DICCIONARIO MÉDICO

Sudoración

La sudoración es el proceso fisiológico por el que las glándulas sudoríparas liberan sudor a la superficie de la piel, regulado por el sistema nervioso autónomo y no por dos, sino por al menos tres vías nerviosas distintas. No debe confundirse con el sudor en sí, el líquido que ese proceso pone en marcha, ni con la simple pérdida de agua que la piel deja escapar de forma continua y ajena a cualquier glándula.

Qué es la sudoración

El verbo sudar da lugar en español a dos sustantivos que nombran, en apariencia, lo mismo. Sudación es un préstamo directo del latín sudatio, documentado en diccionarios españoles desde 1853. Sudoración, en cambio, es una formación más tardía y genuinamente española: se construye sobre el sustantivo sudor añadiendo el sufijo de acción -ación, el mismo que aparece en creación o formación. Con el tiempo, sudoración se impuso como término de uso general y clínico, mientras que sudación quedó relegada a un registro más técnico, cuando no reservada a la acepción de sudor inducido con fines terapéuticos.

La Real Academia Española la define de forma escueta como secreción de sudor. MedlinePlus añade contexto: es la liberación de un líquido salado por las glándulas sudoríparas, un proceso regulado por el sistema nervioso autónomo, la parte del sistema nervioso que escapa al control voluntario.

Dos vías nerviosas, y una tercera menor

La sudoración no responde a un único mecanismo. La vía mejor conocida es la termorreguladora: el área preóptica del hipotálamo actúa como termostato central, integra la temperatura de la sangre que la baña junto con la información que le llegan los termorreceptores de la piel y, cuando detecta una elevación, envía señales simpáticas a las glándulas ecrinas de todo el cuerpo. Por cada gramo de agua que se evapora en la piel se disipan unos 2,4 kilojulios de calor, la base física de por qué sudar enfría el organismo.

Esa vía no es la única. Existe una segunda ruta, independiente de la temperatura, gobernada por estructuras límbicas como la amígdala y la corteza cingulada anterior. Es la que se activa ante el estrés, la ansiedad o el miedo y, a diferencia de la termorreguladora, no se generaliza por toda la piel, sino que se concentra en las palmas, las plantas de los pies y las axilas, motivo por el que a alguien pueden sudarle las manos en una entrevista de trabajo sin que el resto del cuerpo se inmute. Una tercera vía, de importancia menor, responde a la comida picante o muy caliente: la capsaicina estimula receptores de la boca que desencadenan una sudoración refleja limitada a la cara, el cuero cabelludo y el cuello. Cuando esta respuesta es intensa y aparece tras una lesión o una cirugía de la glándula parótida, recibe el nombre de síndrome de Frey.

Diferenciación con la pérdida insensible de agua

Conviene no confundir la sudoración, un proceso activo y regulado, con la llamada pérdida insensible de agua: la evaporación continua que se produce a través de la piel y de los pulmones, al margen de las glándulas sudoríparas, del orden de 20 a 30 gramos por hora en condiciones basales. Esa pérdida es constante e imperceptible. Ocurre incluso durante el sueño y sin ninguna activación nerviosa específica. La sudoración, en cambio, es intermitente, visible y depende por completo de la señal que reciben las glándulas.

Preguntas frecuentes

¿Por qué existen dos palabras, sudación y sudoración, para lo mismo?

Porque tienen historias distintas dentro del idioma. Sudación llegó directamente del latín sudatio. Sudoración se formó después en el propio español, a partir de sudor. Hoy sudoración es, con diferencia, la más usada en el lenguaje médico y general, mientras que sudación sobrevive sobre todo en textos técnicos o antiguos.

¿Es la sudoración lo mismo que la pérdida de agua a través de la piel?

No. La sudoración depende de las glándulas sudoríparas y de una señal nerviosa concreta. La pérdida insensible de agua es un goteo continuo e independiente de esas glándulas, que se produce las veinticuatro horas del día, se note o no.

¿Por qué a veces se suda por los nervios sin hacer ningún esfuerzo?

Porque entra en juego la vía emocional, distinta de la que regula la temperatura. Estructuras del sistema límbico, como la amígdala, activan la sudoración de palmas, plantas y axilas ante el estrés o la ansiedad, con independencia de que haga frío o calor.

¿Puede la comida hacer sudar sin que haga calor en la sala?

Sí. Los alimentos picantes o muy calientes desencadenan, a través de la capsaicina y otros compuestos similares, una sudoración refleja limitada a la cara y el cuero cabelludo. Es un fenómeno normal, distinto de la sudoración generalizada por temperatura ambiental.

¿Sudan igual los hombres que las mujeres?

No exactamente. Según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, las glándulas sudoríparas de los hombres tienden a ser más activas que las de las mujeres, aunque el número total de glándulas con el que nace cada persona, entre dos y cuatro millones, es independiente del sexo.

Referencias

  1. Real Academia Española. Sudoración. Diccionario de la lengua española.
  2. Real Academia Española. Sudación. Diccionario de la lengua española.
  3. MedlinePlus. Sudoración.
  4. GPnotebook. Sudoración termorreguladora.
  5. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. Sudoración excesiva: consultas frecuentes de los pacientes en farmacia.

Entradas relacionadas

  • Sudor. El líquido que la sudoración pone en marcha y saca a la superficie de la piel.
  • Sudomotor. El adjetivo que describe la vía nerviosa eferente que activa la sudoración.
  • Síndrome de Frey. La forma patológica de la sudoración gustativa, tras una lesión o cirugía parotídea.
  • Sistema nervioso autónomo. La parte del sistema nervioso que gobierna la sudoración y no está bajo control voluntario.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026