DICCIONARIO MÉDICO
Laringofaringitis
La laringofaringitis es la inflamación simultánea de la laringe y la faringe, generalmente de causa infecciosa. Se presenta con dolor de garganta, ronquera y malestar al tragar, y en la gran mayoría de los casos se debe a virus respiratorios comunes. Es un cuadro frecuente y habitualmente benigno, que se resuelve de forma espontánea en el plazo de una a dos semanas. La laringofaringitis designa el proceso inflamatorio que afecta de forma conjunta a la faringe —el conducto muscular que conecta la nariz y la boca con el esófago y la laringe— y a la propia laringe, el órgano que alberga las cuerdas vocales y regula el paso de aire hacia la tráquea. En la práctica, equivale a la aparición simultánea de una faringitis y una laringitis, y de hecho muchos cuadros catalogados como "faringitis" o como "laringitis" son en realidad laringofaringitis, porque la inflamación rara vez se circunscribe con precisión a una sola de las dos estructuras. El término reúne tres componentes griegos. Los dos primeros, λάρυγξ (lárynx, "laringe") y φάρυγξ (phárynx, "faringe, garganta"), están documentados en el Corpus Hipocrático desde el siglo V a.C. y comparten, curiosamente, un parentesco morfológico: ambos son sustantivos con el mismo patrón de declinación (-υγξ, -υγγος), lo que sugiere que los griegos ya percibían una afinidad entre las dos estructuras anatómicas que designaban. El tercer elemento, -ῖτις (-itis), es el sufijo griego clásico que indica inflamación. La palabra faringe en español se documenta desde 1493, en la traducción del Tratado de cirugía de Guido de Cauliaco; laringe, algo más tarde, en el siglo XVI. La faringe y la laringe no solo son contiguas, sino que comparten mucosa, irrigación sanguínea y drenaje linfático. La porción más baja de la faringe —la hipofaringe o laringofaringe— rodea literalmente la entrada de la laringe, de modo que cualquier proceso inflamatorio que afecte a una estructura tiende a propagarse a la otra por simple continuidad tisular. Esto es especialmente evidente en las infecciones respiratorias altas de origen viral, en las que el virus desciende desde la nasofaringe hacia la orofaringe y la hipofaringe, y de ahí alcanza la mucosa laríngea sin solución de continuidad. Por eso, en la práctica clínica la separación entre "faringitis" y "laringitis" resulta muchas veces artificiosa. Cuando un paciente consulta por dolor de garganta al tragar y al mismo tiempo presenta disfonía o ronquera, el cuadro corresponde realmente a una laringofaringitis: la odinofagia refleja la afectación faríngea y la alteración de la voz, la laríngea. La inmensa mayoría de las laringofaringitis son de causa viral. Los agentes más frecuentes son los mismos que producen el resfriado común y la gripe: rinovirus, coronavirus, virus de la influenza, adenovirus, virus parainfluenza y virus respiratorio sincitial. La infección bacteriana primaria es bastante menos habitual; cuando ocurre, el microorganismo implicado con mayor frecuencia es Streptococcus pyogenes (estreptococo del grupo A), aunque su predilección es más faríngea que laríngea. Existen también laringofaringitis de origen no infeccioso. El reflujo laringofaríngeo —el ascenso de contenido ácido del estómago hasta la faringe y la laringe— es una causa reconocida de inflamación crónica de ambas estructuras, que cursa con carraspeo, sensación de cuerpo extraño en la garganta y disfonía matutina. La exposición al humo del tabaco, a vapores químicos irritantes o al aire muy seco y frío puede producir cuadros similares. Y el uso excesivo o abusivo de la voz, combinado con una infección leve, favorece la afectación laríngea cuando el proceso habría quedado limitado a la faringe. Conviene distinguir la laringofaringitis de otras inflamaciones del tracto aerodigestivo superior. La laringotraqueitis afecta a la laringe y a la tráquea en lugar de a la faringe, y es el sustrato del crup infantil, con su tos perruna característica. La laringotraqueobronquitis extiende el proceso un escalón más abajo, hasta los bronquios. Y la epiglotitis aguda, aunque también cursa con dolor de garganta y dificultad respiratoria, es una entidad mucho más grave, producida sobre todo por Haemophilus influenzae tipo b, que requiere intervención urgente por el riesgo de obstrucción completa de la vía aérea. Es un compuesto de tres raíces griegas: λάρυγξ (lárynx, "laringe"), φάρυγξ (phárynx, "faringe") y el sufijo -ῖτις (-itis, "inflamación"). Tanto lárynx como phárynx aparecen ya en textos hipocráticos del siglo V a.C., lo que convierte a ambos términos en dos de los más antiguos del vocabulario anatómico occidental. No exactamente, aunque en la práctica se solapan con frecuencia. La faringitis se refiere en sentido estricto a la inflamación de la faringe, mientras que la laringofaringitis incluye también la afectación de la laringe. La pista clínica más clara es la voz: si hay ronquera o disfonía además de dolor de garganta, lo más probable es que la laringe esté también implicada. Sí. El reflujo laringofaríngeo es una causa reconocida de inflamación crónica de la faringe y la laringe. A diferencia de la forma infecciosa, que suele ser aguda y autolimitada, la laringofaringitis por reflujo tiende a ser persistente y cursa con carraspeo frecuente, sensación de nudo en la garganta y disfonía, sobre todo por las mañanas. Si desea profundizar en conceptos asociados a la laringofaringitis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la laringofaringitis
Por qué laringe y faringe se inflaman juntas
Causas principales
Diferenciación con entidades relacionadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "laringofaringitis"?
¿Es lo mismo laringofaringitis que faringitis?
¿La laringofaringitis puede deberse a reflujo gástrico?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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