DICCIONARIO MÉDICO
Reflejo tusígeno
Reflejo tusígeno es el mecanismo neurológico de defensa de la vía respiratoria que termina en la tos, activado por receptores de la mucosa y coordinado por un centro bulbar. Tusígeno viene del latín tussis, tos, y del sufijo -geno, "que produce", según recoge el propio Diccionario de la lengua española. El término no designa un síntoma ni una variedad de tos, sino el circuito nervioso que la desencadena, receptor, vía aferente, centro integrador y vía eferente, de manera análoga a cualquier otro arco reflejo. Los distintos tipos clínicos de tos, secos, húmedos o espasmódicos entre otros, tienen sus propias entradas en este diccionario; aquí interesa solo el mecanismo que los pone en marcha a todos ellos. Dos familias de terminaciones sensitivas inician el reflejo. Los receptores de adaptación rápida, mielínicos, con umbral bajo, se conocen en parte de la literatura como fibras de la tos y responden sobre todo a estímulos mecánicos, partículas, moco, cambios bruscos de pH. Las fibras C, amielínicas, son quimiosensibles, expresan el canal TRPV1 (el mismo que activa la capsaicina) y aumentan su expresión en personas con tos crónica. Ambas se concentran en la laringe, la tráquea y la carina, aunque también existen en la faringe, la pleura y, en menor densidad, fuera del árbol respiratorio. Un ejemplo llamativo de zona tusígena alejada del pulmón es el conducto auditivo externo, inervado por la rama auricular del nervio vago. Su estimulación, al limpiar el oído o durante una otoscopia enérgica, puede provocar tos por la misma vía aferente: es el reflejo de Arnold, cuya historia y cuya confusión eponímica con el nervio occipital mayor se cuentan con más detalle en la entrada nervio occipital. El impulso aferente viaja sobre todo por el nervio vago, aunque no en exclusiva. Según la zona estimulada intervienen también el nervio laríngeo superior, el glosofaríngeo y, en el territorio de la cara y el oído, el trigémino. Las señales convergen en el llamado centro de la tos, un grupo de neuronas del bulbo raquídeo situado en la vecindad del centro respiratorio, con el que mantiene una relación funcional estrecha. Desde allí parte la respuesta motora por tres vías distintas a la vez, el nervio vago hacia la laringe, el nervio frénico hacia el diafragma y los nervios espinales motores hacia los músculos intercostales y abdominales. La coordinación de estas tres salidas es lo que convierte una simple irritación en un acto motor completo. La respuesta motora se organiza en tres tiempos. Primero, una inspiración profunda que llena los pulmones de aire. Después, una fase compresiva, la glotis se cierra y los músculos espiratorios se contraen contra ella, lo que eleva bruscamente la presión intratorácica. Por último, la fase expulsiva, la glotis se abre de golpe y el aire sale a gran velocidad, arrastrando consigo el moco o la partícula que originó el estímulo. Todo el ciclo dura una fracción de segundo. Los de adaptación rápida responden ante todo a estímulos mecánicos y tienen mielina, lo que los hace más veloces; las fibras C son amielínicas, más lentas y sensibles a irritantes químicos como la capsaicina. Sí. La rama auricular del nervio vago inerva parte del conducto auditivo externo, y su irritación produce tos por la misma vía que un irritante en la tráquea. En el bulbo raquídeo, cerca del centro respiratorio, aunque no se trata de un núcleo único y bien delimitado sino de una red de neuronas distribuidas en esa región. No. El vago es la vía dominante, pero el glosofaríngeo, el laríngeo superior y, para el territorio facial, el trigémino también aportan fibras aferentes al reflejo según el punto exacto que se estimule.Qué es el reflejo tusígeno
Receptores y vías aferentes
Centro bulbar y vía eferente
Las tres fases de la tos
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre los dos tipos de receptores implicados?
¿Puede desencadenarse tos desde el oído?
¿Dónde se sitúa exactamente el centro de la tos?
¿Interviene solo el nervio vago?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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