DICCIONARIO MÉDICO
Glándula sebácea
Glándula sebácea es una glándula exocrina de la piel, de pequeño tamaño, que produce sebo, una mezcla de lípidos cuya función es lubricar y proteger la superficie cutánea y el tallo del pelo. Se encuentra en prácticamente toda la piel del cuerpo, salvo en las palmas de las manos y las plantas de los pies. El adjetivo sebácea procede del latín sebaceus, derivado de sebum («sebo, grasa, manteca animal»). La RAE lo define como «que participa de la naturaleza del sebo o se parece a él». En la literatura médica, el término se documenta desde mediados del siglo XVIII, cuando el médico francés Jean Astruc mencionó por primera vez las glándulas sebáceas en una publicación de 1746. Cada glándula sebácea se aloja en la dermis media y está formada por lóbulos de células epiteliales cargadas de lípidos, los sebocitos. Estas células se desarrollan embriológicamente en el cuarto mes de gestación como una gemación del folículo piloso, y en la mayoría de las regiones corporales permanecen anatómicamente unidas a él durante toda la vida. En la mayor parte de la piel, la glándula sebácea, el folículo piloso y el músculo erector del pelo forman un complejo funcional que los dermatólogos denominan unidad pilosebácea. El conducto excretor de la glándula desemboca en el infundíbulo del folículo, de modo que el sebo alcanza la superficie cutánea recorriendo el canal piloso junto con el tallo del pelo. La contracción del músculo erector colabora en la expulsión del contenido glandular. Existen, no obstante, glándulas sebáceas independientes del folículo piloso. Las glándulas de Meibomio, en el borde de los párpados, producen la capa lipídica de la película lagrimal. En los labios, la mucosa genital y la areola mamaria pueden encontrarse las llamadas glándulas de Fordyce, visibles como pequeños puntos amarillentos bajo la mucosa, que representan glándulas sebáceas ectópicas sin pelo asociado. A diferencia de la mayoría de las glándulas exocrinas, que liberan su producto por exocitosis conservando la integridad de la célula (secreción merocrina), la glándula sebácea emplea un mecanismo holocrino. Los sebocitos acumulan lípidos en su citoplasma hasta que la célula se rompe y se desintegra, vertiendo tanto las grasas como los restos celulares al conducto excretor. El recambio celular es continuo: las células basales de la periferia del lóbulo se dividen y se diferencian para reemplazar a las que se han destruido, un ciclo que se repite sin pausa a lo largo de toda la vida. El sebo resultante es una mezcla lipídica compleja que incluye triglicéridos (aproximadamente el 40-60 % del total), ésteres de cera, escualeno, ácidos grasos libres y colesterol. Dos de estos componentes, el escualeno y los ésteres de cera, son prácticamente exclusivos de la secreción sebácea humana y no se encuentran en concentraciones comparables en otros tejidos. La densidad de glándulas sebáceas varía enormemente según la región corporal. En la cara y el cuero cabelludo se concentran entre 400 y 900 por centímetro cuadrado, lo que explica que sean las zonas de piel más grasa. El tronco presenta una densidad intermedia, con mayor acumulación en la parte anterior del tórax y la línea media de la espalda. En las extremidades la densidad desciende de forma notable. Los andrógenos son los principales reguladores de la actividad sebácea. Durante la pubertad, el aumento de la testosterona y su metabolito activo, la dihidrotestosterona, estimula el crecimiento de las glándulas y la producción de sebo, razón por la cual la piel grasa y las lesiones comedogénicas son tan frecuentes en la adolescencia. Con el envejecimiento, la producción de andrógenos declina y la secreción sebácea disminuye, contribuyendo a la sequedad cutánea propia de la piel senil. Porque la célula entera (el sebocito) se destruye para liberar su contenido lipídico. No se trata de un vertido selectivo a través de la membrana, sino de una rotura completa: el sebo que llega a la piel es la suma de los lípidos sintetizados y los restos del propio sebocito. No. Existen glándulas sebáceas libres, sin folículo piloso asociado, en los párpados (glándulas de Meibomio), los labios, la mucosa genital y la areola mamaria. Lubrica la superficie de la piel y el cabello, reduce la pérdida de agua transepidérmica y aporta cierta actividad antimicrobiana gracias a los ácidos grasos libres que dificultan la proliferación de determinadas bacterias y hongos.Qué es la glándula sebácea y de dónde viene su nombre
La unidad pilosebácea
Secreción holocrina y composición del sebo
Distribución y regulación
Preguntas frecuentes
¿Por qué la secreción sebácea es de tipo holocrino?
¿Todas las glándulas sebáceas están asociadas a un pelo?
¿Para qué sirve el sebo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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