DICCIONARIO MÉDICO
Circulación extracorpórea
La circulación extracorpórea (CEC) es el procedimiento mediante el cual se desvía la sangre del paciente hacia una máquina situada fuera del cuerpo que asume temporalmente las funciones del corazón —bombear— y de los pulmones —oxigenar—, mientras el cirujano opera sobre un corazón detenido y exangüe. También se conoce como bypass cardiopulmonar o, coloquialmente, "bomba de corazón". En determinadas cirugías cardíacas —reparación de válvulas, corrección de cardiopatías congénitas, intervención sobre la aorta— el cirujano necesita trabajar sobre un corazón vacío y quieto. Eso exige que la circulación siga funcionando por otra vía mientras el corazón está parado. La CEC resuelve ese problema: mediante unas cánulas insertadas en la aurícula derecha y en la aorta ascendente, la sangre se extrae del paciente, se conduce a la máquina, se oxigena, se filtra, se atempera y se devuelve al organismo con la presión suficiente para mantener la perfusión de todos los tejidos. El corazón y los pulmones quedan momentáneamente fuera del circuito. El nombre es transparente: extra-, del latín extra, "fuera de"; corpórea, de corporeus, "del cuerpo"; circulación, de circulatio, "movimiento en círculo". Literalmente, una circulación que discurre fuera del cuerpo. En inglés se usa cardiopulmonary bypass (CPB), que subraya que la máquina sustituye al corazón y a los pulmones. El cirujano estadounidense John H. Gibbon dedicó más de veinte años a desarrollar una máquina que pudiera suplir al corazón y a los pulmones durante una operación. El 6 de mayo de 1953, en el Jefferson Medical College de Filadelfia, la utilizó por primera vez con éxito en una paciente de 18 años a la que cerró una comunicación interauricular. La intervención duró 26 minutos en circulación extracorpórea. Aquel día se abrió la era de la cirugía a corazón abierto: todo lo que se opera hoy sobre válvulas, coronarias, aorta y defectos congénitos parte de aquel hito. La máquina de circulación extracorpórea se compone de varios módulos, cada uno con una función definida. Las cánulas son los tubos que conectan al paciente con el circuito: la cánula venosa, insertada en la aurícula derecha o en las venas cavas, drena la sangre del paciente; la cánula arterial, insertada en la aorta ascendente, la devuelve. La bomba —habitualmente de rodillo o centrífuga— sustituye la función mecánica del ventrículo: impulsa la sangre con un caudal controlado. El oxigenador sustituye a los pulmones: una membrana semipermeable permite el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono sin mezclar la sangre con el gas directamente. El intercambiador de calor regula la temperatura de la sangre, porque en muchas operaciones se enfría intencionadamente al paciente para reducir el consumo de oxígeno de los tejidos. El conjunto del circuito —tubos, filtros, reservorios, aspiradores de campo— se llena antes de la operación con una solución de cebado que diluye la sangre del paciente (hemodilución). Toda la sangre en contacto con el circuito extracorpóreo debe estar anticoagulada con heparina para evitar la formación de trombos; al terminar la cirugía se neutraliza la heparina con protamina. La gestión de todo este proceso recae sobre un profesional especializado: el perfusionista. La CEC no es un tipo de circulación en el sentido en que lo son la circulación pulmonar o la circulación mayor: no es un circuito anatómico permanente, sino un artefacto transitorio creado para una intervención concreta. Sin embargo, mientras funciona, replica la lógica del sistema circulatorio: extrae la sangre venosa, la oxigena y la devuelve al territorio arterial. El concepto se ha extendido a otros dispositivos de soporte vital, como la máquina de corazón artificial o la oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO), que puede mantener la CEC durante días o semanas fuera del quirófano. Literalmente, una circulación de la sangre que se produce fuera del cuerpo. Extra- procede del latín extra, "fuera de", y corpórea de corporeus, "del cuerpo". Se refiere al procedimiento en el que una máquina asume las funciones del corazón y los pulmones durante una operación cardíaca. Sí. "Circulación extracorpórea" y "bypass cardiopulmonar" son sinónimos. El primero es el término más usado en español; el segundo, traducción del inglés cardiopulmonary bypass (CPB). En el habla hospitalaria también se dice "bomba" o "bomba de corazón". John H. Gibbon, cirujano estadounidense, la desarrolló a lo largo de más de veinte años y la utilizó con éxito por primera vez en un ser humano el 6 de mayo de 1953, en Filadelfia. Ese hito inauguró la era de la cirugía a corazón abierto. ECMO son las siglas en inglés de extracorporeal membrane oxygenation (oxigenación por membrana extracorpórea). Es una modalidad de soporte vital que utiliza el mismo principio que la CEC —oxigenar y bombear la sangre fuera del cuerpo—, pero que puede mantenerse durante días o semanas, fuera del quirófano, en pacientes con insuficiencia cardíaca o respiratoria grave. Si desea profundizar en conceptos asociados a la circulación extracorpórea, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la circulación extracorpórea
John Gibbon y la primera circulación extracorpórea con éxito
Componentes de la máquina de CEC
Relación con la circulación fisiológica
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "circulación extracorpórea"?
¿Es lo mismo CEC que bypass cardiopulmonar?
¿Quién inventó la máquina de circulación extracorpórea?
¿Qué es la ECMO?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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