DICCIONARIO MÉDICO
Fibrosis quística
La fibrosis quística es una enfermedad genética de herencia autosómica recesiva causada por mutaciones en el gen CFTR (cromosoma 7q31.2), que codifica un canal de cloro y bicarbonato de las células epiteliales. La alteración de este canal produce secreciones anormalmente espesas en las vías respiratorias, el páncreas, el intestino, el hígado y las glándulas sudoríparas, con afectación progresiva de múltiples órganos. Es la enfermedad hereditaria grave más frecuente en la población de origen europeo. También se conoce como mucoviscidosis. El nombre combina dos términos latinos: fibra, que designa las hebras del tejido conectivo, y cystis, del griego κύστις (kýstis, «vejiga» o «quiste»). Dorothy H. Andersen, patóloga del Columbia Presbyterian Medical Center de Nueva York, acuñó la expresión «fibrosis quística del páncreas» (cystic fibrosis of the pancreas) en 1938, cuando describió por primera vez las lesiones pancreáticas características en lactantes fallecidos por malnutrición e infecciones respiratorias. Seis años después, Sydney Farber propuso el sinónimo «mucoviscidosis» para subrayar que la enfermedad no se limitaba al páncreas, sino que afectaba de forma generalizada a las glándulas productoras de moco. Se trata de un trastorno monogénico: basta con heredar dos copias defectuosas del gen CFTR (una de cada progenitor) para que la enfermedad se manifieste. Los portadores de una sola copia mutada no presentan la enfermedad. En las poblaciones caucásicas, aproximadamente una de cada 25 personas es portadora, lo que explica la prevalencia relativamente alta: entre uno y seis casos por cada 10 000 recién nacidos vivos en Europa occidental, según las series nacionales. La proteína CFTR (Cystic Fibrosis Transmembrane Conductance Regulator) funciona como un canal iónico regulado por AMP cíclico que transporta iones cloruro y bicarbonato a través de la membrana apical de las células epiteliales. Además de ese papel directo, modula otros canales, entre ellos el canal epitelial de sodio (ENaC), y participa en la regulación del pH de los orgánulos intracelulares. Cuando la proteína falta o no funciona correctamente, el epitelio no secreta cloro ni bicarbonato hacia la luz de los conductos. El agua no sigue al ion, las secreciones se deshidratan y el moco se vuelve denso, pegajoso y difícil de movilizar. En las vías respiratorias, esa capa de moco viscoso favorece la colonización bacteriana crónica y la inflamación persistente. En el páncreas, los conductos se obstruyen, el tejido glandular se daña progresivamente y la capacidad de secretar enzimas digestivas se reduce. Las glándulas sudoríparas muestran la anomalía en sentido inverso: no reabsorben bien el cloro, lo que eleva la concentración de sal en el sudor, un dato que constituye la base de la prueba diagnóstica clásica. El gen CFTR ocupa unas 250 kilobases en el brazo largo del cromosoma 7 y contiene 27 exones. Se han catalogado más de 2000 variantes patogénicas, aunque una sola de ellas, la deleción F508del (antes denominada ΔF508), representa en torno al 70 % de los alelos mutados en Europa. Esta variante provoca un plegamiento anómalo de la proteína, que queda retenida en el retículo endoplasmático y nunca llega a la membrana celular. Las restantes variantes se agrupan en seis clases funcionales según el mecanismo por el que comprometen la proteína: algunas impiden su síntesis, otras permiten que llegue a la membrana pero con un canal defectuoso, y las hay que aceleran su degradación. La clase a la que pertenece la mutación condiciona en parte la gravedad clínica, aunque la correlación genotipo-fenotipo no es lineal y existen genes modificadores que modulan la expresión de la enfermedad. La fibrosis quística compromete de forma variable distintos aparatos. El pulmón concentra la mayor carga de morbimortalidad: la obstrucción mucosa crónica, la infección bacteriana recurrente (sobre todo por Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus) y la respuesta inflamatoria sostenida acaban produciendo bronquiectasias y deterioro progresivo de la función respiratoria. En torno al 85 % de los pacientes desarrollan insuficiencia del páncreas exocrino, con la consiguiente malabsorción de grasas y vitaminas liposolubles (un aspecto que se aborda con mayor detalle en la entrada fibrosis quística del páncreas). El hígado puede verse afectado por obstrucción de los conductos biliares intrahepáticos. En el aparato reproductor masculino, la obstrucción o ausencia congénita de los conductos deferentes causa infertilidad en la práctica totalidad de los varones con la enfermedad. La afectación intestinal incluye el íleo meconial neonatal y, en edades posteriores, el síndrome de obstrucción intestinal distal. El término lo introdujo en 1944 el patólogo Sydney Farber, quien quiso reflejar que el rasgo central de la enfermedad era la producción de un moco (mucus) anormalmente viscoso (viscosus), y no solo la lesión del páncreas que había descrito Andersen. En algunos países europeos, especialmente Francia, Alemania e Italia, «mucoviscidosis» sigue siendo la denominación habitual; en el ámbito anglosajón y en España predomina «fibrosis quística». Sí. Los portadores heterocigotos (una copia normal del gen y una mutada) no presentan la enfermedad y, salvo que se realicen un estudio genético, suelen desconocer su condición. En la población caucásica, aproximadamente una de cada 25 personas es portadora. Solo cuando ambos progenitores son portadores existe un 25 % de probabilidad en cada embarazo de que el hijo herede las dos copias alteradas y desarrolle la enfermedad. Mide la concentración de cloruro en el sudor estimulado mediante iontoforesis con pilocarpina. Un valor igual o superior a 60 mmol/L en dos determinaciones independientes se considera positivo. Paul di Sant'Agnese fue quien, en 1953, documentó la elevación de electrolitos en el sudor de niños con fibrosis quística durante una ola de calor en Nueva York, un hallazgo que sentó las bases de esta prueba. No. La fibrosis pulmonar designa un grupo de enfermedades que producen cicatrización del tejido intersticial del pulmón, generalmente en adultos y por mecanismos distintos (autoinmunidad, exposición ambiental, causa desconocida). La fibrosis quística es una enfermedad genética multisistémica que afecta al pulmón pero también al páncreas, el intestino, el hígado y las glándulas sudoríparas. En 1989. Francis Collins, Lap-Chee Tsui y John R. Riordan identificaron el gen CFTR y su mutación más frecuente, la F508del. El hallazgo abrió la puerta al diagnóstico molecular y, décadas después, al desarrollo de moduladores de la proteína CFTR capaces de corregir parcialmente el defecto subyacente.Qué es la fibrosis quística
Función de la proteína CFTR y consecuencias de su defecto
Genética y variantes del gen CFTR
Órganos y sistemas afectados
Preguntas frecuentes
¿Por qué se la llama también mucoviscidosis?
¿Se puede ser portador sin saberlo?
¿En qué consiste la prueba del sudor?
¿Es lo mismo fibrosis quística que fibrosis pulmonar?
¿Cuándo se descubrió el gen responsable?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026