DICCIONARIO MÉDICO
Injerto de piel
El injerto de piel es un fragmento de piel que se desprende por completo de su zona de origen y se coloca en otra región para cubrir una pérdida de tejido. A diferencia del colgajo, el injerto llega sin vasos propios y sobrevive gracias a la sangre que recibe del lecho sobre el que se asienta. Un injerto de piel es el traslado de una porción de piel de un punto del cuerpo a otro para reponer la que se ha perdido. La palabra injerto procede del latín insertus, insertado, tomada del lenguaje de la jardinería, donde injertar es unir una parte de una planta a otra para que crezca en ella. La piel trasplantada de este modo no conserva su irrigación: ahí reside la diferencia con el colgajo, que mantiene o recupera su propio flujo de sangre. La idea es antigua. Ya en la India de hace más de dos mil años se describen injertos de piel para reconstruir narices amputadas. El primer injerto libre de piel documentado con criterio moderno lo presentó el cirujano suizo Jacques-Louis Reverdin en 1869, con pequeños fragmentos epidérmicos; pocos años después, Ollier y Thiersch desarrollaron los injertos que incluían parte de la dermis. La clasificación más utilizada atiende al grosor. El injerto de espesor parcial contiene la epidermis y una parte variable de la dermis; la zona donante conserva restos profundos que le permiten regenerar sola su superficie en un par de semanas. El injerto de espesor total abarca la epidermis y toda la dermis con sus anexos, ofrece un resultado final de mejor calidad y se contrae menos, pero exige cerrar o cubrir el sitio donante. Otra forma de ordenarlos mira al origen del tejido. Cuando la piel procede del propio paciente se habla de autoinjerto, la modalidad más segura porque no provoca rechazo. Si proviene de otra persona es un aloinjerto u homoinjerto, y si se obtiene de otra especie, un xenoinjerto; estas dos últimas suelen servir como cobertura temporal mientras se prepara una solución definitiva. Al carecer de vasos, el injerto depende por entero de la zona que lo recibe, y su integración (el prendimiento) transcurre en fases encadenadas. Durante las primeras cuarenta y ocho horas se nutre por imbibición: absorbe de forma pasiva el plasma del lecho, como una esponja. Hacia el tercer día empieza la inosculación, cuando los capilares del injerto y los del lecho se enfrentan y se conectan entre sí. A partir del quinto día se forman vasos nuevos que restablecen una circulación propia. Buena parte del éxito se juega antes de que crezca un solo vaso. El lecho debe estar bien irrigado, libre de infección y en contacto estrecho con el injerto, sin sangre ni líquido acumulado por debajo que lo separen. Por eso el injerto de espesor parcial se malla a menudo: unas pequeñas incisiones en malla lo dejan expandirse y permiten que drene ese líquido. Conviene distinguir dos formas de retracción. La contracción primaria es inmediata y se debe a las fibras elásticas de la dermis, de modo que resulta mayor en el injerto de espesor total. La secundaria aparece más tarde, durante la cicatrización, y afecta sobre todo a los injertos finos. Ese distinto comportamiento explica muchas de las decisiones sobre qué grosor emplear en cada zona. No. El injerto se separa del todo de su origen y llega sin vasos, así que su supervivencia depende del lecho receptor. El colgajo, en cambio, arrastra consigo su propia irrigación, bien porque sigue unido por un extremo, bien porque sus vasos se reconectan en el destino. El de espesor parcial lleva la epidermis y una capa de dermis; prende con más facilidad y la zona donante se regenera por sí sola, pero se retrae más con el tiempo. El de espesor total incluye toda la dermis, da un resultado más parecido a la piel original y se contrae menos, a cambio de ser más exigente para prender. El cirujano ginebrino Jacques-Louis Reverdin, que en 1869 comunicó a la Academia de Cirugía de París un método para trasplantar pequeños fragmentos de epidermis a una herida. Aquella técnica abrió el camino a los injertos de piel tal como se entienden hoy. Porque se han mallado. Al pasar el injerto de espesor parcial por un instrumento que le practica cortes en malla, la lámina puede estirarse y cubrir una superficie mayor, además de dejar salir el líquido que de otro modo se acumularía debajo.Qué es un injerto de piel
Tipos de injerto de piel
Cómo prende el injerto
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un injerto de piel que un colgajo?
¿Qué diferencia hay entre el espesor parcial y el total?
¿Quién realizó el primer injerto de piel moderno?
¿Por qué algunos injertos tienen aspecto de rejilla?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026