DICCIONARIO MÉDICO
Laparoscopio
El laparoscopio es un instrumento óptico en forma de tubo rígido, dotado de un sistema de lentes y una fuente de iluminación, que se introduce a través de una pequeña incisión en la pared del abdomen para visualizar el interior de la cavidad peritoneal durante una laparoscopia. Conectado a una cámara de vídeo y a un monitor, permite al cirujano observar las vísceras abdominales y pélvicas con una imagen amplificada y de alta definición. El laparoscopio es el instrumento central de la laparoscopia: el dispositivo que hace posible la visión del interior del abdomen sin abrirlo. Desde el punto de vista físico es un tubo rígido de acero inoxidable, de entre 5 y 10 milímetros de diámetro y de longitud variable (generalmente entre 30 y 45 centímetros), que alberga en su interior un sistema de lentes que transmite la imagen desde la punta del instrumento hasta el extremo proximal, donde se acopla una cámara de vídeo. Por un canal paralelo al sistema óptico se transmite la luz —generada por una fuente de luz fría externa y conducida hasta el laparoscopio por un cable de fibra óptica— que ilumina la cavidad abdominal. La imagen captada por la cámara se proyecta en tiempo real en un monitor, proporcionando al cirujano y a todo el equipo quirúrgico una visión compartida del campo operatorio. El nombre "laparoscopio" deriva directamente de "laparoscopia", con la adición del sufijo griego que designa el instrumento con el que se realiza la acción. La raíz, como en laparoscopia, procede de λαπάρα (lapára, "flanco, zona blanda del abdomen") y σκοπεῖν (skopeîn, "examinar"): el laparoscopio es, literalmente, "el instrumento con el que se examina el abdomen". Conviene distinguir el laparoscopio propiamente dicho —la pieza manual que se introduce en el abdomen— del sistema completo que se necesita para que funcione, habitualmente denominado "torre de laparoscopia". La torre agrupa en una estructura rodante todos los componentes auxiliares: la fuente de luz fría (que genera la iluminación sin producir calor excesivo en el interior del abdomen), la cámara de vídeo de alta definición (acoplada al extremo proximal del laparoscopio), el monitor o monitores en los que se proyecta la imagen, el insuflador (el dispositivo que introduce CO₂ de forma controlada para crear y mantener el neumoperitoneo), la botella de CO₂ y, en muchos equipos, un sistema de grabación digital. El laparoscopio es, por tanto, solo una de las piezas de un sistema tecnológico más amplio, aunque sea la que da nombre al conjunto. Un avance tecnológico decisivo fue la incorporación de la cámara de vídeo al extremo del laparoscopio a principios de los años ochenta del siglo XX. Hasta entonces, el cirujano debía mirar directamente por el ocular del instrumento, lo que limitaba la visión a un solo operador y obligaba a sostener el laparoscopio con una mano, dejando solo una libre para manipular instrumentos. La cámara liberó las manos del cirujano, permitió que todo el equipo compartiera la misma imagen y abrió la puerta a la cirugía laparoscópica operatoria. El laparoscopio es específico de la cavidad abdominal, pero el mismo principio técnico —tubo óptico rígido con cámara e iluminación, introducido por una pequeña incisión— se aplica en otras cavidades del cuerpo con instrumentos análogos. El toracoscopio se emplea para la exploración y la cirugía de la cavidad torácica (cirugía torácica videoasistida, o VATS). El artroscopio se usa para la exploración y la cirugía de las articulaciones (artroscopia). Las diferencias entre estos instrumentos y el laparoscopio son fundamentalmente de diámetro y de longitud, adaptados al tamaño de la cavidad que deben explorar. Todos ellos se engloban dentro de la categoría más amplia de los endoscopios, aunque el término "endoscopio" se reserva habitualmente para los instrumentos que acceden al interior del cuerpo a través de orificios naturales (boca, ano, uretra), mientras que laparoscopio, toracoscopio y artroscopio acceden mediante incisiones quirúrgicas. No exactamente, aunque comparten el mismo principio de visión indirecta. El endoscopio es un instrumento flexible o rígido que se introduce a través de un orificio natural del cuerpo (boca, ano, uretra, vagina) para examinar cavidades internas. El laparoscopio es un instrumento rígido que se introduce a través de una incisión quirúrgica en la pared abdominal. La diferencia fundamental está en la vía de acceso, no en el principio óptico. En un sentido amplio, el laparoscopio es un tipo de endoscopio (un instrumento para "ver dentro"), pero en la terminología clínica habitual ambos términos se distinguen. Los laparoscopios estándar tienen un diámetro de 10 milímetros, pero existen modelos de 5 milímetros e incluso de 3 milímetros para procedimientos que requieren incisiones mínimas o para laparoscopia pediátrica. La tendencia en los últimos años ha sido hacia la reducción del diámetro, buscando minimizar aún más la agresión de la pared abdominal. Sí. El laparoscopio es un instrumento reutilizable que debe ser sometido a un proceso riguroso de esterilización después de cada uso. Esto lo distingue de ciertos instrumentos laparoscópicos auxiliares (pinzas, tijeras, grapadoras) que pueden ser de un solo uso o desechables. Si desea profundizar en conceptos asociados al laparoscopio y a la laparoscopia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el laparoscopio
El laparoscopio y la torre de laparoscopia
Instrumentos análogos
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo laparoscopio que endoscopio?
¿Qué diámetro tiene un laparoscopio?
¿El laparoscopio se reutiliza?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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