DICCIONARIO MÉDICO

Colecistectomía

La colecistectomía es la intervención quirúrgica mediante la cual se extirpa la vesícula biliar. Puede realizarse por vía abierta (laparotomía) o, con mayor frecuencia, por vía laparoscópica. Se trata de una de las operaciones abdominales más practicadas en el mundo, con más de un millón de procedimientos anuales solo en Estados Unidos.

Qué es la colecistectomía

El término procede de tres raíces griegas: χολή (cholḗ, bilis), κύστις (kýstis, vejiga o bolsa) y ἐκτομή (ektomḗ, escisión). Literalmente, pues, significa «cortar y sacar la bolsa de la bilis». La palabra se documenta en inglés desde 1885 y se incorporó al español médico poco después, consolidándose a medida que la técnica quirúrgica se difundía por Europa y América.

Se clasifica como un procedimiento de cirugía general indicado cuando la vesícula biliar presenta una patología que no responde a medidas conservadoras o que conlleva riesgo de complicaciones. La colelitiasis (presencia de cálculos biliares) es la causa que con más frecuencia conduce a esta cirugía, seguida de la colecistitis y, en casos infrecuentes, la sospecha de neoplasia vesicular.

Carl Langenbuch y el origen de la técnica

Antes de 1882, la cirugía biliar se limitaba a drenar abscesos, extraer cálculos visibles a través de fístulas cutáneas o crear comunicaciones externas de la vía biliar. Fue Carl Johann August Langenbuch (1846-1901), cirujano jefe del Lazarus Krankenhaus de Berlín, quien cambió radicalmente este enfoque. El 15 de julio de 1882 extirpó por completo la vesícula biliar de un paciente varón de 43 años que arrastraba años de cólicos recurrentes por colelitiasis crónica. El paciente se recuperó, aunque la estancia hospitalaria se prolongó hasta septiembre de ese mismo año.

La lógica de Langenbuch resultaba sencilla pero audaz: en vez de vaciar la vesícula de piedras y esperar a que se volvieran a formar, eliminaba el órgano que las producía. Sus contemporáneos recibieron la propuesta con escepticismo; Theodor Kocher, entre otros, prefería la colecistostomía (drenaje sin extirpación). Hicieron falta décadas para que la colecistectomía se impusiera como procedimiento de elección. Hans Kehr, discípulo intelectual de Langenbuch, lo reconoció como «el maestro que pensó todo lo que había que pensar en la cirugía de las vías biliares».

Dos abordajes quirúrgicos

La colecistectomía abierta se realiza a través de una incisión subcostal derecha o, en algunos centros, de una laparotomía media. Durante más de un siglo fue la única vía disponible. Permite la exploración directa de la cavidad abdominal y de las vías biliares, y sigue siendo necesaria cuando hay sospecha de cáncer vesicular, cuando la anatomía está muy distorsionada por inflamación crónica o cuando el abordaje laparoscópico fracasa durante la intervención.

La colecistectomía laparoscópica revolucionó la cirugía biliar a partir de 1987, cuando Philippe Mouret la llevó a cabo en Lyon. Se introduce un laparoscopio (tubo con cámara y luz) a través de pequeñas incisiones en el abdomen, lo que reduce el dolor postoperatorio, acorta la hospitalización y acelera la reincorporación del paciente a su vida cotidiana. Hoy constituye el abordaje de primera elección en la inmensa mayoría de los casos. Entre un 5 y un 10 % de las intervenciones iniciadas por vía laparoscópica necesitan reconvertirse a cirugía abierta, generalmente por dificultad en la identificación segura de las estructuras anatómicas.

El triángulo hepatocístico y la visión crítica de seguridad

Independientemente del abordaje, el momento clave de la colecistectomía es la identificación del triángulo hepatocístico (también llamado triángulo de Calot, aunque con frecuencia se confunden los límites anatómicos exactos que Jean-François Calot describió en 1891). En este triángulo confluyen el conducto cístico, el conducto hepático común y el borde inferior del hígado. Reconocer estas estructuras antes de ligar o seccionar cualquier conducto constituye lo que en cirugía biliar se denomina la «visión crítica de seguridad», un concepto formalizado por Steven Strasberg en 1995 para prevenir la lesión inadvertida de la vía biliar principal.

La lesión de la vía biliar es la complicación más temida. Ocurre en torno al 0,3-0,5 % de las colecistectomías laparoscópicas, y las consecuencias pueden ser graves si no se detecta durante la propia intervención.

Vivir sin vesícula biliar

Tras la colecistectomía, la bilis producida por el hígado fluye directamente al colédoco y de ahí al duodeno, sin el almacenamiento intermedio que proporcionaba la vesícula. La mayoría de los pacientes no experimenta consecuencias funcionales relevantes. Un porcentaje menor refiere deposiciones más blandas o frecuentes en las semanas siguientes, especialmente tras comidas con alto contenido graso; este cuadro suele remitir de forma espontánea. Menos habitual es el llamado síndrome poscolecistectomía, un conjunto de molestias abdominales persistentes que afecta a alrededor del 10 % de los operados y cuyo origen es multifactorial.

Diferenciación con la colecistostomía

Es frecuente confundir ambos términos. La colecistectomía supone la extirpación completa de la vesícula biliar, mientras que la colecistostomía consiste en practicar una abertura en la pared vesicular para drenar su contenido sin retirar el órgano. La colecistostomía se reserva para pacientes en los que el riesgo quirúrgico hace inviable la extirpación, y se puede realizar por vía abierta o, con mayor frecuencia en la actualidad, por vía percutánea bajo guía ecográfica.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra colecistectomía?

Del griego χολή (cholḗ, bilis), κύστις (kýstis, vejiga, bolsa) y ἐκτομή (ektomḗ, escisión o extirpación). La traducción literal sería «escisión de la bolsa de la bilis». Se documenta por primera vez en textos médicos de 1885.

¿Es lo mismo colecistectomía que colecistostomía?

No. La colecistectomía extirpa la vesícula biliar, mientras que la colecistostomía la drena sin extirparla. Son procedimientos distintos con indicaciones diferentes, aunque ambos se aplican en el contexto de la patología vesicular.

¿Puede el organismo funcionar sin vesícula biliar?

Sí. La vesícula actúa como depósito temporal de bilis, pero no la produce; esa función corresponde al hígado. Tras la extirpación, la bilis pasa directamente del hígado al intestino delgado. La digestión de las grasas puede verse ligeramente alterada al principio, pero la adaptación es rápida en la gran mayoría de los pacientes.

¿Quién realizó la primera colecistectomía?

El cirujano alemán Carl Langenbuch, el 15 de julio de 1882, en el Lazarus Krankenhaus de Berlín. El paciente era un hombre de 43 años con cólicos biliares recurrentes. Más de un siglo después, en 1987, Philippe Mouret practicó en Lyon la primera colecistectomía por vía laparoscópica, inaugurando la era de la cirugía biliar mínimamente invasiva.

¿Por qué a veces es necesario pasar de laparoscopia a cirugía abierta?

Se conoce como conversión. Sucede cuando el cirujano no puede identificar con seguridad las estructuras anatómicas por la inflamación, el sangrado o la presencia de adherencias densas. No es un fracaso de la técnica, sino una decisión de prudencia que protege al paciente de posibles lesiones de la vía biliar.

Referencias

  1. MedlinePlus. Extirpación laparoscópica de la vesícula biliar.
  2. Mayo Clinic. Colecistectomía (cirugía de extracción de la vesícula).
  3. MedlinePlus. Extirpación abierta de la vesícula biliar.
  4. Real Academia Española. Colecistectomía. Diccionario de la lengua española.

Consulte también la información clínica completa sobre la colecistectomía

Si busca información detallada sobre la preparación, el procedimiento quirúrgico y la recuperación postoperatoria, puede consultar la ficha completa del tratamiento de colecistectomía elaborada por el Departamento de Cirugía General y Digestiva de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la colecistectomía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Colecistectomía laparoscópica: extirpación de la vesícula biliar mediante abordaje con laparoscopio e incisiones mínimas.
  • Colecistitis: inflamación de la vesícula biliar, causa frecuente de indicación quirúrgica.
  • Colecistostomía: drenaje de la vesícula sin extirpación, alternativa en pacientes de alto riesgo quirúrgico.
  • Colelitiasis: presencia de cálculos en la vesícula biliar.
  • Colédoco: conducto biliar principal que transporta la bilis al duodeno.
  • Vesícula biliar: órgano que almacena y concentra la bilis producida por el hígado.
  • Laparoscopia: técnica quirúrgica que permite operar a través de pequeñas incisiones con asistencia de cámara.

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