DICCIONARIO MÉDICO
Reflejo laríngeo
El reflejo laríngeo es el conjunto de respuestas protectoras que la estimulación de la mucosa de la laringe desencadena para impedir que un líquido o un cuerpo extraño alcance la vía aérea inferior. Su forma central es el reflejo aductor, el cierre brusco y bilateral de las cuerdas vocales, pero bajo el mismo nombre se agrupan también la deglución rápida, la apnea y la tos. Su vía aferente es el nervio laríngeo superior y su vía eferente el nervio laríngeo recurrente. La laringe ocupa un cruce incómodo. Por ella pasa el aire que va a los pulmones y a pocos milímetros discurre el bolo alimenticio camino del esófago, de modo que el órgano tiene que funcionar como válvula además de como instrumento de la voz. El repertorio de reflejos que lo permite se denomina en conjunto reflejo laríngeo, aunque en rigor se trate de varias respuestas con umbrales y latencias propias. La más estudiada es el reflejo aductor laríngeo, conocido en la bibliografía por sus siglas inglesas LAR. Se desencadena al estimular la mucosa supraglótica, es bilateral incluso cuando el estímulo es unilateral, y se mantiene durante la fonación y la respiración voluntarias, lo que indica que la corteza apenas puede desactivarlo. La prioridad del reflejo sobre cualquier acto motor en curso es su rasgo funcional definitorio. En la mucosa que rodea la entrada de la laringe se concentran los receptores del reflejo: la epiglotis, los pliegues ariepiglóticos y, con una densidad particularmente alta, el espacio interaritenoideo. La información viaja por la rama interna del nervio laríngeo superior, del mismo lado, y llega al tronco del encéfalo a través del nervio vago. Tras el relevo central, la orden sale por el vago y el nervio laríngeo recurrente hasta los músculos aductores, el cricoaritenoideo lateral y el tiroaritenoideo, cuya contracción cierra el espacio entre las cuerdas. Registrada con electromiografía, la respuesta muestra dos ondas sucesivas. La primera, llamada R1, aparece con una latencia próxima a los 20 milisegundos. La segunda, R2, se sitúa entre los 50 y los 60 milisegundos. Durante décadas se atribuyó a R2 el peso principal del cierre glótico, porque los anestésicos inhalados la abolían por completo y suprimían el carácter bilateral de R1; el uso de anestesia intravenosa total ha obligado a revisar esa interpretación y ha permitido registrar el reflejo de forma continuada durante la cirugía cervical, como método de vigilancia del nervio recurrente. Junto al componente mecánico existe otro de naturaleza química. Las terminaciones nerviosas del vestíbulo laríngeo responden al contacto con un líquido, y lo hacen de manera desigual según su composición: reaccionan con intensidad al agua y a las soluciones fuertemente ácidas, y apenas reaccionan al suero salino. Esa selectividad es la que dio nombre al quimiorreflejo laríngeo. Sus componentes fueron descritos a mediados de los años setenta por los grupos de Johnson y de Harding al instilar agua en la laringe del cordero recién nacido: sobresalto, despertar, degluciones rápidas, apnea prolongada, bradicardia, hipertensión y vasoconstricción periférica con redistribución del flujo sanguíneo. El repertorio recuerda al de la respuesta de inmersión, con la que comparte finalidad protectora y algunos efectores, aunque parta de un receptor y de un nervio distintos. Con la maduración, el reparto entre esos componentes cambia. En el feto y el recién nacido predominan la deglución rápida y la apnea; a medida que el niño crece, la apnea pierde protagonismo y lo gana la tos. Bartlett Thach, que estudió esta transformación durante años, la atribuyó al procesamiento central y no a un cambio en los receptores de la propia mucosa, que permanecen. Una respuesta desproporcionada del quimiorreflejo se ha relacionado con episodios de apnea prolongada en el lactante, y ha sido objeto de hipótesis en el estudio de la muerte súbita, sin conclusión establecida. El laringoespasmo no es un reflejo distinto sino este mismo llevado al exceso: el cierre glótico se prolonga más allá de lo útil y deja de cumplir su función protectora para convertirse en un obstáculo al paso del aire. La diferencia está en la duración y en la intensidad, no en el circuito. El reflejo nauseoso se provoca en la orofaringe o en la base de la lengua, su aferencia principal es el nervio glosofaríngeo y su respuesta motora consiste en la contracción de la pared faríngea con elevación del velo del paladar. Actúa por tanto un escalón por encima, antes de que el material alcance la laringe. El reflejo tusígeno, en cambio, actúa después: en lugar de sellar la vía aérea, la abre de golpe para expulsar lo que ya ha entrado. Frente al reflejo de deglución, la relación es de coordinación más que de oposición. El cierre laríngeo es uno de los eventos que la deglución incorpora en su secuencia, y las dos respuestas comparten núcleos en el tronco del encéfalo. Porque los receptores implicados no detectan el contacto sino la composición del líquido, y responden sobre todo a la ausencia de cloruro. Esa peculiaridad se descubrió al comparar las dos instilaciones en el animal de experimentación: el agua provocaba apnea y bradicardia, el suero salino apenas producía efecto. De ahí que el fenómeno se clasifique como un quimiorreflejo y no como un reflejo mecánico. Del orden de centésimas de segundo. El primer componente electromiográfico aparece hacia los 20 milisegundos desde el estímulo y el segundo entre los 50 y los 60. Muy poco. El reflejo se registra incluso mientras la persona habla o respira de forma deliberada, lo que indica que el filtrado cortical sobre él es escaso y que tiene preferencia sobre el acto motor que estuviera en curso. Es coherente con su función: un mecanismo que protege la vía aérea pierde su utilidad si la voluntad puede anularlo. No. El primero designa la respuesta protectora normal, que dura lo que dura el estímulo. El segundo designa su prolongación anómala, cuando la glotis permanece sellada y el aire deja de pasar.Qué es el reflejo laríngeo
Arco reflejo del reflejo aductor
El quimiorreflejo laríngeo
Diferenciación con otros reflejos de la vía aérea
Preguntas frecuentes
¿Por qué la laringe reacciona más al agua que al suero salino?
¿Cuánto tarda en cerrarse la glotis?
¿Se puede controlar voluntariamente?
¿Es lo mismo el reflejo laríngeo que el laringoespasmo?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026