DICCIONARIO MÉDICO

Xerostomía

La xerostomía es la sensación subjetiva de sequedad de la boca, habitualmente asociada a una disminución del flujo de saliva. Sus causas más frecuentes son los efectos secundarios de fármacos, la radioterapia de cabeza y cuello y determinadas enfermedades sistémicas, entre las que destaca la enfermedad de Sjögren. No es una enfermedad en sí misma, pero la pérdida del efecto protector de la saliva tiene consecuencias directas sobre la salud oral.

Qué es la xerostomía

El término procede del griego ξηρός (xērós), "seco", y στόμα (stóma), "boca". Literalmente, "boca seca". Comparte la raíz ξηρ- con xerodermia (piel seca), xerosis (sequedad cutánea) y xeroftalmia (sequedad ocular por déficit de vitamina A).

Conviene distinguir dos conceptos que a menudo se confunden. Lo que el paciente refiere, la sensación subjetiva de tener la boca seca, es en rigor xerostomía: un síntoma. La reducción objetiva del flujo salival, medible mediante sialometría, recibe en cambio el nombre de hiposalivación: un signo. Ambos suelen coincidir. Pero no siempre. Hay pacientes que refieren sequedad bucal intensa con un flujo salival dentro de valores normales, y otros con hiposalivación documentada que no perciben sequedad alguna. Como síntoma subjetivo, la xerostomía suele aparecer cuando el flujo salival cae por debajo de la mitad de su valor basal.

Funciones protectoras de la saliva

La saliva no es un simple líquido lubricante. Desempeña funciones múltiples que, al perderse, explican las consecuencias de la xerostomía. Para empezar, mantiene húmeda la mucosa oral y facilita la masticación, la deglución y la articulación del habla. También contiene enzimas digestivas (la amilasa salival inicia la digestión del almidón) y factores antimicrobianos, entre ellos lisozima, lactoferrina e inmunoglobulina A secretora, que mantienen controlada la flora bacteriana y fúngica de la boca. Al esmalte dental, por último, le aporta calcio, fosfato y flúor mediante un proceso de remineralización continua que protege frente a la caries.

Cuando la saliva falta, todas esas funciones se resienten. La mucosa oral se seca, se fisura y se vuelve más vulnerable a infecciones oportunistas, entre ellas la candidiasis oral, bastante frecuente en estos pacientes. Avanza también con rapidez la caries, con un patrón característico en el cuello de los dientes que los odontólogos reconocen como "caries de radiación" o "caries rampante". Son igualmente habituales la disfagia para alimentos secos, la disgeusia (alteración del gusto) y la halitosis.

Causas principales

La causa más frecuente de xerostomía en la práctica clínica es farmacológica. Se estima que más de 500 fármacos de uso común pueden producir sequedad bucal como efecto secundario. Los grupos más implicados son los anticolinérgicos, los antidepresivos tricíclicos e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, los antihistamínicos, los antihipertensivos (diuréticos, betabloqueantes), los ansiolíticos y los opioides. En pacientes polimedicados, un perfil frecuente en la población anciana, la coincidencia de varios de estos fármacos multiplica el riesgo.

En segundo lugar de importancia se sitúa la radioterapia de cabeza y cuello, la que produce la xerostomía más grave y persistente. La irradiación de las glándulas salivales (parótidas, submaxilares y sublinguales) destruye los acinos serosos, las unidades productoras de la saliva acuosa. El daño puede ser irreversible si las dosis acumuladas superan cierto umbral, y la xerostomía resultante, que se suma a la mucositis y a la disfagia, deteriora gravemente la calidad de vida del paciente oncológico.

Entre las enfermedades sistémicas, la enfermedad de Sjögren es la causa autoinmune por excelencia: la infiltración linfocitaria de las glándulas salivales y lagrimales produce xerostomía y xeroftalmia como síntomas cardinales. La diabetes mellitus, la infección por VIH, la sarcoidosis y la amiloidosis son otras entidades que pueden cursar con xerostomía por mecanismos diversos.

Xerostomía y envejecimiento

Es habitual atribuir la boca seca al envejecimiento, pero conviene matizar. La capacidad secretora de las glándulas salivales se conserva relativamente bien con la edad si no hay enfermedad ni fármacos que la interfieran. Lo que ocurre en la práctica es que los pacientes ancianos toman más medicamentos y padecen más enfermedades que afectan a las glándulas salivales, de modo que la xerostomía aumenta su prevalencia con la edad por causas secundarias, no por el envejecimiento en sí mismo. La distinción tiene importancia: la boca seca en un anciano no debe darse por hecha como "cosa de la edad" sin revisar su medicación y descartar causas tratables.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "xerostomía"?

Del griego ξηρός (xērós), "seco", y στόμα (stóma), "boca". Significa "boca seca". Comparte la raíz ξηρ- con xerodermia (piel seca), xerosis (sequedad cutánea) y xeroftalmia (ojo seco por déficit de vitamina A). Todas designan sequedad de un órgano o tejido, pero por mecanismos y causas completamente diferentes.

¿Es lo mismo xerostomía que hiposalivación?

No exactamente. La xerostomía es la sensación subjetiva de boca seca: lo que el paciente nota. La hiposalivación es la reducción objetiva del flujo de saliva, medible con sialometría. Suelen coincidir, pero no siempre: hay pacientes con xerostomía y flujo salival normal, y otros con hiposalivación sin queja de sequedad. Como síntoma, la xerostomía suele hacerse evidente cuando el flujo cae por debajo de la mitad de su valor habitual.

¿La boca seca es normal con la edad?

Solo en apariencia. La capacidad secretora de las glándulas salivales se mantiene razonablemente bien con el envejecimiento fisiológico; lo que aumenta con la edad es la polimedicación y la prevalencia de enfermedades que afectan a las glándulas salivales. La boca seca en una persona mayor debe investigarse, no asumirse como inevitable.

¿Cuál es el opuesto de la xerostomía?

La sialorrea, que designa la producción excesiva de saliva o la incapacidad para retenerla en la boca. También se conoce como hipersalivación o ptialismo. Puede deberse a fármacos, a enfermedades neurológicas que dificultan la deglución o a procesos inflamatorios orales.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Boca seca. MedlinePlus en español.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Boca seca. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial (NIDCR/NIH). La boca seca. Temas de salud oral.
  4. Real Academia Española. Xeroftalmía (raíz ξηρός). Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la xerostomía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Saliva: líquido producido por las glándulas salivales cuya disminución causa la xerostomía.
  • Glándula salival: órganos productores de saliva, diana de la radioterapia y de la enfermedad de Sjögren.
  • Glándula parótida: la mayor de las glándulas salivales, especialmente sensible a la irradiación.
  • Glándula submaxilar: glándula salival que produce la mayor parte de la saliva en reposo.
  • Glándula sublingual: glándula salival menor situada bajo la lengua.
  • Sialorrea: exceso de saliva, antónimo funcional de la xerostomía.
  • Hipersalivación: producción excesiva de saliva.
  • Sialolitiasis: formación de cálculos en los conductos salivales, causa de obstrucción glandular.
  • Sialografía: prueba de imagen de las glándulas salivales.
  • Enfermedad de Sjögren: enfermedad autoinmune con xerostomía y xeroftalmia como manifestaciones cardinales.
  • Caries dental: complicación frecuente de la xerostomía por pérdida de la remineralización salival.
  • Disfagia: dificultad para deglutir, agravada por la falta de saliva.
  • Disgeusia: alteración del sentido del gusto, frecuente en pacientes con xerostomía.
  • Mucositis: inflamación de la mucosa oral, complicación de la radioterapia que coexiste con la xerostomía.
  • Xerodermia: sequedad cutánea, comparte la raíz ξηρ- y puede coexistir con la xerostomía en el síndrome de Sjögren.

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