DICCIONARIO MÉDICO
Colgajo cutáneo
El colgajo cutáneo es un colgajo constituido exclusivamente por piel (epidermis y dermis) y tejido adiposo subcutáneo. No incorpora la fascia profunda ni planos musculares, lo que lo convierte en el tipo de colgajo más delgado y flexible. El adjetivo cutáneo procede del latín cutaneus, derivado de cutis (piel). En la taxonomía de los colgajos según composición tisular, el colgajo cutáneo ocupa el escalón más simple: traslada únicamente las capas superficiales del tegumento sin movilizar estructuras más profundas. Su irrigación depende del plexo subdérmico cuando el patrón es aleatorio, o de una arteria cutánea directa cuando el diseño sigue un eje axial. Antes de que se comprendiera el papel de la fascia profunda como conductora de vasos perforantes, la práctica totalidad de los colgajos que se elevaban eran, en sentido estricto, cutáneos. Pontén demostró en 1981 que incluir la fascia mejoraba la fiabilidad del colgajo en la pierna, lo que condujo al desarrollo del colgajo fasciocutáneo como entidad diferenciada. A partir de ese trabajo, el colgajo cutáneo puro quedó reservado para regiones donde la densidad del plexo subdérmico es suficiente por sí sola: cara, cuero cabelludo, cuello, y en menor medida extremidades superiores. La elección del colgajo cutáneo responde a un principio sencillo: usar el tejido más simple que resuelva el problema. En defectos superficiales con lecho bien vascularizado, aportar músculo o fascia sería añadir morbilidad innecesaria en la zona donante. Los colgajos cutáneos locales son los más frecuentes en cirugía dermatológica tras la extirpación de lesiones cutáneas: colgajos de avance, de rotación y de transposición que movilizan piel vecina al defecto. La concordancia de color y textura resulta óptima. Su limitación aparece cuando el defecto implica hueso expuesto sin periostio, tendón sin paratendón o un lecho previamente irradiado. En esas situaciones, el colgajo cutáneo no garantiza un aporte vascular suficiente, y el cirujano escala hacia colgajos fasciocutáneos, musculares o musculocutáneos. Sí. El tejido celular subcutáneo (grasa) acompaña siempre a la piel en un colgajo cutáneo; de hecho, el plexo subdérmico que lo irriga discurre en la interfase entre dermis y grasa. Lo que distingue al colgajo cutáneo de otros es que no incorpora la fascia profunda ni el músculo. No. El injerto se separa por completo de su irrigación y depende del lecho receptor para revascularizarse. El colgajo cutáneo conserva conexión vascular con el organismo, lo que le confiere una supervivencia más predecible y una mejor adaptación a lechos con vascularización comprometida. Cuando el defecto se localiza en zonas donde el plexo subdérmico por sí solo no ofrece perfusión suficiente, como el tercio distal de la pierna. Incluir la fascia profunda incorpora la red vascular perifascial y las perforantes que la atraviesan, ampliando el territorio irrigado. Si desea profundizar en conceptos asociados al colgajo cutáneo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el colgajo cutáneo
Contexto en la escala reconstructiva
Preguntas frecuentes
¿El colgajo cutáneo incluye grasa?
¿Es lo mismo un colgajo cutáneo que un injerto de piel?
¿Cuándo se añade la fascia al colgajo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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