DICCIONARIO MÉDICO
Enterocolitis
La enterocolitis es la inflamación simultánea del intestino delgado y del intestino grueso. Reúne, por tanto, los conceptos de enteritis y colitis en un mismo cuadro. Su causa puede ser infecciosa, isquémica, farmacológica o inmunitaria, y la gravedad varía desde formas autolimitadas hasta cuadros que comprometen la vida del paciente. El término procede del griego ἔντερον (énteron, «intestino»), κόλον (kólon, «colon») y el sufijo -itis, que indica inflamación. Se emplea cuando el proceso inflamatorio afecta a ambos tramos intestinales de forma conjunta, lo que lo distingue de la enteritis aislada (limitada al intestino delgado) y de la colitis (circunscrita al colon). No se trata de una enfermedad única sino de una categoría que engloba entidades muy diferentes entre sí. La enterocolitis por rotavirus en un lactante tiene poco que ver, en mecanismo y pronóstico, con la enterocolitis pseudomembranosa del adulto hospitalizado o con la enterocolitis necrosante del recién nacido prematuro. Lo que las une es la localización anatómica de la inflamación. Las infecciones constituyen la causa más frecuente. Entre los agentes bacterianos figuran Salmonella, Shigella, Campylobacter, Yersinia y ciertas cepas de Escherichia coli. Los virus, en particular el rotavirus, el norovirus y los adenovirus entéricos, representan una proporción elevada de los episodios en la infancia. Parásitos como Giardia lamblia y hongos del género Candida se observan con menor frecuencia y, en general, en personas con defensas comprometidas. Fuera del ámbito infeccioso, la enterocolitis puede originarse por isquemia (reducción del flujo sanguíneo a la pared intestinal, habitual en ancianos con enfermedad vascular), por uso prolongado de antibióticos que alteran la flora y favorecen la proliferación de Clostridium (Clostridioides difficile), o por mecanismos inmunitarios, como sucede en la enfermedad inflamatoria intestinal y en la enterocolitis inducida por proteínas alimentarias del lactante. Enterocolitis infecciosa aguda. Es la forma más común. Suele ser autolimitada y cursa con diarrea acuosa o mucosanguinolenta, dolor abdominal y fiebre variable. Cuando el agente es bacteriano invasivo (como Shigella), la afectación del colon tiende a predominar; cuando es vírico, el intestino delgado absorbe la mayor parte del daño. Enterocolitis pseudomembranosa. Asociada a Clostridioides difficile, se reconoce por la formación de placas blanquecinas (pseudomembranas) en la mucosa del colon. Se presenta típicamente tras ciclos de antibióticos de amplio espectro que eliminan la flora protectora. Su gravedad oscila entre episodios leves y cuadros con megacolon tóxico. Enterocolitis necrosante. Entidad neonatal que merece una entrada propia en este diccionario. Afecta sobre todo a prematuros de muy bajo peso y cursa con necrosis de la pared intestinal. No debe confundirse con la enterocolitis general del adulto pese a compartir parte del nombre. Enterocolitis isquémica. Consecuencia de la disminución del riego sanguíneo mesentérico, suele aparecer en personas de edad avanzada con aterosclerosis o en contextos de bajo gasto cardíaco. Enterocolitis por proteínas alimentarias (FPIES). Reacción inmunitaria no mediada por IgE que se presenta en lactantes tras la exposición a determinadas proteínas (leche de vaca, soja, cereales). Produce vómitos profusos y deshidratación que pueden simular una sepsis neonatal. De la unión de tres raíces griegas: ἔντερον (énteron, «intestino»), κόλον (kólon, referido al intestino grueso) y el sufijo -itis («inflamación»). El término describe de forma directa lo que ocurre: una inflamación que afecta simultáneamente al intestino delgado y al grueso. No. La forma infecciosa (vírica o bacteriana) es la más frecuente, pero existen enterocolitis de causa isquémica, farmacológica (asociada típicamente a antibióticos), inmunitaria e incluso por radiación. El origen condiciona el pronóstico y el abordaje, que corresponde al ámbito clínico. No. La enterocolitis necrosante es una entidad neonatal grave, propia del prematuro, con un mecanismo y un contexto clínico muy distintos de los de la enterocolitis general. Comparten nombre por la localización anatómica de la inflamación, pero se trata de procesos diferentes. Son términos próximos pero no idénticos. La gastroenteritis incluye la inflamación del estómago además del intestino delgado, mientras que la enterocolitis afecta al intestino delgado y al colon. En la práctica, muchas infecciones víricas comprometen los tres tramos a la vez, y la distinción depende de cuál predomine. Si desea profundizar en conceptos asociados a la enterocolitis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la enterocolitis
Etiologías principales
Formas clínicas reconocidas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra enterocolitis?
¿Toda enterocolitis es infecciosa?
¿Es lo mismo enterocolitis que enterocolitis necrosante?
¿Es lo mismo gastroenteritis y enterocolitis?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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