DICCIONARIO MÉDICO

Sangre

La sangre es el tejido conectivo líquido que circula por arterias, venas y capilares, y que transporta oxígeno, nutrientes, hormonas y productos de desecho por todo el organismo. Está formada por una fracción líquida, el plasma, y una fracción celular suspendida en ella, y su volumen ronda los cinco litros en un adulto.

Qué es la sangre

Desde el punto de vista histológico, la sangre es un tejido conectivo especializado: una matriz líquida, el plasma, en la que flotan células y fragmentos celulares. Esa combinación la distingue del resto de los tejidos conectivos, que tienen una matriz sólida o gelatinosa. La palabra procede del latín sanguis, -inis, y de ahí derivan también sanguíneo, consanguinidad o sanguinario. Es, de hecho, casi la única voz de peso en este campo que no viene del griego: hemoglobina, hematíe, hemorragia o hematocrito remiten todos a haîma, la raíz griega, mientras que sangre conserva la forma latina heredada del habla común.

Esa doble filiación no es un capricho lingüístico. Refleja dos registros distintos: uno popular, el de sangre y sangrar, presente en el idioma desde sus orígenes; otro culto, el de los compuestos con hemo-, acuñado siglos después por médicos que necesitaban un vocabulario técnico y recurrieron al griego, la lengua de referencia de la ciencia europea.

Composición

Alrededor de la mitad del volumen de la sangre corresponde al plasma, la fracción líquida, compuesta sobre todo por agua con proteínas, sales y sustancias disueltas. El resto lo ocupan los elementos formes: los glóbulos rojos o eritrocitos, encargados del transporte de oxígeno; los glóbulos blancos o leucocitos, que forman parte de la defensa inmunitaria; y las plaquetas, fragmentos celulares que intervienen en la coagulación. La proporción exacta que ocupan los glóbulos rojos se llama hematocrito, y varía algo entre hombres y mujeres.

De los tres tipos celulares, los eritrocitos son con diferencia los más numerosos. Los leucocitos y las plaquetas aparecen en cantidades mucho menores, aunque su papel funcional no guarda proporción con su número.

Funciones

La función más conocida de la sangre es el transporte: lleva oxígeno desde los pulmones a los tejidos y recoge de vuelta el dióxido de carbono; distribuye nutrientes, hormonas y vitaminas; y arrastra hacia los riñones y el hígado los productos de desecho del metabolismo para que se eliminen. A esa tarea se suma la defensa contra infecciones, a cargo de los leucocitos y de las proteínas plasmáticas con función inmunitaria.

Cuando se rompe un vaso, la sangre pone en marcha su propio mecanismo de contención: las plaquetas y los factores de coagulación del plasma sellan la brecha antes de que la pérdida sea grave. Ayuda también a mantener la temperatura corporal, porque redistribuye el calor generado en los órganos internos hacia la piel y las extremidades, y contribuye a sostener el equilibrio del pH y de los líquidos del organismo.

Propiedades físicas

El cuerpo humano adulto contiene, por término medio, unos cinco litros de sangre. Una vez impulsada por el corazón, tarda entre veinte y treinta segundos en recorrer todo el circuito y regresar al punto de partida. Es más espesa que el agua, y esa viscosidad depende sobre todo de la cantidad de glóbulos rojos que contiene.

Su color varía según el estado de oxigenación de la hemoglobina: rojo intenso en la sangre arterial, más oscuro en la sangre venosa. El pH se mantiene en un margen muy estrecho, entre 7,35 y 7,45, ligeramente alcalino; salirse de ese rango, en cualquier dirección, altera el funcionamiento de las células.

Grupos sanguíneos

No toda la sangre es intercambiable entre personas. La superficie de los glóbulos rojos porta antígenos que determinan el grupo sanguíneo, ordenado principalmente por dos sistemas: el ABO, con los grupos A, B, AB y O, y el factor Rh, que añade la condición positivo o negativo. La compatibilidad entre estos antígenos es la base de la tipificación de grupos sanguíneos previa a cualquier transfusión.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra sangre?

Del latín sanguis, -inis. Es una voz patrimonial, transmitida de forma continua desde el latín hablado, a diferencia de hemoglobina o hematíe, que son acuñaciones eruditas construidas sobre la raíz griega.

¿Por qué es roja la sangre?

Por la hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos que se une al oxígeno. Cuando lo transporta adopta un rojo intenso; cuando lo ha cedido a los tejidos, un tono más oscuro.

¿Es lo mismo la sangre arterial que la venosa?

No. Se diferencian por el trayecto que recorren y por su contenido de oxígeno, no por tratarse de sangres distintas en origen: consulte las entradas sangre arterial y sangre venosa para las diferencias completas.

¿Qué ocurre si el organismo pierde mucha sangre?

Depende del volumen perdido y de la velocidad de la pérdida. Cuando ambos factores se disparan a la vez, el aporte de oxígeno a los tejidos se compromete con rapidez. El fenómeno tiene nombre propio y desarrollo específico en la entrada hemorragia.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Sangre. MedlinePlus en español. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/blood.html
  2. Manual MSD, versión para público general. Introducción a la sangre. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-de-la-sangre/biología-de-la-sangre/introducción-a-la-sangre
  3. Manual MSD, versión para público general. Componentes de la sangre. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-de-la-sangre/biología-de-la-sangre/componentes-de-la-sangre
  4. Real Academia Española. Sangre. Diccionario de la lengua española. Disponible en: https://dle.rae.es/sangre

Entradas relacionadas

  • Sangrado. Término de uso común para la salida de sangre fuera de los vasos, equivalente a hemorragia.
  • Sangre arterial. La sangre oxigenada que el corazón envía a los tejidos a través de las arterias.
  • Sangre venosa. La sangre que retorna al corazón por las venas, con menos oxígeno y más dióxido de carbono.
  • Sangre total. La sangre extraída de un donante sin separar en sus componentes.
  • Eritrocito. El glóbulo rojo, encargado del transporte de oxígeno.
  • Hematocrito. La proporción del volumen de sangre que ocupan los glóbulos rojos.
  • Hemorragia. La salida de sangre fuera de los vasos que la contienen.

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