DICCIONARIO MÉDICO
Colitis
La colitis es la inflamación del colon (intestino grueso). No se trata de una sola enfermedad, sino de un concepto que agrupa cuadros de etiología muy diversa: desde infecciones bacterianas o víricas hasta procesos autoinmunes, isquémicos o inducidos por fármacos. La presentación clínica varía según la causa y el segmento de colon afectado, pero la mayor parte de las colitis comparten un rasgo común: la alteración de la mucosa colónica con respuesta inflamatoria local. El término procede del griego κόλον (kólon), que en la lengua clásica designaba genéricamente los miembros del cuerpo, y del sufijo -ῖτις (-itis), «inflamación». Con el tiempo, κόλον se especializó para nombrar la porción terminal del tubo digestivo que hoy conocemos como intestino grueso. El latín lo adoptó sin cambios (colon), y de su combinación con el sufijo médico nació colitis, un neologismo que se consolidó en la terminología clínica del siglo XIX. En el uso médico actual, colitis sin calificativo puede referirse a cualquier inflamación del colon cuya causa aún no se ha identificado, o bien funcionar como término abreviado cuando el contexto clínico ya permite sobreentender el tipo concreto. Lo habitual, no obstante, es que el médico precise el adjetivo que acompaña al sustantivo: colitis ulcerosa, colitis isquémica, colitis infecciosa, colitis por radiación, colitis microscópica. Cada una de estas variantes tiene un mecanismo patogénico diferenciado. El colon recibe su irrigación de dos grandes sistemas arteriales: la arteria mesentérica superior, que nutre el ciego, el colon ascendente y buena parte del transverso, y la arteria mesentérica inferior, que abastece al colon descendente, al sigma y al recto superior. Entre ambos territorios existen anastomosis, pero la zona de transición (el llamado punto de Griffiths, cerca del ángulo esplénico) queda relativamente peor perfundida. No es casual que ese tramo sea el más susceptible a la colitis isquémica. La mucosa colónica alberga, además, una población bacteriana de enorme densidad: la microbiota intestinal. Cualquier factor que altere el equilibrio entre esas bacterias residentes y el sistema inmunitario de la pared del colon puede desencadenar una respuesta inflamatoria. Los antibióticos de amplio espectro, por ejemplo, eliminan flora comensal y permiten la proliferación de microorganismos patógenos como Clostridioides difficile, responsable de la colitis seudomembranosa. Colitis ulcerosa. Es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica de base autoinmune que afecta a la mucosa del colon y del recto de forma continua, comenzando siempre por el recto y extendiéndose en dirección proximal. Se clasifica, junto con la enfermedad de Crohn, dentro del grupo de las enfermedades inflamatorias intestinales (EII). Su máxima incidencia se sitúa entre los 15 y los 30 años, con un segundo pico alrededor de los 60. Colitis isquémica. Se produce cuando el flujo sanguíneo al colon se reduce de forma transitoria o sostenida, lo que provoca daño en la mucosa y, en casos graves, necrosis de espesor completo. Es la forma de isquemia intestinal más frecuente y predomina en mayores de 60 años con factores de riesgo cardiovascular. Colitis seudomembranosa. Inflamación del colon causada por las toxinas de Clostridioides difficile (antes Clostridium difficile), que prolifera cuando el uso de antibióticos destruye la flora bacteriana protectora. Su nombre alude a las placas blancoamarillentas (seudomembranas) que se forman sobre la mucosa dañada. Colitis infecciosa. Engloba las colitis causadas por otros agentes microbianos distintos de C. difficile: bacterias como Salmonella, Shigella, Campylobacter o E. coli enterohemorrágica, parásitos como Entamoeba histolytica, y virus como el citomegalovirus en pacientes inmunodeprimidos. Colitis microscópica. Se diagnostica solo mediante biopsia, ya que el aspecto macroscópico de la mucosa es normal en la endoscopia. Incluye dos subtipos histológicos: la colitis colágena (con depósito de una banda gruesa de colágeno subepitelial) y la colitis linfocítica (con infiltrado linfocitario intraepitelial). Tiene una prevalencia estimada de unos 14 casos por cada 100.000 habitantes y afecta con más frecuencia a mujeres de edad media. Colitis por radiación. Aparece como consecuencia de la radioterapia aplicada sobre la pelvis o el abdomen. El daño puede manifestarse de forma aguda, durante las semanas de irradiación, o de forma tardía, meses o años después, cuando la fibrosis de la pared colónica ya está establecida. La confusión más habitual se da entre la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, porque ambas pertenecen al grupo de las enfermedades inflamatorias intestinales. La colitis ulcerosa se limita al colon y al recto y afecta exclusivamente a la mucosa de forma continua. La enfermedad de Crohn, en cambio, puede afectar a cualquier tramo del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, tiende a ser segmentaria (con zonas sanas intercaladas) y afecta a todo el espesor de la pared intestinal, lo que facilita la aparición de fístulas y estenosis. En un porcentaje pequeño de pacientes, la distinción histológica no es posible y se emplea la denominación «colitis indeterminada». Del griego κόλον (kólon), «intestino grueso», y el sufijo -ῖτις (-itis), que en terminología médica indica inflamación. La combinación se formalizó en la medicina del siglo XIX. No. El síndrome del intestino irritable es un trastorno funcional: el colon no presenta inflamación objetivable en la biopsia. La colitis, en cambio, implica un proceso inflamatorio demostrable. Confundir ambos conceptos es frecuente en el lenguaje coloquial, pero desde el punto de vista médico son entidades distintas. No. Las colitis infecciosas y muchos episodios de colitis isquémica son agudos y autolimitados, con resolución completa en días o semanas. La colitis ulcerosa, en cambio, es crónica y cursa con brotes y remisiones a lo largo de la vida del paciente. La colitis microscópica también tiende a la cronicidad, aunque su pronóstico es más benigno. Depende del tipo. La colitis seudomembranosa, si no se controla, puede evolucionar a megacolon tóxico y perforación intestinal. La colitis isquémica grave puede causar necrosis transmural, que requiere cirugía urgente. La colitis ulcerosa de larga evolución incrementa el riesgo de displasia y carcinoma colorrectal, razón por la cual se somete a vigilancia endoscópica periódica. Si desea ampliar la información sobre los tipos de colitis y conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la colitis
Anatomía vascular del colon y su relación con la vulnerabilidad inflamatoria
Principales tipos de colitis
Diferenciación con la enfermedad de Crohn
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra colitis?
¿Es lo mismo colitis que colon irritable?
¿Todas las colitis son crónicas?
¿Puede una colitis convertirse en algo más grave?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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