DICCIONARIO MÉDICO
Injerto de grasa
Un injerto de grasa, conocido también como lipofilling o lipoinjerto, consiste en trasladar tejido adiposo del propio paciente desde una zona donde abunda hasta otra que ha perdido volumen. La grasa se aspira con una cánula fina, se depura y se vuelve a inyectar en pequeñas cantidades. Al ser tejido propio, se integra sin rechazo, aunque una parte se reabsorbe en las semanas siguientes. Recibe varios nombres (injerto graso autólogo, lipofilling, lipoinjerto, lipotransferencia), y todos apuntan a lo mismo: emplear la propia grasa como material de relleno. La partícula lipo- viene del griego lípos, grasa; el resto del término señala el destino, rellenar. Frente a los rellenos sintéticos, este tejido resulta del todo compatible con el organismo, no provoca reacción de cuerpo extraño y aporta, además, células con capacidad reparadora. La grasa trasladada no llega con riego propio, así que sus primeras horas resultan delicadas. Al principio sobrevive por imbibición, absorbiendo el líquido del tejido que la rodea; hacia las cuarenta y ocho horas empiezan a crecer vasos nuevos que la conectan a la circulación del receptor. Los adipocitos que quedan demasiado lejos de un vaso no lo consiguen y desaparecen. De ahí una regla que ya intuyó la cirugía del siglo XIX: los depósitos pequeños y bien repartidos prenden mucho mejor que una masa grande de grasa. El injerto de grasa dejó de verse como un mero relleno cuando, en 2001, un equipo dirigido por Patricia Zuk demostró que el tejido adiposo alberga células madre mesenquimales, capaces de transformarse en otros tejidos. Esas células, presentes en la grasa aspirada, participan en la formación de vasos y en la reparación de la zona receptora. Es el motivo por el que hoy se estudia la grasa no solo para dar volumen, sino como herramienta de medicina regenerativa. La idea es antigua. En 1893, el cirujano alemán Gustav Neuber tomó pequeñas porciones de grasa del brazo de un paciente para corregir una cicatriz hundida del rostro, y observó que las porciones menudas arraigaban mientras las grandes fracasaban. Dos años después, Czerny la utilizó para reconstruir una mama. La técnica ganó precisión con la llegada de la liposucción en los años setenta, pero fue el estadounidense Sydney Coleman quien, en la década de 1990, ordenó el procedimiento en tres pasos (extracción cuidadosa, depuración por centrifugado e inyección en pequeñas alícuotas), con resultados por fin previsibles. No se coloca igual la grasa en un glúteo que en un párpado. Los macroinjertos aportan volumen a zonas amplias, como el contorno corporal o la mama. Los microinjertos, de partículas más finas, se reservan para lugares donde se busca un ajuste delicado, como la cara, las manos o una cicatriz. La cantidad y la profundidad a la que se deposita cada porción cambian según la región. Es una palabra formada por lipo-, del griego lípos (grasa), y el inglés filling (relleno). Nombra, por tanto, el relleno de un tejido con grasa. En español se usa también injerto graso autólogo o lipotransferencia. Porque durante los primeros días la grasa depende del líquido que la rodea hasta que le crecen vasos nuevos. Las células que quedan lejos de un vaso mueren, y con ellas se pierde parte del volumen. Por eso el resultado suele estabilizarse pasadas unas semanas y a veces conviene repetir la infiltración. No exactamente. La grasa contiene células madre mesenquimales, y de ahí su interés regenerativo, pero un injerto de grasa convencional busca sobre todo aportar volumen. El uso dirigido de esas células es un campo distinto, todavía en estudio. Un relleno sintético introduce un material ajeno al cuerpo, con riesgo de rechazo o de reacción. El injerto de grasa emplea tejido propio y vivo, que se integra en la zona; su contrapartida es que parte se reabsorbe y el resultado es menos predecible en cantidad. Sydney Coleman, en la década de 1990. Ordenó la extracción, la purificación por centrifugado y la reinyección en pequeñas cantidades, y con ese método la grasa, antes de reputación caprichosa, empezó a ofrecer resultados estables. Su técnica se conoce como lipoestructura.Qué es un injerto de grasa
Cómo prende la grasa injertada
El tejido adiposo como fuente de células madre
Más de un siglo de historia
Macroinjerto y microinjerto
Preguntas frecuentes
¿Qué significa lipofilling?
¿Por qué no sobrevive toda la grasa injertada?
¿Un injerto de grasa es una terapia con células madre?
¿En qué se diferencia de un relleno inyectable?
¿Quién sistematizó la técnica actual?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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