DICCIONARIO MÉDICO
Injerto de dermis
Un injerto de dermis es el que utiliza únicamente la dermis, la capa profunda de la piel, una vez retirada la epidermis que la recubre. Se distingue del injerto de piel convencional en que no busca cubrir una superficie, sino aportar grosor, volumen o refuerzo a la zona receptora. Cuando se traslada junto con la grasa que tiene debajo se denomina injerto dermograso. La dermis es la capa de la piel situada bajo la epidermis; concentra el colágeno, los vasos y las fibras que dan resistencia y elasticidad al tejido cutáneo. Un injerto de dermis aprovecha justamente esa capa. Para obtenerlo se retira la fina epidermis superficial y se traslada la dermis, un paso que se conoce como desepitelización. Al prescindir de la epidermis, el injerto pierde su papel de revestimiento pero gana otro: se comporta como un material de relleno y sostén, biológico y del propio paciente. Colocado bajo la piel o dentro de un tejido, aporta cuerpo allí donde falta y sirve de andamiaje para las células que lo colonizan. El injerto de dermis se emplea para corregir defectos de volumen y de contorno, y para reforzar zonas donde el tejido ha quedado debilitado o adelgazado. Rellena hundimientos de la superficie corporal, engrosa cubiertas cutáneas finas y da consistencia a planos que la necesitan. Su origen autólogo, del propio organismo, reduce el riesgo de rechazo y lo hace bien tolerado a largo plazo. La variante más conocida es el injerto dermograso, que suma a la dermis la grasa subcutánea subyacente. Este bloque combina el sostén de la dermis con el volumen que aporta un injerto de grasa, y resulta útil para rehacer zonas hundidas de la cara y de otras regiones. Al llevar dos tejidos, entra dentro de la categoría de los injertos compuestos. Un injerto de piel traslada la epidermis junto con una parte o la totalidad de la dermis, y su misión es recubrir una herida o una pérdida de sustancia en la superficie. El injerto de dermis hace lo contrario: descarta la epidermis y trabaja en profundidad, sin ánimo de quedar a la vista. Uno repara la cubierta; el otro, el relleno. Conviene separarlo también de las matrices dérmicas acelulares, un material fabricado a partir de dermis (humana o animal) a la que se retiran todas las células para dejar solo su estructura de colágeno. Aquella es un producto procesado que actúa de plantilla; el injerto de dermis es tejido vivo del propio paciente. La piel completa incluye epidermis y dermis. Un injerto de dermis usa solo la capa profunda, tras retirar la epidermis. Por eso no sirve para cubrir la superficie, sino para dar volumen o refuerzo por debajo de ella. Es la retirada de la epidermis para dejar la dermis expuesta. Es el paso que convierte un fragmento de piel en un injerto de dermis. Es un injerto que reúne dermis y la grasa que tiene debajo. Se usa cuando hace falta reponer volumen además de sostén, por ejemplo en hundimientos del rostro. Al combinar dos tejidos, se clasifica como injerto compuesto. No, porque procede del propio paciente. Al ser tejido autólogo, el organismo no lo reconoce como extraño y lo tolera bien, aunque una parte del volumen puede reabsorberse con el tiempo.Qué es un injerto de dermis
Para qué se utiliza
Diferencia con el injerto de piel
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre dermis y piel en un injerto?
¿Qué es la desepitelización?
¿Qué es un injerto dermograso?
¿Se rechaza con facilidad?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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