DICCIONARIO MÉDICO
Laparoscopia
La laparoscopia es una técnica quirúrgica que permite visualizar el interior de la cavidad abdominal y de la pelvis —e intervenir en ella— sin necesidad de practicar una incisión amplia en la pared del abdomen. Se realiza introduciendo un instrumento óptico con cámara (laparoscopio) a través de una pequeña incisión, tras crear un espacio de trabajo mediante la insuflación de gas en la cavidad peritoneal (neumoperitoneo). Es una de las formas de cirugía mínimamente invasiva más difundidas en la medicina actual. La laparoscopia es un procedimiento que permite al cirujano observar directamente las vísceras del abdomen y de la pelvis —y, en su caso, operar sobre ellas— a través de incisiones de entre 0,5 y 1,5 centímetros en la pared abdominal, en lugar de la incisión amplia que requiere la laparotomía convencional. El principio técnico fundamental de la laparoscopia reposa sobre dos elementos: la creación de un espacio de trabajo dentro del abdomen mediante la insuflación de dióxido de carbono (CO₂), que separa la pared abdominal de las vísceras y genera el campo visual necesario, y la introducción de un sistema óptico —el laparoscopio, un tubo dotado de una fuente de luz y una cámara de vídeo— que transmite las imágenes del interior del abdomen a un monitor, permitiendo al cirujano guiarse por visión indirecta. A través de incisiones adicionales se insertan trócares (cánulas de acceso) por los que se introducen los instrumentos quirúrgicos necesarios para la intervención. La etimología del término es griega. "Laparoscopia" procede de λαπάρα (lapára), que designa la parte blanda del flanco —la zona situada entre las últimas costillas y la cresta ilíaca, que los griegos identificaban como la región más accesible del abdomen—, y de σκοπεῖν (skopeîn), "examinar" u "observar". El significado literal es, por tanto, "examen del flanco" o, por extensión, "examen del abdomen". El sinónimo histórico de la técnica es celioscopia, del griego κοιλία (koilía, "cavidad, vientre") + σκοπεῖν, término que empleó Georg Kelling en 1901 para designar sus primeras exploraciones de la cavidad abdominal y que todavía se usa en la literatura francófona. Desde el punto de vista nosológico, la laparoscopia no es ni una enfermedad ni un diagnóstico, sino una vía de abordaje quirúrgico: una forma de acceder al interior del abdomen que puede emplearse con finalidad diagnóstica (exploración visual y toma de biopsias) o terapéutica (realización de intervenciones quirúrgicas completas). La expresión cirugía laparoscópica designa específicamente el uso operatorio de la técnica. Lo que distingue a la laparoscopia de la cirugía abierta no es solo el tamaño de las incisiones, sino un cambio radical en el modo de ver y de operar. En la laparotomía convencional, el cirujano accede a la cavidad abdominal a través de una incisión amplia que le permite ver y tocar directamente los órganos, trabajando con sus manos dentro del cuerpo del paciente. En la laparoscopia, en cambio, el cirujano trabaja fuera del cuerpo: observa las vísceras en un monitor de vídeo, a través de la imagen que transmite el laparoscopio, y manipula los tejidos mediante instrumentos largos y articulados introducidos por los trócares. Esta visión indirecta, amplificada varias veces respecto al tamaño real, puede ofrecer al cirujano un detalle anatómico incluso superior al de la visión directa en cirugía abierta. Para que esta técnica sea posible es imprescindible el neumoperitoneo: la insuflación controlada de CO₂ en la cavidad peritoneal. En condiciones normales, la cavidad peritoneal es un espacio virtual —las vísceras abdominales están en contacto directo con la pared abdominal—, de modo que no existe un campo visual natural para el laparoscopio. El CO₂ insufla ese espacio virtual, creando una cámara de trabajo de varios litros que separa las vísceras de la pared y permite la visión y la manipulación instrumental. Se emplea dióxido de carbono porque es un gas fisiológico, inerte, no inflamable, que se reabsorbe con rapidez al finalizar la intervención y que se elimina por vía respiratoria. La laparoscopia diagnóstica se emplea para la exploración visual directa de la cavidad abdominal y la toma de biopsias cuando las técnicas de imagen convencionales (ecografía, tomografía computarizada, resonancia magnética) no han permitido establecer un diagnóstico. Históricamente, fue la primera aplicación de la técnica, y durante décadas constituyó su uso casi exclusivo. La laparoscopia operatoria (o cirugía laparoscópica propiamente dicha) consiste en la realización de intervenciones quirúrgicas completas a través de los trócares, empleando instrumental específico y guiándose por la imagen del monitor. Su desarrollo fue posible a partir de la incorporación de la cámara de vídeo al instrumental laparoscópico a principios de los años ochenta del siglo XX, un avance tecnológico que liberó las manos del cirujano —hasta entonces debía sujetar el laparoscopio con una mano y operar con la otra— y permitió que todo el equipo quirúrgico compartiera la misma imagen del campo operatorio. La historia de la laparoscopia es la historia de un abordaje que tardó casi un siglo en pasar de la exploración diagnóstica experimental a la cirugía operatoria de uso generalizado. En 1901, el cirujano alemán Georg Kelling, en Dresde, introdujo el cistoscopio de Nitze (un instrumento diseñado originalmente para explorar la vejiga urinaria) a través de un orificio en la pared abdominal de un perro, insuflando aire en el abdomen para crear un espacio de visión. Kelling denominó al procedimiento "celioscopia" y presentó sus resultados en el 73.º Congreso de la Conferencia de Médicos Naturalistas Científicos de Hamburgo. En 1910, el internista sueco Hans Christian Jacobaeus publicó las primeras experiencias de laparoscopia en seres humanos, aplicando la técnica a la exploración del abdomen y del tórax (toracoscopia). Durante las décadas siguientes, la laparoscopia permaneció como un procedimiento esencialmente diagnóstico, empleado sobre todo por internistas y ginecólogos. El salto cualitativo se produjo en 1982, cuando se incorporó la cámara de vídeo al instrumental laparoscópico. Esta innovación transformó la laparoscopia de un procedimiento individual —en el que solo el cirujano que miraba por el ocular veía el interior del abdomen— en un procedimiento de equipo, con una imagen compartida en un monitor. A partir de ese momento, la cirugía laparoscópica se hizo viable. En septiembre de 1985, Erich Mühe, en Böblingen (Alemania), realizó la primera colecistectomía laparoscópica de la historia, aunque su trabajo fue inicialmente ignorado por la comunidad quirúrgica. Fue Philippe Mouret, en Lyon, quien en marzo de 1987 inició la serie que difundió la técnica por Europa y desencadenó la revolución de la cirugía mínimamente invasiva. En España, las primeras colecistectomías laparoscópicas las realizaron Laporte (diciembre de 1989), Vincent (febrero de 1990) y Delgado (septiembre de 1990). Laparotomía. Es el concepto opuesto: la apertura quirúrgica amplia de la pared abdominal para acceder a la cavidad peritoneal. La laparotomía permite la visión directa y la palpación manual de los órganos, pero conlleva una incisión mayor, más dolor postoperatorio, mayor riesgo de infección de la herida y una recuperación más lenta. Laparoscopia y laparotomía no son técnicas rivales sino complementarias: el cirujano elige la vía de abordaje según la intervención concreta, las características del paciente y su propia experiencia. Además, cualquier laparoscopia puede necesitar convertirse en laparotomía si surgen complicaciones intraoperatorias. Endoscopia. La endoscopia accede al interior del cuerpo a través de orificios naturales (boca, ano, uretra, vagina), sin necesidad de incisión en la piel. La laparoscopia, en cambio, requiere siempre una o más incisiones en la pared abdominal. Ambas técnicas comparten el principio de visión indirecta por cámara, pero su vía de acceso es fundamentalmente diferente. En la terminología más reciente, las técnicas que acceden a la cavidad abdominal a través de orificios naturales se denominan NOTES (Natural Orifice Transluminal Endoscopic Surgery) y representan una frontera entre ambos conceptos. Cirugía robótica. Es una evolución tecnológica de la cirugía laparoscópica en la que el cirujano controla los instrumentos desde una consola mediante brazos robóticos articulados, lo que aporta mayor precisión de movimientos, visión tridimensional y supresión del temblor fisiológico. El principio de acceso (trócares, neumoperitoneo) es el mismo que en la laparoscopia convencional. Del griego λαπάρα (lapára), que designa la parte blanda del flanco abdominal —la zona entre las últimas costillas y la cresta ilíaca—, y σκοπεῖν (skopeîn), "examinar". El significado literal es "examen del flanco" o, por extensión, "examen del abdomen". El sinónimo histórico es "celioscopia", del griego κοιλία (koilía, "cavidad, vientre"), término con el que Georg Kelling bautizó la técnica en 1901. En sentido estricto, no. "Laparoscopia" designa la técnica de visualización del interior del abdomen a través de un laparoscopio, y puede tener finalidad puramente diagnóstica (exploración y biopsia). "Cirugía laparoscópica" designa el uso de esa misma vía de acceso para realizar intervenciones quirúrgicas completas. En la práctica clínica cotidiana, sin embargo, ambos términos se usan a menudo de forma intercambiable. En la vía de acceso y en el modo de ver. La laparotomía abre ampliamente la pared abdominal, permitiendo al cirujano ver y tocar directamente los órganos. La laparoscopia accede al abdomen por incisiones mínimas, y el cirujano opera guiándose por la imagen de un monitor. Las ventajas principales de la laparoscopia respecto a la laparotomía son las incisiones más pequeñas, el menor dolor postoperatorio y la recuperación habitualmente más rápida, aunque no todas las intervenciones son realizables por vía laparoscópica y ambas técnicas son complementarias. Georg Kelling, cirujano alemán de Dresde, realizó la primera exploración laparoscópica en un perro en 1901, denominándola "celioscopia". La primera aplicación en seres humanos la realizó el internista sueco Hans Christian Jacobaeus en 1910. La primera cirugía laparoscópica mayor —una colecistectomía— la practicó Erich Mühe en Alemania en 1985, aunque fue Philippe Mouret, en Lyon, quien a partir de 1987 difundió la técnica que desencadenó la revolución de la cirugía mínimamente invasiva. Consulte también la información clínica completa sobre la cirugía laparoscópica Si busca información sobre indicaciones, preparación, técnica quirúrgica, ventajas, complicaciones y recuperación de la cirugía laparoscópica, puede consultar la ficha completa de cirugía laparoscópica elaborada por el Departamento de Cirugía General y Digestiva de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la laparoscopia y a la cirugía mínimamente invasiva, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la laparoscopia
Principio técnico: visión indirecta y neumoperitoneo
Laparoscopia diagnóstica y laparoscopia operatoria
Hitos históricos
Diferenciación con técnicas relacionadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "laparoscopia"?
¿Es lo mismo laparoscopia que cirugía laparoscópica?
¿En qué se diferencia la laparoscopia de la laparotomía?
¿Quién realizó la primera laparoscopia?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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