DICCIONARIO MÉDICO
Cánula
Una cánula es un tubo hueco, de longitud y calibre variables, que se introduce en una cavidad corporal, un conducto o un vaso sanguíneo para permitir el paso de fluidos, gases o instrumental. El término abarca una familia extensa de dispositivos: desde las puntas de aspiración quirúrgica hasta los tubos de traqueostomía, pasando por las cánulas nasales de oxigenoterapia o los instrumentos de muestreo endometrial. La palabra procede del latín cannula, diminutivo de canna (caña, tubo), que a su vez llega del griego κάννα (kánna, caña), un préstamo antiguo del acadio qanûm (caña, junco). La imagen originaria es directa: un tallo vegetal vaciado y convertido en conducto. Merriam-Webster documenta el uso del vocablo en inglés desde 1616; en la literatura quirúrgica europea el instrumento aparece mucho antes, ligado a las cánulas metálicas de los primeros trocartes. Según la Real Academia Nacional de Medicina, la cánula es un tubo abierto por ambos extremos, ocupado por un fiador o trocar que le confiere rigidez durante la inserción y se retira una vez colocado el dispositivo. Esa definición clásica recoge el modelo de cánula venosa periférica, pero en la práctica el término se ha extendido a dispositivos muy dispares en forma, material y función. Las primeras cánulas quirúrgicas eran metálicas (plata, acero) y se esterilizaban para reutilización sucesiva. Hoy la mayoría se fabrican en polímeros de un solo uso: polietileno, cloruro de polivinilo (PVC), poliuretano o silicona. Cada material ofrece un equilibrio distinto entre rigidez, biocompatibilidad y coste. La silicona, por ejemplo, resulta idónea para dispositivos de permanencia prolongada en la tráquea porque irrita menos la mucosa; el PVC semirrígido, en cambio, se adapta bien a las cánulas orofaríngeas de uso breve. Algunos modelos incorporan elementos funcionales adicionales: balones de neumotaponamiento, orificios laterales de aspiración, válvulas antirreflujo o conectores normalizados tipo Luer. Las bandas radioopacas permiten localizar la cánula mediante radiografía, dato relevante cuando el dispositivo queda fuera del campo visual directo. No existe una taxonomía universal, pero en la práctica las cánulas se agrupan por el propósito que cumplen. Cánulas de vía aérea. Mantienen permeable el paso de aire entre la boca o la nariz y la laringe. Las cánulas orofaríngeas (como la de Guedel) se introducen por la boca; las cánulas nasofaríngeas, por la fosa nasal. Las cánulas de traqueostomía ocupan un estoma cervical y permiten una ventilación estable durante períodos largos. Cánulas de aspiración. Conectadas a un sistema de vacío, retiran sangre, secreciones o líquido del campo quirúrgico. La más difundida es la cánula de Yankauer, diseñada para la aspiración orofaríngea con mínima lesión tisular. Cánulas de oxigenoterapia. Las cánulas nasales (también llamadas gafas nasales) administran oxígeno suplementario a flujos bajos o altos. Su uso abarca desde la planta de hospitalización hasta el domicilio del paciente crónico. Cánulas vasculares. Permiten el acceso a una arteria o una vena para infusión, monitorización hemodinámica o circulación extracorpórea. La canulación venosa periférica con catéter corto es probablemente el procedimiento invasivo más frecuente en un hospital. Cánulas de muestreo. Recogen tejido para análisis histológico mediante aspiración controlada. La cánula Pipelle, por ejemplo, obtiene muestras de endometrio sin necesidad de dilatación cervical. Ambos términos se superponen con frecuencia en la literatura. En sentido estricto, el catéter es un tubo largo y flexible pensado para progresar a distancia dentro de un vaso o un conducto, mientras que la cánula es más corta y puede ser rígida. En la práctica clínica cotidiana la distinción se difumina: una vía venosa periférica se llama indistintamente cánula o catéter según el país y la tradición hospitalaria. Lo relevante no es la etiqueta, sino la función que cumple el dispositivo en cada contexto. Del latín cannula, que significa literalmente "cañita" o "tubo pequeño". La raíz canna llegó al latín desde el griego κάννα y, más atrás, desde lenguas semíticas antiguas (acadio qanûm). Todo el linaje apunta a la misma imagen: un segmento de caña hueco. Merriam-Webster fecha la primera aparición del término en inglés en 1616. No exactamente, aunque en muchos contextos se usan como sinónimos. La cánula suele ser más corta y rígida; el catéter, más largo y flexible, está diseñado para progresar a distancia dentro de un vaso o conducto. La frontera entre ambos no es absoluta: depende del dispositivo concreto y de la tradición terminológica de cada centro. La gran mayoría de las cánulas actuales son desechables: se fabrican en polímero estéril, se emplean una vez y se descartan. Existen excepciones, como algunas cánulas internas de traqueostomía fabricadas en metal o en silicona reutilizable, que se limpian y reesterilizan según protocolos específicos. Directa. El postre siciliano cannolo (plural cannoli) procede de cannola, forma italiana del mismo diminutivo latino cannula. Ambas palabras comparten la idea de un tubo pequeño, solo que una se rellena de ricota y la otra, de oxígeno o suero. Si desea ampliar conceptos vinculados a la cánula, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una cánula
De la caña al polímero: materiales y diseño
Clasificación según la función
Diferencia entre cánula y catéter
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cánula?
¿Es lo mismo una cánula que un catéter?
¿Las cánulas son de un solo uso?
¿Qué relación tiene la palabra cánula con "cannoli"?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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