DICCIONARIO MÉDICO
Pseudomonas
Pseudomonas es un género de bacilos gramnegativos, aerobios, provistos de flagelos polares y dotados de una versatilidad metabólica poco frecuente entre las bacterias. Comprende más de doscientas especies descritas, de las cuales P. aeruginosa es la de mayor relevancia en patología humana. Otras especies tienen aplicaciones en la industria, la agricultura y la biorremediación ambiental. El nombre fue acuñado en 1894 por el botánico y micólogo germano-polaco Walter Migula. Etimológicamente combina el griego ψεῦδος (pseûdos, «falso») con μονάς (monás, «unidad»). La razón exacta de esa elección no quedó bien documentada. Una interpretación es que Migula quiso decir «falsa unidad» en referencia a la apariencia engañosamente simple de estos microorganismos; otra, más aceptada hoy, sostiene que aludía a la similitud con ciertos nanoflagelados del género Monas descritos por O. F. Müller en 1773, de modo que Pseudomonas vendría a significar «falsas monas». En español, el nombre común admitido es «pseudomona» (plural «pseudomonas»), con la p inicial muda. Fernando A. Navarro, referencia habitual en terminología médica en castellano, ha señalado que la adaptación más coherente sería «seudomona», aunque esa forma apenas se usa en la práctica clínica ni en la bibliografía médica hispanohablante. Las bacterias del género Pseudomonas son bacilos rectos o ligeramente curvados, de 1 a 5 micras de longitud, que no forman esporas. Poseen uno o varios flagelos de inserción polar que les permiten desplazarse activamente en medios líquidos y sobre superficies húmedas. Son aerobias estrictas en su mayoría, aunque algunas especies pueden utilizar el nitrato como aceptor terminal de electrones cuando falta oxígeno. No fermentan la glucosa: obtienen energía exclusivamente por vías oxidativas. Resultan positivas para la catalasa y la oxidasa, un dato que ayuda a distinguirlas de las enterobacterias en el laboratorio. Varias especies producen sideróforos fluorescentes (pioverdina y compuestos relacionados) que emiten fluorescencia amarillo-verdosa bajo luz ultravioleta. Ese rasgo fue durante décadas uno de los criterios básicos para la identificación del género, antes de que la secuenciación genómica redefiniese su taxonomía. Pseudomonas pertenece a la familia Pseudomonadaceae, orden Pseudomonadales, clase Gammaproteobacteria, dentro del filo Pseudomonadota (antes Proteobacteria). La clasificación del género ha sufrido cambios profundos desde la descripción original de Migula. En las primeras décadas del siglo XX, la definición era tan laxa que cualquier bacilo gramnegativo móvil, aerobio y no fermentador podía acabar incluido en Pseudomonas. El resultado fue un cajón de sastre con centenares de especies de parentesco dudoso. En 1973, una reorganización propuesta por Norberto Palleroni, basada en la hibridación ADN-ARNr, dividió el género en cinco grupos de homología. Solo las especies del grupo I conservaron el nombre Pseudomonas. Las demás fueron reubicadas progresivamente en géneros nuevos o ya existentes: Burkholderia (antes Pseudomonas grupo II, que incluye a B. cepacia, relevante en fibrosis quística), Ralstonia, Comamonas y Xanthomonas, entre otros. La secuenciación del ARNr 16S y, más recientemente, la genómica comparada han refinado aún más los límites del género, que sigue incorporando especies nuevas cada año. P. aeruginosa es la especie tipo del género y, con mucha diferencia, la más importante en medicina. Patógeno oportunista de primer orden, coloniza superficies hospitalarias húmedas y causa infecciones nosocomiales graves en pacientes inmunodeprimidos o portadores de dispositivos invasivos. Su biología, sus pigmentos característicos y sus mecanismos de resistencia se describen en la entrada específica del diccionario dedicada a aeruginosa. Fuera de P. aeruginosa, pocas especies causan enfermedad en personas inmunocompetentes. P. fluorescens y P. putida aparecen de forma esporádica en hemocultivos de pacientes hospitalizados, casi siempre como contaminantes o colonizadores de escasa virulencia. P. stutzeri ha sido descrita como agente de endocarditis y osteomielitis en casos aislados. Los fitopatógenos del género ocupan un capítulo aparte. P. syringae produce manchas necróticas en hojas y frutos de numerosos cultivos (la patovariedad pv. tomato, por ejemplo, causa la moteadura bacteriana del tomate). Y P. tolaasii es la responsable de la mancha parda del champiñón, un problema recurrente en las explotaciones de setas cultivadas. Si algo define al género Pseudomonas desde el punto de vista biológico es su capacidad para utilizar fuentes de carbono que otras bacterias no pueden aprovechar. Algunas especies degradan hidrocarburos aromáticos (benceno, tolueno, naftaleno), disolventes clorados y compuestos fenólicos, lo que las convierte en herramientas de biorremediación para suelos y aguas contaminados por vertidos industriales. Esa misma plasticidad metabólica explica que se encuentren en nichos tan dispares como la rizosfera de las plantas, las tuberías de agua potable, los tanques de queroseno y las soluciones desinfectantes mal conservadas de los hospitales. Ciertas cepas de P. putida se han empleado como plataformas de producción de bioplásticos (polihidroxialcanoatos) y de compuestos de interés farmacéutico. En agricultura, varias pseudomonas rizosféricas actúan como promotoras del crecimiento vegetal: producen auxinas, solubilizan fosfato y segregan sideróforos que mejoran la disponibilidad de hierro para la planta, compitiendo a la vez con fitopatógenos del suelo. Del griego ψεῦδος (pseûdos, «falso») y μονάς (monás, «unidad»). Walter Migula lo propuso en 1894. La interpretación más extendida es que el nombre alude al parecido de estas bacterias con los nanoflagelados del género Monas, descritos por Müller más de un siglo antes. Más de doscientas con nombres válidamente publicados, y cada año se describen nuevas. La cifra ha fluctuado mucho en las últimas décadas porque numerosas especies que se incluían en Pseudomonas fueron trasladadas a otros géneros (como Burkholderia o Ralstonia) al revisarse la clasificación con técnicas moleculares. No. Pseudomonas es el género y P. aeruginosa es solo una de sus especies, aunque la más relevante en clínica humana. Existen pseudomonas que no causan enfermedad en personas, otras que infectan plantas y otras que se emplean con fines industriales o agrícolas. La mayoría no lo son para las personas sanas. La gran parte de las especies viven libremente en el suelo y el agua sin causar daño. P. aeruginosa es la excepción más importante, y aun así se comporta como oportunista: necesita que las defensas del huésped estén comprometidas para producir una infección grave. Si desea profundizar en conceptos vinculados al género Pseudomonas y a la microbiología de las infecciones, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es Pseudomonas
Rasgos generales del género
Clasificación taxonómica y revisiones históricas
Especies de interés clínico y ambiental
Versatilidad metabólica y aplicaciones
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra Pseudomonas?
¿Cuántas especies tiene el género?
¿Es lo mismo Pseudomonas que Pseudomonas aeruginosa?
¿Todas las pseudomonas son peligrosas?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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