DICCIONARIO MÉDICO
Dermatofibrosarcoma protuberans
El dermatofibrosarcoma protuberans (DFSP) es un sarcoma cutáneo raro de bajo grado, localmente agresivo, que se origina en la dermis y tiende a infiltrar en profundidad los tejidos subcutáneos. Su incidencia se estima entre 0,8 y 5 casos por millón de habitantes y año. Aunque rara vez produce metástasis a distancia (menos del 5 % de los casos), la elevada tasa de recurrencia local tras la extirpación convencional lo convierte en una entidad de especial interés clínico. Se trata de un tumor de origen mesenquimal cuya célula de partida no se ha establecido con certeza. Histológicamente, el DFSP presenta una proliferación densa de células fusiformes dispuestas en un patrón estoriforme muy característico, es decir, organizadas en remolinos o «ruedas de carro» que constituyen la marca histológica del tumor. Estas células se extienden de forma tentacular hacia la grasa subcutánea, siguiendo los septos del tejido adiposo, lo que explica que los márgenes reales de la lesión sean considerablemente mayores que los que se aprecian a simple vista. El nombre reúne cuatro elementos: δέρμα (dérma, piel), el latín fibra (filamento), σάρξ (sárx, carne, raíz de sarcoma) y el adjetivo latino protuberans (que sobresale, que protruye). La construcción describe un sarcoma fibroso de la piel que en fases avanzadas forma nódulos que protruyen por encima de la superficie cutánea. La primera descripción clínica se atribuye a R. W. Taylor en 1890; el nombre actual fue acuñado por los dermatólogos franceses Jean Darier y Marcel Ferrand en 1924. En la gran mayoría de los DFSP se detecta una translocación entre los cromosomas 17 y 22 (t(17;22)(q21;q13)) que genera un gen de fusión entre COL1A1 (que codifica la cadena alfa-1 del colágeno tipo I) y PDGFB (el gen del factor de crecimiento derivado de las plaquetas, cadena B). Esta fusión tiene una consecuencia funcional directa: la proteína quimérica resultante actúa como un ligando autocrino que estimula de forma continua el receptor PDGFR-beta en las propias células tumorales, promoviendo su proliferación. En la inmunohistoquímica, las células del DFSP expresan de manera difusa CD34, un marcador que lo distingue del dermatofibroma convencional (negativo para CD34). Tumor de Bednar. También llamado DFSP pigmentado, contiene células dendríticas cargadas de melanina dispersas entre las células fusiformes. Conserva el mismo comportamiento biológico que el DFSP clásico. Fibroblastoma de células gigantes. Considerado la forma juvenil del DFSP, aparece en niños y adolescentes. Muestra un estroma mixoide y células multinucleadas en lugar del patrón estoriforme clásico, pero comparte la misma fusión COL1A1-PDGFB. Existe además la posibilidad de transformación fibrosarcomatosa, en la que áreas del DFSP adquieren un patrón de fibrosarcoma de alto grado con mayor actividad mitótica. Cuando esto ocurre, el riesgo de metástasis a distancia aumenta considerablemente respecto al DFSP habitual. El DFSP es un tumor infrecuente. Afecta a hombres y mujeres de forma similar, con una ligera preponderancia en la raza negra según algunas series. La edad de presentación más habitual se sitúa entre los 30 y los 50 años, aunque se han descrito casos en todas las décadas de la vida, incluidos niños (casi siempre bajo la forma de fibroblastoma de células gigantes). El tronco concentra la mayoría de las localizaciones, seguido de las extremidades proximales. Pese a compartir la raíz «dermatofibro-» en el nombre, las dos entidades son biológicamente opuestas. El dermatofibroma es benigno, superficial, estable, no recidiva tras la extirpación y es negativo para CD34 (positivo para factor XIIIa). El DFSP es un sarcoma de bajo grado, infiltrativo, con alta tasa de recurrencia local, positivo para CD34 y portador de la fusión COL1A1-PDGFB. Las diferencias histológicas son claras cuando se dispone de una muestra representativa, pero en biopsias superficiales la confusión es posible, especialmente con la variante celular del dermatofibroma, que puede simular el patrón estoriforme del DFSP. De δέρμα (piel), fibra (filamento), σάρξ (carne, raíz de «sarcoma») y el latín protuberans (que sobresale). Lo acuñaron Jean Darier y Marcel Ferrand en 1924 para describir un tumor fibroso cutáneo maligno que en sus fases avanzadas forma nódulos que protruyen por encima de la piel. Técnicamente sí, pero no en el sentido habitual del término. No es un carcinoma (como el basocelular o el espinocelular) ni un melanoma. Es un sarcoma, es decir, un tumor maligno del tejido conectivo, clasificado como de bajo grado. Su riesgo principal no es la metástasis (infrecuente) sino la recurrencia local cuando la extirpación no alcanza márgenes suficientes. Sí, sobre todo en fases iniciales, cuando el DFSP aún se presenta como una placa indurada plana sin los nódulos protuberantes que le dan nombre. La inmunohistoquímica (CD34 positivo en el DFSP, negativo en el dermatofibroma) y la detección de la fusión COL1A1-PDGFB permiten resolver la duda cuando la morfología no es concluyente. Doble. Desde el punto de vista del mecanismo, es la alteración genética responsable de la proliferación tumoral: genera una estimulación autocrina del receptor PDGFR-beta. Desde el punto de vista práctico, confirma la identidad del tumor en casos dudosos y, al tratarse de una señalización bien caracterizada, ha abierto la puerta a estrategias moleculares dirigidas contra esa vía. Si desea profundizar en conceptos asociados al dermatofibrosarcoma protuberans, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el dermatofibrosarcoma protuberans
Fusión COL1A1-PDGFB y mecanismo de proliferación
Variantes reconocidas
Epidemiología y localización
Diferenciación con el dermatofibroma
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre dermatofibrosarcoma protuberans?
¿Es un cáncer de piel?
¿Puede confundirse con un dermatofibroma?
¿Qué importancia tiene la fusión COL1A1-PDGFB?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026