DICCIONARIO MÉDICO

Laringoespasmo

El laringoespasmo es la contracción brusca, involuntaria y sostenida de los músculos que cierran las cuerdas vocales, lo que obstruye de forma parcial o total la entrada de aire en la tráquea. Se trata de un reflejo protector de la vía aérea que, cuando se prolonga más allá de unos segundos, se convierte en un problema clínico: el paciente no puede inspirar, experimenta sensación intensa de asfixia y puede desarrollar un estridor agudo.

Qué es el laringoespasmo

En condiciones normales, la laringe dispone de un mecanismo reflejo de cierre que se activa cuando algo amenaza con entrar en la vía aérea: un líquido que "va por mal camino", una partícula de comida, el ácido del estómago que asciende por reflujo. Las cuerdas vocales se juntan bruscamente —se aducen— para sellar la glotis e impedir que el material llegue a los pulmones. Es un reflejo antiguo, presente en todos los mamíferos, y en circunstancias normales dura una fracción de segundo: lo justo para provocar la tos que expulsa el material y después se resuelve solo.

El laringoespasmo ocurre cuando ese cierre reflejo se prolonga. Las cuerdas vocales permanecen contraídas durante segundos o incluso minutos, y el aire no puede pasar. La persona siente que se ahoga, intenta inspirar sin conseguirlo o con gran dificultad, y la angustia resultante tiende a empeorar el cuadro. La mayoría de los episodios se resuelven espontáneamente en menos de un minuto, pero en casos graves —sobre todo en el contexto de una anestesia general— el espasmo puede mantenerse el tiempo suficiente para causar hipoxia significativa.

El término se construye con dos raíces griegas: λάρυγξ (lárynx), "laringe", y σπασμός (spasmós), "contracción involuntaria". En alemán se documenta como Laryngospasmus desde 1893; el Diccionario histórico de la lengua española registra el uso en español ya en 1887, en la Revista de Sanidad Militar de Madrid, lo que lo convierte en un neologismo decimonónico que entró en el léxico médico español casi al mismo tiempo que en el germánico.

Un reflejo protector que se vuelve problema

Lo peculiar del laringoespasmo es que no es, en origen, un fallo del organismo. Al contrario: es un mecanismo de defensa. Cuando un lactante regurgita leche durante el sueño, el cierre reflejo de la glotis evita que el líquido entre en los pulmones. Cuando un adulto aspira accidentalmente saliva mientras habla, ese mismo reflejo provoca un instante de tos y cierre glótico que resuelve el problema antes de que el sujeto sea consciente de lo que ha ocurrido.

El problema aparece cuando el reflejo se dispara de forma desproporcionada o se mantiene más allá de lo necesario. Las situaciones en las que esto ocurre con más frecuencia son tres. La primera es el contexto perioperatorio: la manipulación de la vía aérea durante la intubación o la extubación, la presencia de secreciones o sangre en la laringe y los efectos de ciertos anestésicos pueden desencadenar un espasmo glótico sostenido. Es una de las complicaciones más temidas de la anestesia pediátrica. La segunda es el reflujo gastroesofágico: el ácido gástrico que asciende hasta la faringe irrita la mucosa laríngea y puede provocar laringoespasmos, a menudo nocturnos, que despiertan bruscamente al paciente con sensación de asfixia. Y la tercera, más rara pero clínicamente llamativa, es el ahogamiento: se estima que en torno a un 10 % de los casos de ahogamiento la muerte se produce por laringoespasmo sostenido sin que llegue a entrar agua en los pulmones.

Diferenciación con la asfixia por cuerpo extraño

El laringoespasmo se parece a un atragantamiento en la sensación subjetiva —el paciente siente que no puede respirar y que algo le cierra la garganta—, pero el mecanismo es distinto. En la asfixia por cuerpo extraño hay un objeto físico (un trozo de comida, por ejemplo) enclavado en la vía aérea que impide el paso del aire; la maniobra de Heimlich puede desalojarlo. En el laringoespasmo no hay ningún objeto: son los propios músculos laríngeos los que cierran las cuerdas vocales. La maniobra de Heimlich no sirve. Tampoco debe confundirse con el edema de glotis, en el que la obstrucción se debe a la hinchazón de los tejidos —habitualmente por una reacción alérgica— y no a una contracción muscular, ni con la laringitis, que es un proceso inflamatorio, no un espasmo.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "laringoespasmo"?

De dos raíces griegas: λάρυγξ (lárynx), "laringe", y σπασμός (spasmós), "contracción involuntaria". El compuesto se acuñó en el siglo XIX: se documenta en alemán desde 1893 y en español desde 1887.

¿Es peligroso un laringoespasmo?

La inmensa mayoría de los episodios son breves —menos de un minuto— y se resuelven solos sin consecuencias. El riesgo existe cuando el espasmo se prolonga, porque la obstrucción completa de la vía aérea impide la entrada de oxígeno. En el contexto de la anestesia general, un laringoespasmo no resuelto puede causar hipoxia, bradicardia y, en casos extremos, parada cardíaca. Fuera del quirófano, los episodios prolongados son raros.

¿El reflujo puede provocar laringoespasmo?

Sí, y es una de las causas más frecuentes fuera del ámbito quirúrgico. El ácido gástrico que asciende por reflujo gastroesofágico puede irritar la mucosa laríngea y desencadenar un cierre reflejo de las cuerdas vocales. Estos episodios suelen ocurrir de noche, cuando la posición horizontal favorece el ascenso del contenido gástrico, y despiertan al paciente con una sensación brusca de asfixia que puede ser muy angustiante.

¿Qué diferencia hay entre laringoespasmo y atragantamiento?

En el atragantamiento hay un cuerpo extraño físico (comida, un objeto) que bloquea la vía aérea; en el laringoespasmo, la obstrucción la producen los propios músculos de la laringe al contraerse de forma involuntaria. La sensación subjetiva puede ser muy parecida, pero la diferencia práctica es importante: la maniobra de Heimlich funciona para el atragantamiento y no tiene ningún efecto sobre un laringoespasmo.

Referencias

  1. Mayo Clinic. Laringoespasmo: ¿qué lo provoca?.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Generalidades sobre los trastornos de la laringe.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Laringitis. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  4. Real Academia Española. Laringoespasmo. Diccionario histórico de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al laringoespasmo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Laringe: el órgano cuyos músculos se contraen durante el espasmo.
  • Glotis: el espacio entre las cuerdas vocales que se cierra bruscamente.
  • Rima de la glotis: la hendidura que se ocluye durante el laringoespasmo.
  • Estridor laríngeo: el sonido agudo inspiratorio que puede acompañar al espasmo parcial.
  • Edema de glotis: obstrucción por hinchazón de tejidos, distinta del espasmo muscular.
  • Reflejo laríngeo: el reflejo de cierre protector del que el laringoespasmo es una exageración.
  • Laringitis: la inflamación de la laringe, entidad distinta del espasmo.
  • Disfonía: la alteración de la voz que puede acompañar a episodios repetidos.
  • Parálisis laríngea: la inmovilidad de las cuerdas vocales por causa nerviosa, opuesta al espasmo.
  • Intubación endotraqueal: procedimiento que puede desencadenar laringoespasmo perioperatorio.

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