DICCIONARIO MÉDICO
Laringitis subglótica
La laringitis subglótica es la inflamación de la mucosa laríngea situada por debajo de las cuerdas vocales —la subglotis—, provocada en la gran mayoría de los casos por virus respiratorios. Es la causa más frecuente de obstrucción aguda de la vía aérea superior en la infancia y se manifiesta con la tríada clásica de tos "perruna", estridor inspiratorio y disfonía. Se conoce también como crup o laringotraqueítis aguda. La laringitis subglótica es un tipo concreto de laringitis en el que la inflamación se localiza preferentemente en la subglotis, la porción de la laringe que se extiende desde el borde inferior de las cuerdas vocales hasta el primer anillo traqueal. El nombre lo dice todo si se descompone: λάρυγξ (lárynx), "laringe"; el prefijo latino sub-, "debajo de"; el adjetivo glótico, derivado de glotis (γλωττίς, "lengüeta", la abertura entre las cuerdas vocales); y el sufijo griego -ῖτις (-itis), "inflamación". Es decir: inflamación de la laringe por debajo de la glotis. La razón de que este cuadro sea casi exclusivo de la infancia reside en la anatomía. En un niño menor de seis años, la subglotis es la zona más estrecha de toda la vía aérea superior, y su mucosa es laxa y muy vascularizada, lo que facilita el edema. Un edema de tan solo un milímetro en la subglotis de un lactante puede reducir la luz de la vía aérea en más de un 50 %, algo que en un adulto apenas se notaría. Por eso, la misma infección vírica que en un adulto produce una ronquera banal puede provocar en un niño pequeño un cuadro con dificultad respiratoria y estridor. En la práctica clínica, la laringitis subglótica se conoce sobre todo como crup. La palabra tiene un origen onomatopéyico: procede del escocés antiguo croup, que imitaba el sonido áspero de la tos. Históricamente, el término designó primero la difteria laríngea —el "crup verdadero" o "crup membranoso" de los textos del siglo XIX—, una enfermedad que producía una pseudomembrana en la laringe y que fue una de las principales causas de muerte infantil antes de la vacunación. Hoy, con la difteria prácticamente erradicada en población vacunada, "crup" se usa como sinónimo de la laringitis subglótica vírica. En la literatura también aparecen como equivalentes los términos laringotraqueítis aguda (cuando la inflamación se extiende a la tráquea, lo cual es frecuente) y laringotraqueobronquitis (si alcanza además los bronquios). Todos describen un espectro del mismo proceso, cuyo epicentro inflamatorio está en la subglotis. Un rasgo clínico muy característico de la laringitis subglótica es que los episodios suelen empeorar durante la noche, algo que angustia especialmente a los padres. La explicación no está del todo aclarada, pero se atribuye a varios factores: el decúbito favorece la congestión venosa de la mucosa laríngea, los niveles de cortisol endógeno (que tiene efecto antiinflamatorio natural) descienden durante las primeras horas de la madrugada, y la disminución de la actividad muscular durante el sueño reduce el tono de la vía aérea. El resultado es que un niño que durante el día solo tenía algo de ronquera puede despertarse bruscamente con estridor y tos "perruna". La epiglotitis aguda es la entidad con la que más importa no confundir el crup, porque su gravedad es mucho mayor. La epiglotitis se debe típicamente a la bacteria Haemophilus influenzae tipo b (hoy infrecuente gracias a la vacunación), cursa con fiebre alta, aspecto tóxico, dificultad intensa para tragar y babeo, y constituye una emergencia que puede comprometer la vía aérea en minutos. A diferencia del crup, en la epiglotitis la tos "perruna" es rara: el niño tiende a permanecer sentado, inclinado hacia delante, en la llamada "posición de trípode". La traqueítis bacteriana es otro diagnóstico diferencial importante: cursa con fiebre alta, secreciones purulentas y un deterioro progresivo que no responde al tratamiento habitual del crup. Y el crup espasmódico o recurrente presenta episodios clínicamente idénticos al crup vírico pero sin fiebre ni pródromos catarrales, lo que sugiere un componente alérgico o de hiperreactividad de la vía aérea más que una infección activa. En la práctica, sí. Los dos términos se usan como sinónimos para designar el mismo cuadro: la inflamación vírica de la subglotis en niños, con tos "perruna" y estridor. "Laringitis subglótica" es la denominación descriptiva anatómica; "crup" es el nombre clínico coloquial, de origen onomatopéyico escocés. Entre los seis meses y los tres años, con un pico alrededor de los dos años. Puede aparecer hasta los seis años, y ocasionalmente más tarde, aunque por encima de esa edad la vía aérea es lo bastante amplia como para que el mismo grado de inflamación no produzca obstrucción significativa. La tos "perruna" —a veces descrita también como metálica o similar al ladrido de una foca— se debe a la vibración del aire al atravesar una subglotis estrechada por el edema. No es que el niño imite un sonido: es la consecuencia acústica directa del estrechamiento. El estridor inspiratorio, por su parte, se produce porque la presión negativa de la inspiración tiende a colapsar aún más la zona inflamada. Si desea profundizar en conceptos asociados a la laringitis subglótica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la laringitis subglótica
El crup: sinonimia y contexto
Por qué empeora de noche
Diferenciación con otras causas de obstrucción laríngea infantil
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo laringitis subglótica que crup?
¿A qué edad es más frecuente?
¿Por qué la tos del crup suena así?
Referencias
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