DICCIONARIO MÉDICO
Virulencia
La virulencia es el grado con que un microorganismo patógeno es capaz de producir enfermedad en un huésped concreto. No equivale a patogenicidad, que designa simplemente la capacidad de causar enfermedad, sin matizar su intensidad. Según la Real Academia Española, virulencia es la «cualidad de virulento», del latín tardío virulentia. A su vez, virulento procede del latín virulentus: ponzoñoso, maligno, ocasionado por un virus. La palabra virus conservaba entonces su sentido clásico de veneno; no adquirió su significado microbiológico moderno hasta finales del siglo XIX, con los trabajos de Beijerinck sobre el mosaico del tabaco. En microbiología, virulencia designa el grado de patogenicidad de una cepa, un serotipo o una clona concreta frente a un huésped susceptible. Una misma especie puede reunir cepas muy virulentas junto a otras prácticamente inofensivas: la capacidad de causar enfermedad (patogenicidad) es una propiedad de la especie, mientras que su intensidad (virulencia) varía de una cepa a otra e incluso de un huésped a otro. Ningún microorganismo es virulento por un único mecanismo. Las adhesinas le permiten fijarse al tejido del huésped; las invasinas facilitan que atraviese las barreras tisulares una vez fijado. Muchas bacterias recurren además a una cápsula que dificulta su reconocimiento por los fagocitos. Las toxinas son, con diferencia, el determinante mejor estudiado. Las exotoxinas, secretadas activamente por la bacteria, y las endotoxinas, liberadas al morir las bacterias gramnegativas, dañan al huésped por vías completamente distintas. Con frecuencia, los genes que codifican estos factores se agrupan en el genoma en bloques llamados islas de patogenicidad, que se transmiten entre bacterias con relativa facilidad. La virulencia se cuantifica en el laboratorio mediante la dosis letal 50 (DL50) o la dosis infectiva 50 (DI50): la cantidad de microorganismo necesaria para matar, o para infectar, a la mitad de una población de animales de experimentación. El concepto no nació en microbiología, sino en toxicología; lo introdujo el farmacólogo británico J. W. Trevan en 1927 para estandarizar la medición de fármacos como la digital y la insulina, y la microbiología lo adoptó después para comparar cepas entre sí. Identificar qué gen concreto es responsable de la virulencia exige otro tipo de prueba. En 1988, Stanley Falkow propuso los llamados postulados moleculares de Koch: si al inactivar un gen sospechoso la cepa pierde virulencia, y esta se recupera al reintroducirlo, ese gen queda confirmado como factor de virulencia. El criterio sigue vigente en la genética de patógenos. La distinción entre virulencia y patogenicidad no es un matiz académico menor: la primera es cuantitativa, admite grados; la segunda es cualitativa, una cepa es o no es patógena. Puede perderse virulencia sin perder patogenicidad, y es justo ese principio el que sostiene las vacunas de microorganismo atenuado: el patógeno conserva su identidad antigénica, capaz de generar inmunidad, pero se le ha reducido deliberadamente la virulencia hasta hacerlo inofensivo. No. Patogenicidad es la capacidad de un microorganismo de causar enfermedad, una propiedad que se tiene o no se tiene. Virulencia es el grado en que esa capacidad se manifiesta, y admite comparaciones: una cepa puede ser más virulenta que otra de la misma especie patógena. El método clásico es la DL50, la dosis que mata a la mitad de los animales de un ensayo. Cuanto menor sea la dosis necesaria, mayor es la virulencia del microorganismo. Sí, y de varias formas. Una mutación puntual puede activar o desactivar un factor de virulencia; la transferencia horizontal de genes, muy habitual entre bacterias, puede incorporar de golpe una isla de patogenicidad completa procedente de otra especie; y en el laboratorio, los sucesivos pases de un patógeno por condiciones adversas pueden atenuarlo de forma controlada, la base de buena parte de las vacunas vivas. Por parecido sonoro, no por parentesco. Comparten raíz con "veneno" (del latín venenum), no con "violencia" (del latín violentia). La confusión es frecuente en el habla periodística, pero las academias de la lengua la consideran incorrecta.Qué es la virulencia
Determinantes de la virulencia
Cómo se mide
Virulencia, patogenicidad y atenuación
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo virulencia que patogenicidad?
¿Cómo se mide la virulencia en el laboratorio?
¿Puede cambiar la virulencia de un microorganismo?
¿Por qué se confunde a veces "virulento" con "violento"?
Referencias
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