DICCIONARIO MÉDICO

Colédoco

El colédoco, o conducto biliar común, es la vía anatómica que recoge la bilis procedente del hígado y la vesícula biliar y la conduce hasta la segunda porción del duodeno. Se forma por la confluencia del conducto hepático común con el conducto cístico, y su longitud media oscila entre 6 y 8 cm, con un calibre de unos 4 a 6 mm en condiciones normales.

Qué es el colédoco

El término procede del griego χολή (cholé, "bilis") y δοχή (doché, "receptáculo"), de modo que su sentido etimológico apunta a un conducto que recibe y contiene la bilis. La forma latina choledochus se incorporó a la nomenclatura anatómica moderna a partir del siglo XVII, cuando las descripciones de la vía biliar extrahepática se fueron perfeccionando con los trabajos de Glisson (1654) y Vater (1720).

Desde el punto de vista anatómico, el colédoco nace en la confluencia del conducto hepático común (que drena los conductos hepáticos derecho e izquierdo) con el conducto cístico (que proviene de la vesícula biliar). Esa confluencia se sitúa habitualmente en el borde libre del ligamento hepatoduodenal, si bien el nivel exacto varía de un individuo a otro, y esa variabilidad tiene consecuencias directas en la cirugía biliar.

Trayecto y relaciones anatómicas

En su descenso, el colédoco recorre el borde libre del ligamento hepatoduodenal formando parte de la tríada portal junto con la arteria hepática propia y la vena porta. Suele describirse dividido en cuatro porciones, aunque no todos los tratados de anatomía coinciden en la nomenclatura: supraduodenal, retroduodenal, retropancreática (o intrapancreática, según los autores) e intramural. La porción supraduodenal es la más accesible quirúrgicamente. Es también el segmento donde se practica la coledocotomía cuando resulta necesario explorar la vía biliar.

Al atravesar la pared del duodeno, el colédoco se fusiona con el conducto pancreático principal (conducto de Wirsung) para desembocar en la ampolla de Vater, cuyo orificio se abre en la papila duodenal mayor. El esfínter de Oddi rodea esta zona y regula el paso de bilis y jugo pancreático hacia la luz intestinal. Conviene recordar que no en todos los individuos ambos conductos confluyen antes de la papila: en un porcentaje apreciable desembocan de forma independiente, un dato relevante para la interpretación de las pruebas de imagen.

Función en el drenaje biliar

La bilis se produce de forma continua en los hepatocitos. Entre las comidas, el esfínter de Oddi permanece contraído y la bilis se desvía hacia la vesícula biliar, donde se concentra por reabsorción de agua y electrolitos. Tras la ingesta, la colecistoquinina provoca la contracción vesicular y la relajación del esfínter, de manera que la bilis concentrada fluye por el conducto cístico, se incorpora al colédoco y alcanza el duodeno para participar en la emulsión y absorción de las grasas.

Un colédoco permeable es condición indispensable para que este circuito funcione. Cuando se obstruye (por cálculos, tumores o estenosis), la bilis refluye hacia el hígado y la bilirrubina conjugada se acumula en la sangre, lo que origina ictericia obstructiva, colestasis y, si la obstrucción persiste, daño hepático progresivo.

Calibre normal y dilatación

En adultos con vesícula in situ, el diámetro ecográfico habitual del colédoco se sitúa por debajo de 6 mm. Tras la colecistectomía, la vía biliar puede dilatarse ligeramente como mecanismo compensador, y diámetros de hasta 8 mm se consideran aceptables. Por encima de esos valores, la dilatación sugiere obstrucción distal y obliga a descartar coledocolitiasis, compresión tumoral u otras causas de estenosis.

Variantes anatómicas con repercusión quirúrgica

La variabilidad de la confluencia cistohepática constituye uno de los retos de la cirugía biliar. El conducto cístico puede unirse al hepático común en un punto alto (cerca del hilio hepático), bajo (próximo al duodeno), o incluso por su cara posterior o izquierda. Identificar con precisión esta unión resulta obligatorio durante la colecistectomía laparoscópica para evitar lesiones inadvertidas del colédoco, una de las complicaciones más temidas de esta intervención.

Los quistes de colédoco representan otra anomalía relevante. Son dilataciones congénitas de la vía biliar, poco frecuentes en Occidente (aproximadamente 1 de cada 100 000 a 150 000 nacidos vivos) pero más habituales en Asia oriental, con claro predominio en el sexo femenino. La clasificación de Todani (1977) distingue cinco tipos según el segmento afectado.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra colédoco?

Del griego χολή (cholé), que significa "bilis", y δοχή (doché), que se traduce como "receptáculo" o "recipiente". En sentido literal, colédoco es el conducto que recibe la bilis. La forma latinizada choledochus se consolidó en la terminología anatómica europea entre los siglos XVII y XVIII.

¿Es lo mismo colédoco que conducto biliar común?

Sí. Ambos nombres designan la misma estructura. "Conducto biliar común" es la traducción literal de ductus choledochus o common bile duct en la literatura anglosajona, mientras que "colédoco" es la forma abreviada de uso preferente en español y en las lenguas romances.

¿El colédoco se ve en una ecografía abdominal?

En la mayoría de los casos, sí. La ecografía permite medir el calibre del colédoco en su porción supraduodenal y detectar dilatación, aunque la porción retropancreática puede quedar oculta por la interposición de gas intestinal. Cuando se sospecha patología no visible en la ecografía convencional, la colangiografía por resonancia magnética ofrece una visualización más completa del árbol biliar.

¿Qué ocurre si se obstruye el colédoco?

Depende de la causa y la velocidad de instauración. Una obstrucción brusca por un cálculo produce dolor cólico en el hipocondrio derecho, elevación de enzimas hepáticas e ictericia de aparición rápida. Si la obstrucción se mantiene y se sobreinfecta, puede desencadenar una colangitis aguda. Las obstrucciones de instauración lenta, como las tumorales, cursan con ictericia progresiva e indolora.

Referencias

  1. MedlinePlus. Enfermedades de los ductos biliares.
  2. Manual MSD (versión para profesionales). Coledocolitiasis y colangitis.
  3. Mayo Clinic. Cálculos biliares: síntomas y causas.
  4. MedlinePlus. Obstrucción de las vías biliares.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al colédoco, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Coledocolitiasis: presencia de cálculos en el colédoco que pueden obstruir el flujo biliar.
  • Coledocotomía: incisión quirúrgica del colédoco para explorar la vía biliar o extraer cálculos.
  • Coledocografía: estudio de imagen del colédoco mediante inyección de contraste radiológico.
  • Coledocoduodenostomía: anastomosis entre el colédoco y el duodeno para restablecer el drenaje biliar.
  • Coledocoyeyunostomía: derivación quirúrgica del colédoco al yeyuno mediante un asa intestinal excluida.
  • Conducto hepático: conducto biliar que recoge la bilis de los lóbulos hepáticos antes de unirse al cístico.
  • Conducto pancreático: vía excretora del páncreas que desemboca junto al colédoco en la papila duodenal.
  • Colelitiasis: formación de cálculos en la vesícula biliar, origen habitual de la litiasis coledociana.
  • Anastomosis biliodigestiva: conexión quirúrgica entre la vía biliar y el tubo digestivo.

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