DICCIONARIO MÉDICO
Plexo
Un plexo es una red formada por el entrecruzamiento de fibras nerviosas o de vasos sanguíneos y linfáticos. El término se aplica a estructuras muy distintas entre sí, desde las grandes redes de nervios espinales del cuello y las extremidades hasta las mallas microscópicas que tapizan la pared del intestino. Lo único que comparten todos los plexos es la disposición entrelazada que da nombre al conjunto. La palabra procede del latín plexus, participio del verbo plectere ("trenzar" o "doblar"). Los textos de anatomía renacentista ya recogían el término en el siglo XVI para describir cualquier entramado de fibras nerviosas o vasculares, un uso que apenas ha cambiado en cinco siglos. La misma raíz indoeuropea, *plek- ("trenzar"), dio también en español palabras tan alejadas del vocabulario médico como plegar, cómplice o duplicar. Dos familias de estructuras comparten el nombre sin compartir función. Un plexo nervioso reúne fibras procedentes de varias raíces o troncos, que se entrecruzan e intercambian axones antes de reorganizarse en ramas terminales distintas de las que entraron. Un plexo vascular, en cambio, es una red de venas, arterias o vasos linfáticos que se anastomosan entre sí de forma repetida, sin que intervenga ningún componente nervioso. No hay mezcla entre ambos tipos. Dentro de los plexos nerviosos, la primera división distingue el sistema somático del autónomo. Los plexos somáticos (cervical, braquial, lumbar y sacro) agrupan las ramas anteriores de los nervios espinales y distribuyen inervación motora y sensitiva a la piel y a los músculos esqueléticos del cuello, las extremidades y el tronco. Otro criterio, el de la localización, separa los plexos extramurales de los intramurales. Los extramurales se sitúan junto a los vasos que van a irrigar una víscera, como ocurre con el plexo celíaco o el cardiaco. Los intramurales, en dos variantes exclusivas del aparato digestivo (el mientérico, entre las capas musculares, y el submucoso, en la submucosa), quedan alojados directamente dentro de la pared del órgano y componen, juntos, lo que la fisiología moderna denomina sistema nervioso entérico. Alrededor de las grandes ramas de la aorta abdominal se organizan los plexos autónomos o vegetativos: el celíaco, también llamado solar, el mesentérico y el hipogástrico. Transportan fibras simpáticas y parasimpáticas hacia las vísceras, de ahí que compartan destino con órganos tan distintos como el estómago, el intestino o los órganos pélvicos. Conviene no confundir plexo con ganglio, aunque los dos términos aparecen juntos con frecuencia. Un ganglio es una acumulación de cuerpos neuronales, el componente activo de un circuito nervioso; un plexo es la red de fibras (con o sin ganglios intercalados) que conecta esos cuerpos con sus destinos. No son sinónimos. El plexo celíaco, por ejemplo, contiene en su interior dos ganglios celíacos perfectamente identificables, los mayores ganglios simpáticos del organismo; el plexo braquial, sin embargo, carece de ganglios propios porque está formado íntegramente por fibras somáticas. Del latín plexus, participio de plectere ("trenzar"). El término entró en el vocabulario anatómico en el siglo XVI para describir cualquier entrecruzamiento de fibras, y ese sentido apenas ha cambiado desde entonces. No. También existen plexos vasculares, formados por venas o vasos linfáticos que se anastomosan sin que intervenga ningún nervio. El plexo pampiniforme del cordón espermático, dedicado al drenaje venoso testicular, es un ejemplo habitual. Cuatro: cervical, braquial, lumbar y sacro. Cada uno agrupa las ramas anteriores de varios niveles espinales consecutivos y las redistribuye en nervios periféricos cuyo territorio ya no coincide con el de la raíz de origen. El tubo digestivo aloja dos plexos intramurales, el mientérico y el submucoso, y recibe además la inervación externa de los plexos celíaco, mesentérico e hipogástrico, situados junto a los vasos que riegan cada tramo del intestino. Tampoco. Un nervio periférico, una vez formado, mantiene una composición de fibras estable a lo largo de su recorrido. Un plexo es, precisamente, el punto donde esa composición todavía se está reorganizando: las fibras que entran por un extremo no son las mismas que salen por el otro, porque se han recombinado con fibras de niveles espinales distintos. Por eso una lesión situada en el plexo produce un patrón de déficit diferente al de una lesión de raíz nerviosa aislada o de nervio periférico distal.Qué es un plexo
Clasificación de los plexos
Diferencia entre plexo y ganglio
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra plexo?
¿Todos los plexos son de origen nervioso?
¿Cuántos plexos somáticos principales hay?
¿Qué plexos hay en el aparato digestivo?
¿Es lo mismo un plexo que un nervio periférico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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