DICCIONARIO MÉDICO
Laparoscopio
El laparoscopio es el instrumento óptico que hace posible la laparoscopia: un tubo delgado, provisto de un sistema de lentes y una fuente de luz, que se introduce en el abdomen a través de un puerto de acceso y transmite a un monitor la imagen del interior. Es el ojo del cirujano dentro de la cavidad. La terminación del nombre distingue el aparato de la acción que realiza. Mientras que la laparoscopia es la técnica (la terminación griega -scopia designa el acto de examinar), el laparoscopio es el objeto físico con que se lleva a cabo: la terminación -scopio nombra el instrumento. La raíz es la misma, lapára, el flanco o costado del abdomen. Una palabra describe qué se hace; la otra, con qué se hace. En su forma clásica es un tubo rígido de acero inoxidable, de unos 30 a 45 centímetros de longitud, que aloja en su interior un sistema de lentes cilíndricas alineadas. Ese conjunto óptico recoge la imagen en la punta que se adentra en el abdomen y la traslada intacta hasta el extremo exterior, donde se acopla una cámara de vídeo. La luz no la genera el propio instrumento: llega desde una fuente externa de luz fría y viaja por un cable de fibra óptica hasta iluminar el campo. Se llama fría porque apenas desprende calor, un detalle nada menor cuando la fuente ilumina tejidos vivos a pocos centímetros. El diámetro habitual ronda los 10 milímetros, pero existen laparoscopios de 5 milímetros y otros aún más finos, de 3, pensados para incisiones mínimas o para cirugía infantil. La tendencia de las últimas décadas ha ido hacia el afinamiento progresivo, con el objetivo de reducir todavía más la huella sobre la pared abdominal. Otra variante importante es la angulación de la óptica: los hay de visión frontal, que miran recto hacia delante, y los hay angulados a 30 o 45 grados, que permiten mirar de reojo y rodear estructuras sin desplazar todo el instrumento. Conviene separar el laparoscopio propiamente dicho del equipo que lo rodea. La pieza que entra en el cuerpo es solo una parte; funciona conectada a un conjunto de aparatos (monitor, fuente de luz, cámara, insuflador de gas) que en la jerga del quirófano se agrupa bajo el nombre de torre de laparoscopia. El instrumento es la óptica; la torre es toda la infraestructura que la hace útil. En sentido amplio, el laparoscopio es una modalidad de endoscopio, la familia de instrumentos diseñados para ver dentro del cuerpo. Lo que lo singulariza es su destino: la cavidad abdominal, a la que se accede por una incisión y no por un orificio natural, como sí ocurre en la endoscopia digestiva. Entra a través de un trócar, la cánula que le abre camino, una vez creado el espacio de trabajo mediante neumoperitoneo. No. El laparoscopio es el instrumento; la laparoscopia es la técnica que se practica con él. La diferencia está en la terminación: -scopio nombra el aparato, -scopia nombra la acción de examinar. Sí. Es un instrumento reutilizable que se somete a un proceso de esterilización riguroso después de cada intervención. Eso lo separa de otros componentes desechables que se emplean una sola vez por motivos de seguridad e higiene. Es el conjunto de aparatos que acompaña al laparoscopio: el monitor donde se ve la imagen, la fuente de luz fría, la cámara y el insuflador de gas. El laparoscopio es solo la óptica que entra en el cuerpo; la torre reúne todo lo que la hace funcionar. Porque la fuente que ilumina el campo desprende muy poco calor, de modo que no daña los tejidos que quedan a escasos centímetros de la punta. La luz viaja hasta el instrumento por un cable de fibra óptica.Qué es el laparoscopio
Calibres y variantes
Un endoscopio para el abdomen
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo laparoscopio que laparoscopia?
¿El laparoscopio se reutiliza?
¿Qué es la torre de laparoscopia?
¿Por qué la luz se llama fría?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026