DICCIONARIO MÉDICO
Reflejo nauseoso
El reflejo nauseoso es la contracción bilateral e involuntaria de la musculatura faríngea, con elevación del paladar blando, que se produce al estimular la base de la lengua, las amígdalas o la pared posterior de la garganta. Funciona como última barrera antes de la laringe, impidiendo que un objeto extraño o un bolo mal formado avance hacia la vía respiratoria. El reflejo del vómito y el reflejo nauseoso se confunden con frecuencia, y no es casual: comparten origen bulbar y en ocasiones se disparan juntos. Pero solo el primero moviliza el diafragma, la pared abdominal y buena parte del tubo digestivo. El segundo se limita a cerrar el paso hacia la laringe, con un circuito bastante más simple. El término «nauseoso» procede, de hecho, del griego ναυσία (nausía), «mareo», derivado a su vez de ναῦς, «barco»: una etimología marinera que nada tiene que ver con la faringe. La vía aferente corre a cargo del nervio glosofaríngeo, que recoge la sensibilidad de la orofaringe y la conduce hasta el núcleo del tracto solitario, en el bulbo raquídeo. Desde allí, fibras internunciales cortas se proyectan al núcleo ambiguo, origen de la respuesta motora que viaja por el nervio vago y contrae, de forma simultánea, los constrictores de la faringe y el velo del paladar. Durante la deglución normal ese mismo arco se desactiva: el centro de la deglución envía señales inhibidoras que impiden que el simple paso del bolo dispare el reflejo a cada bocado, algo que resultaría, cuando menos, poco práctico. Comparte además con el reflejo pupilar esa doble lectura de directo y consensuado. Tocar un solo lado de la faringe puede contraer la musculatura de ambos lados a la vez, porque la vía eferente se reparte desde el núcleo ambiguo hacia los dos nervios vagos. Su presencia varía de una persona a otra mucho más de lo que suele asumirse. En un estudio clásico sobre 140 voluntarios sanos, el reflejo estaba ausente en el 37 % de los casos, mientras que la sensibilidad faríngea (una prueba distinta, y considerada más fiable) solo faltaba en una persona. Por eso su ausencia aislada no se interpreta como una señal de alarma por sí misma: forma parte, junto al corneal y al oculocefálico, de la exploración de los reflejos del tronco encefálico, aunque examinado en solitario su valor es limitado. Conviene no confundirlo con el reflejo tusígeno, que protege la vía aérea baja frente a partículas que ya han rebasado la laringe, ni con el reflejo de deglución, cuyo generador de patrón central coordina un acto motor completo y bastante más largo que la simple contracción faríngea. No exactamente. Comparten origen bulbar y pueden solaparse cuando el estímulo es intenso, pero el reflejo del vómito moviliza un circuito bastante más amplio, con el diafragma y la pared abdominal incluidos. El resultado no es el mismo. El nauseoso, de hecho, puede dispararse sin que llegue a producirse ni náusea ni vómito. Cerca de cuatro de cada diez adultos sanos no lo presentan, sin que eso indique ningún problema. Porque el estímulo y la contracción tienen lugar en la faringe. No es que cambie el mecanismo: el nombre solo pone el acento en la localización anatómica en vez de en la sensación asociada. La directa es la contracción del lado que se ha tocado; la consensuada, la del lado contrario. Ambas pueden aparecer a la vez porque el núcleo ambiguo envía la orden motora a los dos nervios vagos, no solo al del lado estimulado.Qué es el reflejo nauseoso
Mecanismo
Variabilidad y diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo el reflejo nauseoso que el reflejo del vómito?
¿Todo el mundo tiene reflejo nauseoso?
¿Por qué también se le llama reflejo faríngeo?
¿Qué diferencia hay entre la respuesta directa y la consensuada?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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