DICCIONARIO MÉDICO
Xerostomía
La xerostomía es la sensación subjetiva de sequedad bucal, habitualmente asociada a una disminución de la producción de saliva, cuyas causas más frecuentes son los efectos secundarios de medicamentos, la radioterapia de cabeza y cuello y el síndrome de Sjögren. La xerostomía es una condición clínica frecuente que puede afectar significativamente a la calidad de vida del paciente. La saliva desempeña funciones esenciales para la salud oral y general: lubrica la mucosa bucal, facilita la masticación y la deglución, protege los dientes frente a la caries, participa en la digestión inicial de los alimentos y contribuye a la defensa frente a infecciones orales. Cuando la producción de saliva disminuye o su composición se altera, las consecuencias pueden ir desde la simple molestia hasta complicaciones graves como caries, infecciones fúngicas y dificultades nutricionales. El término xerostomía procede del griego xeros (seco) y stoma (boca), y se define como la sensación subjetiva de sequedad bucal. Es importante distinguir la xerostomía de la hiposalivación: la xerostomía es un síntoma (lo que el paciente siente), mientras que la hiposalivación es un signo medible (una reducción objetiva del flujo salival). Aunque ambas condiciones suelen coexistir, algunos pacientes refieren boca seca sin que se demuestre una disminución real de la producción de saliva (xerostomía sin hiposalivación), y otros presentan flujo salival reducido sin quejarse de sequedad. La producción normal de saliva oscila entre 0,5 y 1,5 litros al día, distribuida entre las glándulas parótidas, submandibulares, sublinguales y las numerosas glándulas salivales menores repartidas por toda la mucosa oral. Un flujo salival no estimulado inferior a 0,1 ml/min o un flujo estimulado inferior a 0,5 ml/min se consideran indicativos de hiposalivación. Es la causa más frecuente de xerostomía en la práctica clínica. Se estima que más de 500 medicamentos pueden producir sequedad bucal como efecto secundario. El riesgo aumenta con la polifarmacia (uso simultáneo de varios medicamentos), situación habitual en las personas mayores. Los principales grupos de fármacos xerogénicos incluyen: La radioterapia dirigida a tumores de la región de cabeza y cuello puede causar un daño irreversible a las glándulas salivales cuando estas se encuentran dentro del campo de irradiación. La xerostomía postrradioterapia es frecuentemente grave y permanente, ya que la radiación destruye el tejido glandular funcional. El fármaco citoprotector amifostina puede reducir la incidencia y gravedad de la xerostomía cuando se administra antes de las sesiones de radioterapia. El síndrome de Sjögren es una enfermedad autoinmune crónica en la que el sistema inmunitario ataca las glándulas exocrinas, especialmente las salivales y las lagrimales, produciendo sequedad bucal (xerostomía) y sequedad ocular (queratoconjuntivitis seca). Puede ser primario (sin otra enfermedad autoinmune asociada) o secundario (asociado a artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico u otras conectivopatías). Los pacientes con xerostomía pueden presentar una amplia variedad de síntomas: La reducción mantenida de la producción de saliva puede tener consecuencias relevantes para la salud oral y general: El diagnóstico de la xerostomía se basa en una historia clínica detallada y una exploración oral minuciosa: Los sustitutos de la saliva (saliva artificial) están disponibles en forma de sprays, geles, pastillas y colutorios. Contienen componentes que imitan la composición de la saliva natural (carboximetilcelulosa, mucina, glicerina) y proporcionan alivio temporal de la sequedad. Se pueden utilizar antes de las comidas y a demanda, especialmente antes de acostarse. Su principal limitación es la duración de acción limitada. Cuando las medidas conservadoras son insuficientes, el médico puede prescribir fármacos sialogogos (estimulantes de la secreción salival): Siempre que sea posible, el médico buscará tratar la causa de la xerostomía. Si es inducida por medicamentos, se valorará la posibilidad de sustituir el fármaco por otro con menor efecto xerogénico o ajustar la dosis. Si se debe a una obstrucción nasal, el tratamiento otorrinolaringológico puede mejorar la respiración nasal y reducir la sequedad oral. Los pacientes con xerostomía requieren un seguimiento odontológico estrecho para prevenir las complicaciones orales. Las recomendaciones incluyen: La xerostomía es una condición altamente prevalente, especialmente en la población de edad avanzada. Los estudios epidemiológicos estiman que hasta el 30 % de la población general refiere sequedad bucal de forma habitual, y esta cifra se eleva significativamente en personas mayores de 65 años y en pacientes polimedicados. En pacientes que reciben radioterapia de cabeza y cuello, la incidencia de xerostomía supera el 80 %, y en pacientes con síndrome de Sjögren alcanza prácticamente el 100 %. El impacto de la xerostomía sobre la calidad de vida es considerable y con frecuencia infraestimado. Los pacientes con boca seca crónica refieren dificultades para hablar en público, para comer en contextos sociales, para dormir confortablemente y para portar prótesis dentales. Además, la necesidad constante de beber agua, el mal aliento y la mayor frecuencia de visitas al dentista por caries generan un impacto social, emocional y económico significativo. Las escalas de calidad de vida específicas para xerostomía han demostrado que esta condición puede ser tan invalidante como otras enfermedades crónicas si no se maneja adecuadamente. Los pacientes sometidos a radioterapia de cabeza y cuello merecen una mención especial, ya que la xerostomía es una de las secuelas más frecuentes y debilitantes de este tratamiento. Las glándulas salivales son extremadamente sensibles a la radiación ionizante: dosis acumuladas superiores a 30 Gy sobre el tejido glandular pueden producir un daño significativo, y dosis superiores a 60 Gy causan habitualmente una destrucción glandular irreversible. Las estrategias para minimizar la xerostomía postrradioterapia incluyen las técnicas de radioterapia de intensidad modulada (IMRT), que permiten concentrar la dosis de radiación en el tumor mientras se reduce la exposición de las glándulas salivales, y la administración de amifostina como agente citoprotector antes de cada sesión de radioterapia. A pesar de estas medidas, muchos pacientes desarrollan xerostomía crónica que requiere manejo sintomático a largo plazo. Además de la radioterapia, algunos fármacos quimioterápicos y la enfermedad de injerto contra huésped tras el trasplante de médula ósea pueden causar xerostomía, añadiendo otra capa de complejidad al cuidado oral del paciente oncológico. El pronóstico de la xerostomía depende fundamentalmente de su causa. La xerostomía inducida por medicamentos tiene, en general, un pronóstico favorable, ya que suele ser reversible al suspender o sustituir el fármaco responsable. La xerostomía por deshidratación o respiración oral también se resuelve al corregir el factor desencadenante. En cambio, la xerostomía asociada a la destrucción glandular por radioterapia tiende a ser permanente, aunque en algunos pacientes puede observarse una cierta recuperación parcial del flujo salival en los meses o años posteriores al tratamiento. La xerostomía del síndrome de Sjögren es crónica y progresiva, requiriendo un manejo continuado durante toda la vida del paciente. En ambos casos, el seguimiento multidisciplinar (médico, odontólogo, nutricionista) es esencial para optimizar la calidad de vida y prevenir las complicaciones. Se recomienda consultar con un profesional sanitario cuando: La xerostomía no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede tener múltiples causas. Sin embargo, cuando es persistente y no se trata, puede desencadenar complicaciones importantes como caries dental acelerada, infecciones orales y dificultades nutricionales. Por este motivo, la xerostomía debe ser siempre evaluada por un profesional sanitario para identificar y tratar su causa. La producción de saliva disminuye de forma natural durante el sueño, por lo que una ligera sensación de sequedad bucal al despertar es relativamente habitual y no suele ser motivo de preocupación. Sin embargo, si la sequedad nocturna es intensa, despierta al paciente o se acompaña de ronquido y respiración oral, puede ser indicativo de una causa tratable como la obstrucción nasal o el síndrome de apnea del sueño. El uso de un humidificador en el dormitorio y la aplicación de un gel lubricante antes de acostarse pueden aliviar este síntoma. Depende de la causa. La xerostomía inducida por medicamentos suele mejorar o resolverse al suspender o sustituir el fármaco responsable, siempre bajo supervisión médica. La xerostomía por deshidratación se corrige con una hidratación adecuada. Sin embargo, la xerostomía asociada a la destrucción glandular por radioterapia o a enfermedades autoinmunes como el síndrome de Sjögren suele ser crónica y requiere un manejo continuo orientado a aliviar los síntomas y prevenir las complicaciones. Los chicles y caramelos con xilitol pueden ser beneficiosos para los pacientes con xerostomía por dos motivos: estimulan mecánicamente el flujo salival mediante la masticación y, a diferencia del azúcar, el xilitol no es fermentado por las bacterias cariogénicas, lo que reduce el riesgo de caries. El xilitol se ha asociado también a una disminución de los niveles de Streptococcus mutans en la saliva, lo que aporta un beneficio adicional para la salud oral en estos pacientes. La dosis recomendada para obtener un efecto preventivo frente a la caries es de 5 a 10 gramos al día, distribuidos en al menos tres tomas. Es importante no exceder las dosis recomendadas, ya que el consumo excesivo de xilitol puede causar molestias gastrointestinales como distensión abdominal, flatulencia y diarrea, especialmente al inicio de su uso. La xerostomía puede ser evaluada y tratada por varios profesionales sanitarios. El médico de atención primaria o el odontólogo suelen ser los primeros en detectarla. Dependiendo de la causa, puede ser necesaria la intervención de un reumatólogo (en caso de síndrome de Sjögren), un oncólogo radioterapeuta (en xerostomía postrradioterapia), un otorrinolaringólogo (en obstrucción nasal crónica) o un endocrinólogo (en diabetes mellitus o enfermedades tiroideas). El abordaje multidisciplinar garantiza que se identifique y trate la causa subyacente, se prevengan las complicaciones orales y se optimice la calidad de vida del paciente. Referencias: © Clínica Universidad de Navarra 2026Qué es la xerostomía
Causas de la xerostomía
Xerostomía inducida por medicamentos
Radioterapia de cabeza y cuello
Síndrome de Sjögren
Otras causas
Síntomas de la xerostomía
Complicaciones de la xerostomía
Diagnóstico de la xerostomía
Tratamiento de la xerostomía
Medidas generales y educación del paciente
Sustitutos salivales
Sialogogos farmacológicos
Tratamiento de la causa subyacente
Cuidados dentales en pacientes con xerostomía
Prevalencia e impacto de la xerostomía
Xerostomía en pacientes oncológicos
Pronóstico de la xerostomía
Cuándo acudir al médico
Preguntas frecuentes sobre la xerostomía
¿La boca seca es una enfermedad?
¿Es normal tener la boca seca por la noche?
¿La xerostomía se puede curar?
¿El xilitol ayuda con la xerostomía?
¿Qué especialista trata la xerostomía?
© Clínica Universidad de Navarra 2026