DICCIONARIO MÉDICO
Glándula sublingual
La glándula sublingual es la más pequeña de las tres glándulas salivales mayores del ser humano. Situada bilateralmente en el suelo de la boca, bajo la mucosa del surco alveololingual, produce una secreción de predominio mucoso que representa entre el 3 % y el 5 % del volumen salival diario total. Su rasgo anatómico más distintivo es la ausencia de un conducto excretor único: drena a través de múltiples conductos menores (conductos de Rivinus) que se abren directamente en los pliegues sublinguales. El término sublingual procede del latín sub («debajo de») y lingua («lengua»), en referencia directa a su localización anatómica. En la nomenclatura anatómica latina la estructura recibe el nombre de glandula sublingualis. Junto con la parótida y la submaxilar, conforma el trío de glándulas salivales mayores encargadas de producir la práctica totalidad de la saliva que baña la cavidad oral. Cada glándula sublingual tiene forma elipsoidal, aplanada en sentido transversal, con un eje mayor de unos 3 cm de longitud y un peso aproximado de 3 a 4 gramos. Se aloja en la fosa sublingual de la mandíbula, cubierta superiormente por la mucosa que forma la eminencia sublingual, esa elevación visible a cada lado del frenillo de la lengua cuando se levanta la punta. Su cara medial contacta con el músculo geniogloso y, en la porción posterior, con la prolongación anterior de la glándula submaxilar. A diferencia de la parótida (que drena por un solo conducto de Stenon) y de la submaxilar (con su conducto de Wharton), la sublingual carece de un conducto principal dominante. Su secreción alcanza la cavidad oral a través de entre 8 y 20 conductos menores, conocidos como conductos de Rivinus en honor al anatomista alemán Augustus Quirinus Rivinus (Leipzig, 1652-1723), que los describió a finales del siglo XVII. Estos conductos se abren a lo largo de la cresta del pliegue sublingual. Por variación anatómica, en algunas personas varios de los conductos anteriores confluyen en un conducto de mayor calibre, el conducto sublingual mayor o conducto de Bartholin, que discurre adherido a la cara lateral del conducto submaxilar y desemboca junto a él en la carúncula sublingual. La irrigación procede de la arteria sublingual (rama de la arteria lingual) y de la arteria submentoniana; el retorno venoso se realiza por tributarias de la vena lingual. Histológicamente, la glándula sublingual es una glándula exocrina mixta, compuesta por acinos serosos y acinos mucosos, pero con neto predominio de los segundos. Su producto es, por tanto, un líquido viscoso rico en mucinas, glicoproteínas de alto peso molecular que confieren a la saliva sublingual su capacidad lubricante. Esta composición la distingue de la parótida (exclusivamente serosa) y la acerca a la función protectora de las glándulas salivales menores repartidas por la mucosa oral. Contribuye con apenas un 3 a 5 % del volumen salival total diario. Parece poco, pero la consistencia viscosa de su producto permite que se adhiera a la mucosa del suelo de la boca y de la cara ventral de la lengua, zonas donde la protección frente a la desecación es particularmente necesaria. La inervación secretomotora depende de fibras parasimpáticas originadas en el núcleo salival superior, que viajan a través del nervio facial (VII par craneal), la cuerda del tímpano y el nervio lingual hasta alcanzar el ganglio submandibular, desde donde parten las fibras posganglionares que estimulan la secreción. Augustus Quirinus Rivinus (1652-1723) fue un médico y botánico alemán, profesor de la Universidad de Leipzig. Además de describir los conductos excretores de la glándula sublingual, realizó contribuciones en taxonomía vegetal y en el estudio de la anatomía del oído. Su nombre quedó vinculado a estos pequeños conductos salivales y también a la escotadura de Rivinus en la membrana timpánica. De las tres mayores, sí. Su contribución (3-5 % del total) queda muy por debajo de la submaxilar (60-70 % en reposo) y de la parótida (alrededor del 25 %). Pero las glándulas salivales menores, tomadas individualmente, producen cantidades aún más exiguas, del orden del 1 % o menos en conjunto. La ránula es un mucocele del suelo de la boca que se origina por obstrucción o rotura de los conductos de la glándula sublingual. Se presenta como una tumoración fluctuante, translúcida, de coloración azulada, que puede dificultar la deglución y el habla. El nombre proviene del latín ranula, diminutivo de rana, por su semejanza con el vientre de un anfibio. Sí, aunque los tumores de la glándula sublingual son infrecuentes. Cuando aparecen, la mayoría (hasta un 80 % en algunas series) resultan malignos, una proporción inversa a la observada en la parótida, donde predominan los tumores benignos.Qué es la glándula sublingual
Sistema de conductos excretores
Naturaleza de la secreción
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Rivinus?
¿Es la sublingual la glándula salival que menos saliva produce?
¿Qué es una ránula?
¿Puede la sublingual desarrollar tumores?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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