DICCIONARIO MÉDICO
Glándula salival
Glándula salival (del latín salīva) es cada una de las glándulas exocrinas de la cavidad oral y regiones adyacentes cuya función es producir y verter saliva. Se clasifican en glándulas salivales mayores (tres pares de gran tamaño) y glándulas salivales menores o accesorias (entre 600 y 1 000 pequeñas unidades dispersas por la mucosa bucal). Las glándulas salivales son estructuras anejas al tubo digestivo superior. Pertenecen al grupo de las glándulas exocrinas porque vierten su producto a la cavidad bucal a través de un sistema de conductos. El conjunto de todas ellas produce entre 0,5 y 1,5 litros de saliva al día, un volumen que varía según el ritmo circadiano (desciende durante el sueño), la estimulación gustativa y olfatoria, y el estado de hidratación del organismo. La palabra saliva procede del latín salīva, documentada en español desde 1236 según el Diccionario histórico de la RAE. El adjetivo salival es la forma recomendada por la Academia, frente a la variante salivar, que también se emplea pero con menor frecuencia. Tres pares de glándulas de gran tamaño aportan la mayor parte del volumen salival. Cada una presenta características histológicas y funcionales propias. Las glándulas parótidas, las de mayor tamaño, se sitúan por delante de ambos pabellones auriculares, sobre la rama ascendente de la mandíbula. Son glándulas puramente serosas: producen una saliva acuosa, rica en la enzima amilasa (también llamada ptialina), que inicia la digestión del almidón. Su conducto excretor, el conducto de Stenon, desemboca en la mucosa yugal a la altura del segundo molar superior. Aportan aproximadamente el 25-30 % de la saliva total en reposo, pero su contribución aumenta notablemente durante la masticación. Situadas en el suelo de la boca, las glándulas submandibulares (o submaxilares) son glándulas mixtas con predominio seroso. Producen entre el 60 % y el 70 % de la saliva basal, lo que las convierte en las principales responsables de mantener la boca húmeda fuera de las comidas. Su conducto excretor, el conducto de Wharton, se abre en la carúncula sublingual, junto al frenillo de la lengua. Las glándulas sublinguales son las más pequeñas del trío mayor. De carácter mixto con predominio mucoso, vierten una saliva viscosa y rica en mucina a través de múltiples conductos cortos (conductos de Rivinus) y, en ocasiones, un conducto colector mayor (conducto de Bartholin). Su contribución al volumen total de saliva es modesta, en torno al 5 %. Centenares de pequeñas glándulas accesorias se distribuyen por la submucosa de los labios, las mejillas, el paladar, la lengua y la faringe. La mayoría son de tipo mucoso y su secreción, continua y de bajo volumen, cumple una función protectora: mantiene la mucosa oral constantemente lubricada para evitar la erosión que provocaría el roce de los dientes sobre un epitelio seco. Según su localización reciben nombres específicos (labiales, yugales, palatinas, linguales), aunque histológicamente comparten una arquitectura similar. La saliva es un líquido claro, alcalino (pH entre 6,2 y 7,6), compuesto en un 99 % de agua. El 1 % restante incluye electrolitos (sodio, potasio, calcio, fosfato, bicarbonato), proteínas enzimáticas (amilasa salival, lipasa lingual, lisozima), mucinas de alto peso molecular, inmunoglobulina A secretora y péptidos antimicrobianos. Esta composición no es uniforme: varía según qué glándula predomine en la estimulación y según la velocidad de flujo. Tres pares de glándulas mayores (parótidas, submandibulares y sublinguales) y entre 600 y 1 000 glándulas menores repartidas por toda la mucosa de la boca. La distinción depende del tipo de secreción. Las serosas producen un líquido acuoso cargado de enzimas. Las mucosas elaboran una secreción viscosa, rica en mucinas, que lubrica y protege las superficies. Las mixtas combinan ambos componentes en proporciones variables. La parótida es puramente serosa; la submandibular y la sublingual, mixtas. Ambas formas están recogidas por la RAE con el significado de «relativo a la saliva». No obstante, salival es la variante preferida en la terminología anatómica actual y la más frecuente en la literatura médica en español. La producción de saliva sigue un patrón circadiano y se reduce marcadamente durante el sueño, cuando apenas hay estimulación masticatoria ni gustativa. Si la sequedad bucal es persistente y no se limita al despertar, conviene valorar otras causas.Qué es una glándula salival
Glándulas salivales mayores
Glándulas salivales menores
Composición de la saliva
Preguntas frecuentes
¿Cuántas glándulas salivales tiene el ser humano?
¿Qué diferencia hay entre una glándula salival serosa, mucosa y mixta?
¿Es lo mismo salival que salivar como adjetivo?
¿Por qué la boca se seca durante la noche?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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