DICCIONARIO MÉDICO

Dermis

La dermis es la capa intermedia de la piel. Se sitúa entre la epidermis, que queda por encima, y la hipodermis o tejido subcutáneo, que queda por debajo. Es una lámina de tejido conjuntivo rica en fibras de colágeno y elastina que sostiene la piel y aloja vasos, nervios, glándulas y folículos pilosos.

Qué es la dermis

La palabra viene del griego δέρμα (dérma), "piel", que en el vocabulario médico latino se femininizó como dermis. Anatómicamente designa la capa media de las tres que forman la piel: la epidermis, un epitelio estratificado sin vasos; la dermis, un tejido conjuntivo fibroso y vascularizado; y la hipodermis, tejido adiposo laxo que la ancla a las estructuras profundas. Su origen embriológico procede del mesodermo; la epidermis, en cambio, deriva del ectodermo.

El grosor no es homogéneo. En el párpado la dermis apenas alcanza 0,6 mm; en la planta del pie y la palma de la mano puede llegar a 3 mm. Ese espesor tan variable explica por qué la piel se comporta de manera distinta según la región del cuerpo. Es también el motivo por el que las biopsias cutáneas exigen ajustar la profundidad al lugar donde se practican.

Estructura: dermis papilar y dermis reticular

La dermis se organiza en dos estratos con límites poco marcados entre sí. La dermis papilar es la más superficial y también la más delgada. Forma pequeñas prolongaciones digitiformes, las papilas dérmicas, que se interdigitan con la epidermis y aumentan la superficie de contacto entre ambas capas. Contiene tejido conjuntivo laxo, fibras finas de colágeno tipo III, redes elásticas delicadas y un asa capilar que se encarga de nutrir a la epidermis avascular. Aquí residen también las terminaciones nerviosas más superficiales, responsables del tacto fino.

Por debajo aparece la dermis reticular, mucho más gruesa y densa. Domina el colágeno tipo I, dispuesto en haces gruesos entrecruzados que confieren resistencia mecánica. Las fibras elásticas son más numerosas y más largas que en la capa papilar. En este estrato se alojan los folículos pilosos con sus glándulas sebáceas asociadas, las glándulas sudoríparas ecrinas y apocrinas, los pequeños músculos erectores del pelo y los plexos vasculares profundos que continuarán con la circulación de la hipodermis. Su borde inferior se funde con el tejido celular subcutáneo sin un plano de separación nítido.

Componentes celulares y matriz extracelular

El fibroblasto es la célula predominante y la responsable de sintetizar tanto las fibras como la sustancia intercelular amorfa. Junto a él conviven mastocitos, macrófagos, linfocitos y algunas células dendríticas. Los mastocitos merecen mención aparte: liberan histamina y otros mediadores vasoactivos cuando reciben estímulos mecánicos, químicos o inmunológicos, y explican fenómenos como la urticaria o el dermografismo.

La matriz extracelular está formada por colágeno, elastina, reticulina y una matriz amorfa rica en glucosaminoglicanos, entre ellos el ácido hialurónico y el dermatán sulfato. Este material gelatinoso retiene grandes cantidades de agua, actúa como lubricante entre las fibras y participa en la difusión de nutrientes hacia la epidermis. Con la edad su contenido hídrico disminuye, las fibras elásticas se fragmentan y el colágeno se sintetiza más despacio del que se degrada. De ahí la pérdida progresiva de firmeza y la aparición de arrugas.

Vasos, nervios y anexos cutáneos

La dermis está intensamente vascularizada. Dos plexos arteriales corren en paralelo a la superficie: uno superficial, entre la dermis papilar y la reticular, y otro profundo, en la unión con la hipodermis. Ambos se comunican mediante vasos verticales y son responsables de la termorregulación cutánea. Cuando aumenta la temperatura corporal, la vasodilatación de estos plexos permite disipar calor; cuando desciende, la vasoconstricción lo conserva.

Los nervios sensitivos se distribuyen por toda la capa. Algunas terminaciones son libres y detectan dolor y temperatura; otras se encuentran encapsuladas en corpúsculos especializados. Los corpúsculos de Meissner, ubicados en las papilas dérmicas, captan el tacto discriminativo. Los de Pacini, más profundos, responden a la presión y a la vibración. Es una red densa y desigual: la yema del dedo tiene una inervación varias veces superior a la del dorso.

Dentro de la dermis se alojan también los llamados anexos cutáneos: folículos pilosos, glándulas sebáceas y glándulas sudoríparas. Aunque su origen es epidérmico, se hunden en el espesor dérmico para desarrollarse. En caso de una lesión que destruya la epidermis pero respete estos anexos, la piel puede regenerarse a partir de las células madre que albergan.

Funciones

La dermis participa en varias funciones que atañen al conjunto de la piel:

Soporte mecánico. El entramado de colágeno resiste la tracción y evita que la piel se desgarre ante golpes o roces. La elastina permite que vuelva a su forma tras estirarse.

Termorregulación. Los plexos vasculares y las glándulas sudoríparas ajustan la disipación de calor según las necesidades del organismo.

Sensibilidad. Sus terminaciones nerviosas transmiten al sistema nervioso central información sobre tacto, presión, temperatura y dolor.

Nutrición de la epidermis. La epidermis carece de vasos; toda su nutrición procede de la difusión desde la red capilar de la dermis papilar.

Reparación tisular. Los fibroblastos dérmicos sintetizan la nueva matriz que sustituye al tejido dañado durante la cicatrización.

Diferenciación con epidermis e hipodermis

La epidermis se sitúa por encima. Es un epitelio escamoso estratificado, avascular, formado sobre todo por queratinocitos y unas pocas células accesorias (melanocitos, células de Langerhans, células de Merkel). Su misión es crear una barrera frente al medio externo. La dermis, situada inmediatamente debajo, es tejido conjuntivo con vasos, nervios y anexos. La unión entre ambas se llama unión dermoepidérmica y es una lámina basal muy compleja.

La hipodermis, o tejido celular subcutáneo, queda por debajo. Está formada mayoritariamente por adipocitos organizados en lobulillos y funciona como reserva energética, aislante térmico y almohadillado mecánico. Contiene los vasos y nervios de mayor calibre antes de que se ramifiquen hacia la dermis.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede la palabra dermis?

Del griego δέρμα (dérma), que significa "piel". Los anatomistas del siglo XIX adoptaron la forma latina dermis como femenino para designar específicamente la capa media de la piel, reservando "piel" y "cutis" para el conjunto del órgano. La misma raíz griega está presente en decenas de términos médicos: dermatología, epidermis, hipodermis, dermatitis, dermatoscopia, taxidermia.

¿Qué diferencia hay entre dermis y piel?

La piel es el órgano completo. Está formada por tres capas superpuestas: epidermis, dermis e hipodermis. La dermis es solo una de esas tres capas, aunque suele ser la de mayor grosor y la que aporta a la piel su resistencia mecánica y su elasticidad. Cuando se habla coloquialmente de "arrugas de la piel" o "flacidez", en realidad se está describiendo cambios que ocurren dentro de la dermis.

¿Por qué las quemaduras profundas dejan cicatriz y las superficiales no?

Porque la epidermis se regenera con facilidad, pero la dermis no. Una quemadura superficial que solo afecte a la epidermis se cura sin secuelas porque los queratinocitos basales reconstruyen el epitelio en pocos días. Cuando la lesión alcanza la dermis, sobre todo la reticular, el fibroblasto sustituye el tejido perdido por una matriz de colágeno más desorganizada. Ese tejido reparado es funcional pero visible, y constituye la cicatriz.

¿La dermis se puede regenerar con la edad?

Solo en parte. El fibroblasto sigue produciendo colágeno y elastina toda la vida, pero el ritmo de síntesis disminuye a partir de la cuarta década. La radiación ultravioleta acumulada acelera este proceso y fragmenta las fibras elásticas, un fenómeno conocido como fotoenvejecimiento. Puede ralentizarse con fotoprotección, hidratación adecuada y hábitos generales, aunque revertir por completo la involución dérmica no es posible.

Referencias

  1. Academia Española de Dermatología y Venereología, Fundación Piel Sana. Dermis.
  2. Merck Sharp & Dohme, Manual MSD. Estructura y funcionamiento de la piel.
  3. Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria. Anatomía y fisiología de la piel. Pediatría Integral.
  4. Real Academia Española. Dermis. Diccionario de la lengua española.

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Si desea profundizar en conceptos asociados a la dermis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

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