido conjuntivo. Sarcoma viene del griego σάρκωμα (sárkōma), derivado de σάρξ, σαρκός (sárx, sarkós, «carne»), con el sufijo -ωμα que indica tumoración o excrecencia. Galeno ya empleó σάρκωμα para referirse a tumefacciones carnosas, aunque con un sentido más amplio que el actual. La Real Academia Española recoge el término como «tumor maligno del tejido conjuntivo fibroso», definición que coincide con la de la Organización Mundial de la Salud. Durante buena parte del siglo XX, el fibrosarcoma fue la etiqueta histopatológica más habitual entre los sarcomas de partes blandas: llegó a representar dos tercios de todos los casos. Esa proporción cayó de forma drástica cuando la inmunohistoquímica y las técnicas genéticas permitieron identificar entidades que antes se confundían con él. Hoy se considera una neoplasia rara. Los fibroblastos son las células predominantes del tejido conectivo y se encargan de sintetizar la matriz extracelular, incluidas las fibras de colágeno, las de elastina y la sustancia fundamental amorfa. En condiciones normales su tasa de división es baja; se activan sobre todo durante la cicatrización de heridas y los procesos de reparación tisular. Cuando un fibroblasto sufre transformación maligna, pierde esa quiescencia habitual y comienza a dividirse sin control. Las células resultantes conservan cierta capacidad de producir colágeno, pero lo hacen de forma desordenada. El grado de diferenciación del tumor varía: los fibrosarcomas bien diferenciados contienen abundante colágeno y pocas atipias celulares, mientras que los pobremente diferenciados muestran una actividad mitótica elevada, atipia marcada y escasa producción de matriz. Es precisamente ese grado el que condiciona en gran medida el comportamiento biológico de la lesión. Se reconocen dos formas principales de fibrosarcoma, con perfiles biológicos distintos. Fibrosarcoma infantil o congénito. Aparece en menores de un año, y en ocasiones ya está presente al nacimiento. Constituye el sarcoma de partes blandas más frecuente en lactantes. A nivel molecular, la mayoría de los casos porta la translocación t(12;15)(p13;q25), que genera el gen de fusión ETV6-NTRK3. Esta alteración ha adquirido relevancia porque la identificación de fusiones del gen NTRK ha abierto opciones terapéuticas específicas en los últimos años. El comportamiento es localmente agresivo, pero la tendencia a producir metástasis a distancia es baja. Fibrosarcoma del adulto. Predomina entre los 30 y los 60 años, sin diferencia clara entre sexos. Suele localizarse en los tejidos blandos profundos de las extremidades, especialmente en muslo y rodilla, aunque también puede afectar al tronco, al retroperitoneo o, con menor frecuencia, al hueso. El fibrosarcoma óseo primario nace de la cavidad medular o del periostio y tiende a asentar en los huesos largos (fémur, tibia). La forma del adulto carece de marcadores moleculares específicos propios, lo que convierte su identificación, en muchos casos, en un proceso de exclusión: se establece después de descartar otros sarcomas de células fusiformes que pueden imitarlo. En 1948, el patólogo estadounidense Arthur Purdy Stout publicó en la revista Cancer el artículo «Fibrosarcoma, the malignant tumor of fibroblasts», donde sistematizó los criterios morfológicos para distinguir esta neoplasia de otros tumores de tejido conectivo. El trabajo de Stout proporcionó un marco histopatológico que se mantuvo vigente durante décadas y convirtió al fibrosarcoma en el sarcoma de partes blandas más diagnosticado de su época. Con el tiempo, sin embargo, esa categoría se fue estrechando. Muchas lesiones que Stout habría clasificado como fibrosarcoma reciben hoy nombres propios: el tumor fibroso solitario, el sarcoma fibromixoide de bajo grado o el sarcoma de células fusiformes indiferenciado, entre otros. El propio concepto de fibrosarcoma se ha convertido, en cierto modo, en residual. Fibroma. Es un tumor benigno del tejido conectivo fibroso. Comparte con el fibrosarcoma la célula de origen (el fibroblasto), pero no invade tejidos adyacentes ni produce metástasis. La distinción histológica suele ser clara: el fibroma muestra células maduras, baja celularidad y escasas figuras de mitosis. Fibromatosis y tumor desmoide. Se sitúan en una zona intermedia entre la benignidad y la malignidad. Pueden infiltrar localmente con agresividad, pero no metastatizan. Su manejo y su pronóstico difieren por completo de los del fibrosarcoma. Dermatofibrosarcoma protuberans. Tumor cutáneo de bajo grado que comparte el origen fibroblástico, pero se distingue por su patrón histológico en «rueda de carro» (storiform), por la translocación específica COL1A1-PDGFB y por una tasa de metástasis muy inferior a la del fibrosarcoma convencional. Otros sarcomas de partes blandas como el rabdomiosarcoma, el angiosarcoma o el osteosarcoma comparten la estirpe mesenquimal, pero cada uno deriva de un linaje celular diferente (músculo estriado, endotelio vascular y osteoblastos, respectivamente). La confusión entre ellos era frecuente antes de que las técnicas de inmunotinción y análisis cromosómico permitieran identificarlos con precisión. Del latín fibra (filamento) y del griego σάρκωμα (sárkōma, de σάρξ, «carne», con el sufijo -ωμα, «tumor»). Literalmente vendría a significar «tumor carnoso de tejido fibroso». Galeno ya usó σάρκωμα en el siglo II d. C. para describir tumefacciones de aspecto carnoso, aunque sin el sentido oncológico que tiene hoy. No. Ambos proceden del fibroblasto, pero el fibroma es benigno y el fibrosarcoma es maligno. El fibroma no invade tejidos vecinos ni se disemina a otros órganos; el fibrosarcoma sí puede hacerlo, con tasas de recurrencia local que superan el 50 % en algunas series publicadas. Porque los avances en inmunohistoquímica y citogenética han permitido reclasificar como entidades independientes muchos tumores que antes se agrupaban bajo el nombre de fibrosarcoma. Lo que antes era un cajón de sastre se ha ido vaciando a medida que se identifican marcadores moleculares y cromosómicos específicos para cada tipo de sarcoma. Depende del caso concreto, pero en términos generales la forma infantil o congénita se comporta de manera menos agresiva. Metastatiza con poca frecuencia y la supervivencia a largo plazo es considerablemente mejor que la de la forma del adulto. Si desea profundizar en conceptos asociados al fibrosarcoma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el fibrosarcoma
El fibroblasto como célula de origen
Clasificación: forma infantil y forma del adulto
Arthur Purdy Stout y la consolidación del concepto
Diferenciación con entidades relacionadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra fibrosarcoma?
¿Es lo mismo un fibrosarcoma que un fibroma?
¿Por qué se diagnostica hoy menos fibrosarcoma que hace décadas?
¿El fibrosarcoma infantil tiene el mismo pronóstico que el del adulto?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026