DICCIONARIO MÉDICO
Stenotrophomonas maltophilia
Stenotrophomonas maltophilia es una bacteria que vive en el agua, en el suelo y alrededor de las raíces de las plantas, y que ha encontrado en los hospitales un medio a su medida. En personas sanas rara vez causa problemas. Su interés médico nace de dos rasgos: se adhiere con facilidad a catéteres, tubos respiratorios y otros dispositivos, y resiste de forma natural a muchos antibióticos. Por eso se ha convertido en un agente reconocido de infección hospitalaria en pacientes con las defensas debilitadas. Stenotrophomonas maltophilia Especie tipo del género Stenotrophomonas Tipo: bacteria Morfología: bacilo gramnegativo, aerobio no fermentador, móvil, oxidasa negativo y DNasa positivo Transmisión: contacto con agua, superficies o dispositivos sanitarios contaminados Reservorio: ambiental (agua, suelo, plantas) Patogenicidad: oportunista Enfermedades: bacteriemia, infección nosocomial, endocarditis Se trata de un bacilo gramnegativo, aerobio y no fermentador, que es la especie tipo del género Stenotrophomonas y, con mucha diferencia, la más estudiada de todas las que lo integran. El epíteto maltophilia une el latín moderno maltum, malta, con el griego philía (φιλία), amistad. La autoridad nomenclatural lo traduce como «amiga de la malta», con el matiz de que ese es el significado que se quiso dar al nombre. Pocas bacterias han cambiado tantas veces de nombre. La primera cepa se aisló en 1943 del líquido pleural de un paciente con un carcinoma oral y se registró como Bacterium bookeri. Hugh y Ryschenkow la describieron en 1961 como Pseudomonas maltophilia, denominación que Hugh volvió a publicar, ya de forma válida, en 1981. Dos años después un grupo belga encabezado por Swings la trasladó al género Xanthomonas. El nombre actual es de 1993: Palleroni y Bradbury crearon un género nuevo solo para ella, después de que el análisis del gen del ARN ribosómico 16S la separara con claridad de las demás especies de Xanthomonas. Al microscopio es un bacilo recto y pequeño, de 0,7 a 1,8 micras de largo por 0,4 a 0,7 de ancho, que se desplaza gracias a unos pocos flagelos reunidos en uno de sus polos. Crece sin dificultad en los medios de cultivo habituales, también en agar de MacConkey, y forma colonias que suelen tomar un tono amarillento. Su temperatura óptima ronda los 35 °C; no crece a 4 °C ni a 41 °C, aunque aguanta la refrigeración. Tres pruebas sencillas orientan su identificación. La reacción de la oxidasa es negativa o apenas débil; la catalasa es positiva, y la bacteria degrada el ADN del medio gracias a una desoxirribonucleasa extracelular. No es la única enzima que libera: produce también proteasas, lipasas, elastasa y ribonucleasa, un arsenal que ayuda a explicar el daño que puede causar en los tejidos. Pese a ser aerobia, cuando falta el oxígeno es capaz de seguir respirando con nitrato como aceptor final de electrones. Buena parte de su fama procede de su resistencia antibacteriana natural. Su cromosoma codifica dos betalactamasas inducibles, L1 y L2. La L1 es una metalobetalactamasa (una enzima que necesita un ion de cinc para funcionar) capaz de hidrolizar casi todos los antibióticos betalactámicos, incluidos carbapenémicos como el imipenem, y los inhibidores de betalactamasas disponibles no la bloquean. La L2 actúa como cefalosporinasa. A ese equipamiento de fábrica se suman bombas de expulsión y genes adquiridos. El conjunto le ha valido un puesto en TOTEM, una lista de los diez microorganismos resistentes que más preocupan, publicada en 2019. Es una bacteria de vida libre. Se encuentra en ambientes acuáticos y húmedos, en el suelo y en la rizosfera de muchas especies vegetales, y se ha detectado también en el agua de consumo de los hospitales. Allí forma con facilidad biopelículas, capas de bacterias adheridas a una superficie y envueltas en una matriz que las protege, lo que le permite persistir en dispositivos sanitarios e incluso en soluciones desinfectantes como la clorhexidina. Ese reservorio ambiental explica que la bacteria llegue al paciente a través de un catéter venoso central, un tubo de ventilación mecánica o de una superficie contaminada. No siempre es así. Un estudio genómico publicado en 2020, con más de mil trescientas cepas de 22 países, identificó cepas genéticamente muy próximas aisladas en un mismo hospital con días o semanas de diferencia, compatibles con pequeños brotes dentro del centro. Durante años se la consideró un simple colonizador de escaso poder patógeno, y hoy se reconoce como un patógeno hospitalario real, al nivel de otros multirresistentes como Pseudomonas aeruginosa o Acinetobacter baumannii. La distinción entre colonización e infección sigue siendo delicada: en la orina, por ejemplo, se aísla con cierta frecuencia sin que esté claro su papel. Se comporta como una bacteria de infección oportunista. Sus cuadros aparecen casi siempre como infección nosocomial, en personas hospitalizadas o con inmunodepresión, y los más frecuentes son las infecciones respiratorias y la bacteriemia, a menudo relacionada con un catéter. Con menos frecuencia causa endocarditis, infecciones urinarias o meningitis; esta última es rara y, en adultos, suele seguir a una intervención neuroquirúrgica. Coloniza también las vías respiratorias de pacientes con fibrosis quística. Lo que el laboratorio identifica como S. maltophilia es, en realidad, un conjunto genéticamente heterogéneo que se conoce como complejo S. maltophilia. En el análisis de 2020, dirigido desde el Centro de Investigación de Borstel, en Alemania, los genomas se repartieron en 23 linajes: cuatro más alejados, llamados Sgn1 a Sgn4, y el resto numerados de Sm1 a Sm18, con el Sm4 dividido en dos. El mayor es Sm6, que corresponde a la especie en sentido estricto, reúne la mayor proporción de cepas de origen humano e incluye la cepa de referencia clínica K279a, aislada de una infección de la sangre. La taxonomía de ese complejo sigue en movimiento. En 2024 se describió dentro de él una especie nueva, Stenotrophomonas forensis, y se reubicaron en el género dos especies antiguas de Pseudomonas. El mismo trabajo reabrió además un debate que parecía cerrado desde 2004: si Stenotrophomonas africana, descrita en 1997, es o no un sinónimo de S. maltophilia. Con Pseudomonas aeruginosa comparte hábitat, pacientes y un pasado de nombre común. Se separan en el laboratorio: P. aeruginosa da positiva la prueba de la oxidasa, crece a 42 °C y se mueve con un único flagelo polar, mientras que S. maltophilia es oxidasa negativa, no crece a esa temperatura y lleva un pequeño penacho de flagelos. El complejo Burkholderia cepacia, otro no fermentador asociado a la fibrosis quística, presenta en muchas de sus especies una oxidasa positiva que ayuda a distinguirlo. Dentro de su propio género, un pariente cercano es Stenotrophomonas rhizophila, una bacteria de las raíces que no se considera patógena. Amiga de la malta. Es la unión del latín moderno maltum, malta, y el griego philía, amistad, según la glosa de la autoridad que registra los nombres bacterianos. No, aunque lo fue. Entre 1961 y 1983 se llamó Pseudomonas maltophilia; después pasó una década en Xanthomonas y desde 1993 tiene género propio, dentro de la familia Lysobacteraceae. El Manual MSD, por ejemplo, todavía la describe junto a ellas, entre los patógenos relacionados. Depende de la muestra y del paciente. Esta bacteria coloniza con facilidad tubos respiratorios, sondas y catéteres sin llegar a invadir los tejidos, de modo que su presencia en muestras respiratorias o de orina no demuestra por sí sola una infección. Distinguir entre colonización e infección corresponde a la valoración médica de cada caso. No toda. Las betalactamasas L1 y L2 están codificadas en su cromosoma, pero la bacteria puede además incorporar genes de resistencia procedentes de otras especies. En Pekín se describió una cepa, llamada DCPS-01, que reunía L1, L2 y la carbapenemasa NDM-1, con capacidad para hidrolizar todos los betalactámicos. Es una muestra de cómo la resistencia de serie y la adquirida se pueden sumar en un mismo microorganismo. Para situar Stenotrophomonas maltophilia entre las bacterias con las que se relaciona, puede consultar:Qué es Stenotrophomonas maltophilia
Cómo se identifica en el laboratorio
Una resistencia que viene de serie
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Un complejo de especies bajo un solo nombre
Diferencias con bacterias que se confunden
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre maltophilia?
¿Es una especie de Pseudomonas?
¿Aislarla en un cultivo significa tener una infección?
¿Toda su resistencia a los antibióticos es natural?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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