DICCIONARIO MÉDICO

Ciclo cardiaco

El ciclo cardíaco es la secuencia ordenada de acontecimientos mecánicos y eléctricos que el corazón repite en cada latido, desde que se inicia una contracción hasta que comienza la siguiente. Comprende dos grandes tiempos: la sístole, en la que el músculo se contrae y expulsa la sangre, y la diástole, en la que se relaja y vuelve a llenarse. A una frecuencia de reposo de unos 75 latidos por minuto, cada ciclo dura alrededor de 0,8 segundos.

Qué es el ciclo cardíaco

El ciclo cardíaco es la unidad funcional del trabajo del corazón: el conjunto de fenómenos que ocurren entre el principio de un latido y el principio del siguiente. Cada uno de esos ciclos consta de un periodo de contracción —la sístole— y un periodo de relajación —la diástole—, coordinados por las señales eléctricas que parten del nodo sinusal, el marcapasos natural situado en la aurícula derecha. La repetición de este ciclo, decenas de veces por minuto durante toda la vida, es lo que mantiene la circulación.

La palabra reúne dos raíces. "Ciclo" procede del griego κύκλος (kýklos), "círculo" o "rueda", a través del latín cyclus: alude a un proceso que vuelve al punto de partida y se repite. "Cardíaco" deriva de καρδία (kardía), "corazón". Las dos fases que lo componen también son helenismos antiguos: συστολή (systolḗ), "contracción", del verbo συστέλλειν, "contraer o reducir"; y διαστολή (diastolḗ), "dilatación", de διαστέλλειν, "separar o dilatar". Conviene recordar que ambos términos nacieron primero en la métrica poética griega —donde designaban el acortamiento o alargamiento de una sílaba— y solo después se trasladaron a la fisiología.

Las fases del ciclo cardíaco

Aunque suele resumirse en "contracción y relajación", el ciclo se descompone en cinco fases que se suceden en cada uno de los ventrículos. Empieza con la sístole auricular: las aurículas se contraen y completan el llenado de los ventrículos, aportando ese último empujón de sangre que se suma al que ya había entrado de forma pasiva.

Viene después la contracción isovolumétrica. El ventrículo empieza a contraerse con todas las válvulas cerradas: las auriculoventriculares —mitral y tricúspide— ya se han cerrado, y las sigmoideas todavía no se han abierto. La presión sube con rapidez sin que el volumen de sangre cambie, de ahí el nombre. Cuando esa presión supera la de la aorta y la arteria pulmonar, se abren las válvulas sigmoideas y comienza la eyección ventricular: la sangre sale disparada hacia las grandes arterias. Es el momento de mayor trabajo mecánico.

Tras la eyección, el ventrículo se relaja. Al caer su presión por debajo de la aórtica, las sigmoideas se cierran y se entra en la relajación isovolumétrica, de nuevo con las cuatro válvulas cerradas. Y cuando la presión ventricular desciende por debajo de la auricular, se abren mitral y tricúspide y empieza el llenado ventricular, primero rápido y luego lento. Buena parte del llenado —en torno a dos tercios— ocurre de forma pasiva, antes incluso de que las aurículas vuelvan a contraerse. El cierre de las válvulas marca, además, los dos ruidos cardíacos que se oyen con el fonendoscopio: el primero corresponde al cierre de mitral y tricúspide al inicio de la sístole; el segundo, al de las sigmoideas cuando termina.

Sístole y diástole dentro del ciclo

La distinción entre sístole y diástole es la forma más sencilla de entender el ciclo, siempre que se tenga claro que ambas describen el mismo periodo desde la perspectiva del ventrículo. Durante la sístole el ventrículo se contrae y expulsa la sangre; durante la diástole se relaja y se llena. El detalle que conviene no perder de vista es que las válvulas funcionan de manera opuesta en cada fase, y que esa coreografía de aperturas y cierres es lo que da sentido a toda la secuencia.

Sístole Diástole
Estado del ventrículo Contracción Relajación
Movimiento de la sangre Sale (eyección) Entra (llenado)
Válvulas mitral y tricúspide Cerradas Abiertas
Válvulas sigmoideas Abiertas Cerradas
Cifra de presión arterial asociada Presión sistólica (la superior) Presión diastólica (la inferior)

Hay aquí una fuente habitual de confusión: si lo que busca son los valores normales de "la diástole" o "la sístole" —por ejemplo, qué cifra de tensión es alta o baja—, lo que en realidad está consultando es la presión arterial, no la fase del ciclo. Esos valores se explican en las entradas de presión sistólica y presión diastólica.

Duración del ciclo y relación con el gasto cardíaco

A una frecuencia de reposo de unos 75 latidos por minuto, el ciclo completo dura aproximadamente 0,8 segundos: alrededor de 0,3 corresponden a la sístole y 0,5 a la diástole. La proporción no es fija. Cuando la frecuencia cardíaca aumenta —en el ejercicio, por ejemplo—, el ciclo se acorta a costa sobre todo de la diástole, que es la fase de llenado; por eso, a frecuencias muy altas, el corazón dispone de menos tiempo para rellenarse entre latido y latido.

El ciclo es, en el fondo, el suceso unitario cuya repetición genera el flujo de sangre. La cantidad expulsada en cada uno de ellos es el volumen sistólico; ese volumen, multiplicado por el número de ciclos por minuto, define el gasto cardíaco, la magnitud que resume cuánta sangre mueve el corazón en cada minuto.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la expresión "ciclo cardíaco"?

De la unión del griego κύκλος (kýklos), "círculo" o "rueda", y καρδία (kardía), "corazón". La idea de "ciclo" recoge bien lo esencial del concepto: un proceso que vuelve siempre a su punto de partida para repetirse. Las dos fases que lo integran, sístole y diástole, son a su vez voces griegas que significan "contracción" y "dilatación".

¿Es lo mismo el ciclo cardíaco que un latido?

A efectos prácticos se usan casi como equivalentes, y no es un error grave. Con rigor, el latido es la manifestación palpable —el golpe que se nota en el pulso— de un ciclo cardíaco completo. El ciclo es el conjunto de fenómenos internos (eléctricos, de presión, de apertura valvular); el latido, lo que de ese ciclo llega a percibirse desde fuera.

¿Cuánto dura un ciclo cardíaco?

En reposo, alrededor de 0,8 segundos a 75 latidos por minuto. Esa duración se reparte de forma desigual entre una sístole más corta y una diástole más larga, y se acorta cuando la frecuencia sube.

¿Por qué se oyen dos ruidos en cada latido?

Porque corresponden al cierre de las válvulas en dos momentos distintos del ciclo. El primer ruido lo produce el cierre de las válvulas mitral y tricúspide al empezar la sístole; el segundo, el de las válvulas sigmoideas al terminar. El característico "tum-ta" de la auscultación es, en realidad, el sonido de esas válvulas cerrándose.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para público general. Biología del corazón.
  2. The Texas Heart Institute. El latido cardíaco. Centro de Información Cardiovascular.
  3. García Rubira JC. Fisiología cardíaca. Libro de la salud cardiovascular, Fundación BBVA y Fundación Española del Corazón.
  4. Universidad Nacional Autónoma de México, Departamento de Fisiología. Fundamentos del ciclo cardíaco.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en los conceptos que intervienen en el ciclo cardíaco, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Sístole: la fase de contracción del corazón, en la que se expulsa la sangre.
  • Diástole: la fase de relajación y llenado entre dos contracciones.
  • Sístole auricular: la contracción de las aurículas que completa el llenado ventricular.
  • Gasto cardíaco: el volumen de sangre que el corazón bombea cada minuto.
  • Volumen sistólico: la sangre expulsada por el ventrículo en cada ciclo.
  • Nodo sinusal: el marcapasos natural que inicia cada ciclo.
  • Válvula sigmoidea: las válvulas de salida que se abren durante la eyección.
  • Latido: la manifestación palpable de cada ciclo cardíaco completo.
  • Presión sistólica: la cifra superior de la presión arterial, asociada a la sístole.

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