DICCIONARIO MÉDICO
Mucina
La mucina es una glucoproteína de elevado peso molecular y alto contenido en carbohidratos, producida por las células de los epitelios mucosos. Constituye el componente estructural principal del moco y agrupa a una familia de proteínas codificadas por los genes MUC, con formas secretadas y formas ancladas a la membrana celular. Bajo el nombre de mucina se agrupa una familia de glucoproteínas de gran tamaño, caracterizadas por un contenido de carbohidratos que puede superar el 80 % de su peso molecular. Son las principales responsables de la viscosidad y la capacidad de formar gel que presenta el moco en todas las superficies mucosas del organismo, desde el aparato respiratorio hasta el digestivo. El término lo acuñó en 1833 el químico suizo Nicolas Théodore de Saussure, quien lo formó a partir del latín mucus ("moco") y el sufijo químico decimonónico "-ina", empleado para designar una sustancia aislada. La voz pasó del francés al español prácticamente sin cambios. Desde el punto de vista bioquímico, la mucina pertenece a la categoría más amplia de las glucoproteínas, es decir, proteínas unidas covalentemente a cadenas de hidratos de carbono. Lo que distingue a las mucinas dentro de ese grupo no es solo la cantidad de azúcar que transportan, sino la forma en que ese azúcar se organiza sobre el esqueleto proteico. El esqueleto peptídico de una mucina, denominado apomucina, presenta una región central rica en prolina, treonina y serina que se repite en tándem decenas o cientos de veces. A esta región, conocida como dominio PTS, se le van uniendo cadenas cortas de azúcares mediante enlaces O-glucosídicos, sobre todo con N-acetilgalactosamina como primer residuo. Galactosa, fucosa y ácido siálico completan habitualmente estas cadenas laterales. El resultado es una molécula alargada, en forma de cepillo, con cientos de ramificaciones de azúcar que le confieren rigidez, capacidad de retener agua y resistencia a la degradación enzimática. Los extremos amino y carboxilo terminal, en cambio, apenas están glucosilados y sí contienen cisteínas que permiten la formación de puentes disulfuro entre distintas moléculas de mucina. Esos puentes disulfuro son, precisamente, los que enlazan entre sí las cadenas de mucina para formar la red tridimensional del gel mucoso. Romperlos es el fundamento químico de los fármacos mucolíticos. Se han identificado alrededor de veintiún genes MUC en el ser humano, repartidos en varios cromosomas. Atendiendo a su localización final, las mucinas se dividen en dos grandes grupos. Las mucinas secretadas o formadoras de gel (entre ellas MUC2, MUC5AC y MUC5B) se liberan al exterior de la célula y son las que dan al moco su textura viscosa y elástica. Las mucinas de membrana (MUC1, MUC4, MUC16, entre otras) permanecen ancladas a la superficie celular mediante un dominio transmembrana, formando parte del glucocáliz y participando en funciones de reconocimiento y señalización más que en la formación de gel. Dos estructuras se encargan de producirla: las células caliciformes, distribuidas por el epitelio respiratorio e intestinal, y las glándulas mucosas de la submucosa. Ambas liberan su contenido por exocitosis. La función resultante es doble: por un lado, la mucina lubrica e hidrata la superficie epitelial; por otro, forma una barrera físicoquímica selectiva que atrapa partículas y microorganismos sin impedir el paso de agua, nutrientes y hormonas. En el intestino, además, contribuye de forma notable al nitrógeno que se secreta hacia la luz digestiva. En los cortes de tejido teñidos con hematoxilina eosina, las mucinas se pierden durante el procesado y dejan un citoplasma de aspecto pálido o vacío, un rasgo que el patólogo reconoce con facilidad. Para visualizarlas de forma específica se recurre a tinciones dedicadas. El azul alcián, un colorante catiónico descrito por Steedman en 1950, se une a los grupos ácidos de las mucinas y las tiñe de azul a un pH en torno a 2,5. Combinado con la técnica del ácido peryódico de Schiff, que colorea de magenta las mucinas neutras, permite distinguir ambos subtipos en un mismo corte y resulta útil ante metaplasias o neoplasias de estirpe mucosa. Los tres nombres comparten raíz y aparecen con frecuencia mezclados en textos antiguos, pero designan realidades distintas. La mucina es una familia estructural concreta, definida por sus genes MUC y su dominio PTS repetido. La mucoproteína es, en cambio, una categoría más antigua y más amplia, definida por criterio de composición (predominio del carbohidrato sobre la proteína) y no por una familia génica concreta; de hecho, las mucinas se consideran clásicamente un subtipo de mucoproteína. El mucopolisacárido, por su parte, es solo la cadena de azúcar, sin el componente proteico que sí lleva incorporado la mucina. Algunas mucinas de membrana han encontrado una segunda utilidad fuera de su papel fisiológico. La glucoproteína CA 125 corresponde al dominio extracelular de MUC16, y la CA 15.3 deriva de MUC1. Ambas se emplean como marcadores tumorales séricos, un uso que depende de la sobreexpresión y la glucosilación aberrante que sufren estas moléculas en determinados tumores. Del latín mucus, moco. El químico Nicolas Théodore de Saussure la acuñó en francés en 1833, añadiendo el sufijo "-ina" que la química de la época usaba para nombrar sustancias recién aisladas. No. El moco es una secreción compleja formada por agua, electrolitos, células descamadas y varias proteínas, entre ellas la mucina. Esta última es solo uno de sus componentes, aunque el que determina su viscosidad característica. Se han descrito alrededor de veintiún genes MUC, distribuidos en los cromosomas 1, 3, 4, 6, 7, 11, 12 y 19. No todos se expresan en los mismos tejidos ni con la misma intensidad. No. Solo las mucinas secretadas, como MUC5AC o MUC5B, polimerizan entre sí mediante puentes disulfuro y generan la red viscoelástica del moco. Las mucinas de membrana, como MUC1, permanecen ancladas a la célula y cumplen funciones distintas, relacionadas con el reconocimiento celular. Los fármacos mucolíticos actúan precisamente sobre la mucina: rompen los puentes disulfuro que unen sus cadenas y reducen así la viscosidad del moco. El mecanismo se detalla en la entrada dedicada a los mucolíticos.Qué es la mucina
Estructura molecular
Clasificación
Dónde se produce y para qué sirve
Detección histológica
Mucina, mucoproteína y mucopolisacárido: tres términos que no son sinónimos
Relevancia como marcador biológico
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra mucina?
¿Es lo mismo mucina que moco?
¿Cuántos genes MUC existen en el ser humano?
¿Todas las mucinas forman un gel?
¿Qué relación hay entre la mucina y los mucolíticos?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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