DICCIONARIO MÉDICO
Sudor
El sudor es el líquido acuoso y salado que segregan las glándulas sudoríparas de la piel, con una composición química que la Real Academia Española compara a la de la orina. Es distinto de la glándula que lo produce y del proceso fisiológico que lo libera, dos territorios que este diccionario desarrolla por separado, y cumple funciones que van bastante más allá de enfriar el cuerpo. El sustantivo sudor procede del latín sudor, -oris, formado sobre el verbo sudare (sudar, transpirar) mediante el sufijo -or, que en latín indica el resultado de una acción. La raíz última es indoeuropea, *sweid-, la misma que dio en griego antiguo ἱδρώς (hidrós, sudor). El parecido puede inducir a error: pese a la semejanza sonora, ἱδρώς no tiene relación etimológica con hidro-, la raíz griega que significa agua (ὕδωρ, hýdor) y que sí aparece en términos como hidrosis o hidratación. El sánscrito svéda y el alemán antiguo sweiz comparten el mismo origen indoeuropeo que sudor. En sentido estricto, el sudor es el líquido claro y transparente que producen las glándulas sudoríparas de la piel de los mamíferos. Su composición química, señala el Diccionario de la lengua española, guarda un parecido notable con la de la orina, ya que ambos fluidos comparten buena parte de su carga de electrolitos y productos de desecho nitrogenado. Conviene no confundir tres términos vecinos. La glándula sudorípara es la estructura anatómica que fabrica el líquido. El sudor, el propio líquido. La sudoración, el proceso fisiológico que lo pone en marcha y lo saca a la superficie de la piel. No todo el sudor es igual. Su composición varía según el tipo de glándula de origen. El que producen las glándulas ecrinas, repartidas por casi toda la piel, es hipotónico, incoloro e inodoro, formado en un 99 % por agua junto con cloruro de sodio, urea, lactato y péptidos con actividad antimicrobiana como la dermicidina. El apocrino, confinado a las axilas, las ingles y otras zonas con folículo piloso denso, es más viscoso, con lípidos y proteínas, y solo adquiere olor cuando la flora bacteriana de la piel lo metaboliza. La termorregulación es la función más conocida, pero no la única. El sudor también participa en la excreción de pequeñas cantidades de urea y amoníaco, contribuye a mantener hidratada la capa córnea de la piel y aporta, junto con el sebo, buena parte de los ácidos (láctico, urocánico) que sostienen el manto ácido cutáneo, esa película protectora de pH ligeramente ácido, entre 4,5 y 5,9, que dificulta el crecimiento de microorganismos patógenos en la superficie de la piel. Ese componente químico se investiga también como posible vehículo de información social: algunos estudios han comparado el sudor de paracaidistas justo antes de su primer salto con muestras del mismo sudor tomadas en momentos de calma, en busca de compuestos ligados al miedo, aunque la existencia de una feromona humana propiamente dicha sigue sin demostrarse de forma concluyente. Ambos fluidos nacen de un proceso similar: la sangre se filtra a través de un epitelio glandular que reabsorbe de forma selectiva agua y electrolitos. En el riñón, ese filtrado se convierte en orina. En la glándula sudorípara, en sudor. El parecido explica por qué ciertos fármacos y sustancias de desecho que el organismo elimina por vía renal aparecen también, en menor proporción, en el sudor. Sí, al menos el ecrino. Nace estéril y sin olor apreciable; es la actividad de las bacterias que colonizan la superficie de la piel, no el propio líquido, la que genera los compuestos volátiles responsables del olor corporal. Sí. Contribuye a mantener hidratada la capa más externa de la piel, aporta ácidos que sostienen el manto ácido cutáneo e interviene en la eliminación de pequeñas cantidades de urea y amoníaco. Ninguna de estas funciones resulta tan visible como la termorregulación, pero todas operan de forma permanente, no solo cuando se nota el sudor en la piel. No del todo. Varía según qué tipo de glándula predomine en cada zona. El de las palmas y la frente, generado casi en exclusiva por glándulas ecrinas, es acuoso y diluido. El de las axilas o la ingle incorpora secreción apocrina, más rica en lípidos y proteínas. En el habla común, sí; el Diccionario de la lengua española recoge transpiración entre sus sinónimos de sudor. En fisiología, sin embargo, transpiración es un término más amplio, que a veces se reserva para el conjunto de mecanismos de pérdida de agua a través de la piel, no solo para el sudor visible que producen las glándulas sudoríparas. Es un uso hoy en desuso que recoge la propia Real Academia Española: en la medicina de siglos pasados, «los sudores» designaban un tratamiento que consistía en provocar una sudoración copiosa y prolongada con fines curativos, aplicado sobre todo en enfermedades venéreas. El singular sudor conserva, en cambio, todos sus sentidos habituales.Qué es el sudor
Composición y funciones
Preguntas frecuentes
¿Por qué el sudor y la orina tienen una composición tan parecida?
¿Es el sudor estéril y sin olor cuando sale de la glándula?
¿Tiene el sudor alguna función además de refrigerar el cuerpo?
¿Es el sudor igual en todas las zonas del cuerpo?
¿Es lo mismo sudor que transpiración?
¿Por qué a veces se habla de «los sudores» en plural?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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