DICCIONARIO MÉDICO
Sialografía
Sialografía es la técnica radiológica que visualiza los conductos de una glándula salival tras inyectar en ellos, a contracorriente, un medio de contraste radiopaco. La imagen resultante, el sialograma, muestra el trayecto del conducto y permite detectar cambios en su calibre o en su contenido. El nombre une sialon, saliva en griego, con graphía, descripción o registro, la misma raíz que aparece en radiografía o angiografía: designa, en todos los casos, el registro gráfico de una estructura mediante rayos X. Fue descrita por primera vez en 1902, cuando Carpy empleó mercurio como medio de contraste para delinear un conducto salival; el procedimiento tal como se practicó después, con instilación sistemática de contraste yodado, se atribuye a Barsony, en 1925. La prueba se realiza canulando el orificio de salida del conducto en la boca, con una cánula fina o una aguja roma, e inyectando el contraste en sentido contrario al del flujo salival natural. Una vez relleno el sistema ductal, se toman radiografías, tradicionalmente convencionales, aunque hoy se combinan con tomografía de haz cónico, desde distintas proyecciones. El sialograma dibuja la anatomía normal de los dos conductos mayores, el parotídeo o de Stenon, que desemboca junto al segundo molar superior, y el submandibular o de Wharton, que lo hace en el suelo de la boca, junto al frenillo lingual. Sobre ese trazado, la técnica pone de manifiesto obstrucciones, estrechamientos, dilataciones y alteraciones del relleno de los acinos glandulares, cada una con un patrón radiológico distinto. Su valor no está solo en la morfología. La velocidad con la que el contraste se vacía tras estimular la salivación aporta, además, información funcional sobre la propia glándula, algo que técnicas puramente anatómicas como la tomografía computarizada no ofrecen con la misma facilidad. El procedimiento en sí apenas ha cambiado desde su descripción; lo que ha variado es el medio de contraste, cada vez más hidrosoluble y menos irritante que el aceite yodado de las primeras décadas. Sí ha cambiado, en cambio, su lugar en el algoritmo diagnóstico. La ecografía, la tomografía computarizada y la resonancia magnética se emplean hoy como primera opción para estudiar una glándula salival, porque no requieren canular un conducto ni exponen al paciente a radiación ionizante adicional. La sialografía queda reservada para cuando esas técnicas dejan dudas sobre el estado del propio sistema ductal, terreno en el que sigue ofreciendo el detalle más fino. No ha desaparecido del todo. Sialografía nombra la técnica; sialograma, la imagen que resulta de aplicarla, siguiendo el mismo reparto que separa radiografía de radiograma o ecografía de ecograma. No. Se inyecta en sentido contrario, desde el orificio bucal del conducto hacia la glándula, razón por la que se describe como una instilación retrógrada. Sobre todo las dos glándulas mayores con un conducto principal accesible desde la boca, la parótida y la submandibular. La glándula sublingual, que drena por múltiples conductillos menores en lugar de uno solo, no se presta al mismo abordaje. Sí, en el sentido de que exige instrumentar un conducto natural, aunque su morbilidad es baja comparada con la de otros procedimientos radiológicos con contraste intravascular.Qué es la sialografía
Qué permite visualizar
Lugar entre las técnicas de imagen actuales
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama sialografía y no sialograma?
¿Se inyecta el contraste en la misma dirección en que fluye la saliva?
¿Qué glándulas se pueden estudiar con esta técnica?
¿Sigue siendo una técnica invasiva?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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