DICCIONARIO MÉDICO

Vómito

El vómito es la expulsión forzada del contenido gástrico a través de la boca, producida por un mecanismo motor reflejo que implica al esófago, el diafragma y la pared abdominal. Se diferencia de la arcada, que reproduce el mismo esfuerzo muscular sin llegar a expulsar contenido, y de la regurgitación, un retorno pasivo sin contracción activa.

Qué es el vómito

El vómito es el acto reflejo por el que el organismo expulsa con fuerza el contenido del estómago a través de la boca. Forma parte de un mecanismo de defensa antiguo en términos evolutivos: elimina del tubo digestivo sustancias que el cuerpo interpreta como nocivas, ya sea porque las detecta directamente o porque otra señal, vestibular, visceral o incluso psicógena, activa el mismo circuito.

«Vómito» procede del latín vomitus, participio de vomere, «arrojar por la boca». En el vocabulario clínico convive con el sinónimo culto emesis, del griego ἔμεσις, de uso frecuente en oncología y farmacología. Quien busque el circuito neurológico que desencadena el reflejo, la vía vagal, la zona gatillo quimiorreceptora del área postrema, la participación vestibular, lo encontrará desarrollado en la entrada centro del vómito. Aquí interesa, sobre todo, qué distingue al vómito de otros fenómenos con los que se confunde y cómo se ejecuta, una vez desencadenado, la expulsión misma.

Vómito, arcada y regurgitación

No son sinónimos, aunque a menudo se usan como si lo fueran. La náusea es puramente subjetiva: la sensación de malestar epigástrico y el deseo inminente de vomitar, sin que medie necesariamente ningún movimiento muscular visible. La arcada sí es un acto motor, el mismo patrón de contracción torácica y abdominal que precede al vómito, pero se detiene antes de la expulsión, con la glotis cerrada y el esfínter esofágico superior sin abrirse. Puede repetirse varias veces sin que llegue a salir contenido gástrico.

La regurgitación es distinta. Se trata de un retorno pasivo de contenido esofágico o gástrico hacia la boca, sin la contracción muscular activa que caracteriza al vómito, y así la describe la entrada dedicada a la regurgitación. Ocurre, por ejemplo, cuando el esfínter esofágico inferior no cierra bien: el contenido asciende por gravedad o por un cambio de presión, sin que el diafragma ni la pared abdominal intervengan.

El mecanismo de la expulsión

Durante mucho tiempo la fisiología del vómito se explicó casi exclusivamente por lo que ocurre en el bulbo raquídeo, qué región dispara el reflejo y por qué vías le llega la señal. La mecánica de la propia expulsión, qué sucede en el tubo digestivo en el momento exacto en que el contenido sale, tardó más en describirse con precisión.

La pieza que faltaba se llama contracción gigante retrógrada. En 1986, Lang, Sarna y Condon la describieron en perros conscientes instrumentados con sensores de presión intestinal: milisegundos antes de la expulsión, la porción proximal del intestino delgado genera una onda de contracción que viaja en sentido inverso al habitual, empujando su contenido de vuelta hacia el estómago. Es un fenómeno motor independiente, distinto de cualquier otra actividad contráctil del intestino, y solo aparece asociado al vómito.

Con el contenido ya recogido en el estómago se suceden varios eventos casi simultáneos. El fondo gástrico se relaja y el esfínter esofágico inferior se abre. El paladar blando se eleva para sellar la nasofaringe y evitar que el contenido ascienda hacia la nariz. La glotis, cerrada durante la fase de arcada, se abre justo en el instante de la expulsión, coordinada con la relajación del esfínter esofágico superior. La contracción sostenida del diafragma y de la pared abdominal aporta la presión que empuja el contenido a través del esófago hasta la boca.

Clasificación según su duración

En la práctica se distingue el vómito agudo, que dura menos de una semana, del vómito crónico, que se prolonga más allá de un mes. Es una diferencia de tiempo, no de mecanismo: el reflejo y la secuencia motora descrita más arriba son los mismos en ambos casos. Lo que cambia es la persistencia del estímulo que lo desencadena.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo el vómito que la emesis?

Sí. Emesis es el término culto, de raíz griega, empleado sobre todo en el lenguaje médico y farmacológico. Vómito es la forma habitual en español, tanto en la consulta como en el habla cotidiana.

¿Qué demostró el hallazgo de la contracción gigante retrógrada?

Hasta los años ochenta se sabía que el vómito implicaba al estómago y a la musculatura abdominal, pero se desconocía qué ocurría exactamente en el intestino delgado en los segundos previos a la expulsión. En 1986, Lang, Sarna y Condon registraron con sensores de presión que, justo antes de vomitar, la porción proximal del intestino delgado genera una onda de contracción que viaja hacia atrás, en dirección contraria al tránsito digestivo normal. Esa onda empuja el contenido intestinal de regreso al estómago, donde queda disponible para la expulsión final. El hallazgo llenó un vacío real: hasta entonces se pensaba en el vómito casi únicamente como un fenómeno gástrico y torácico.

¿Duele vomitar?

No necesariamente, aunque el esfuerzo muscular sostenido puede dejar molestia en el abdomen, el tórax y la garganta durante horas. Los episodios repetidos, además, exponen al esófago al contacto con ácido gástrico.

¿Por qué la glotis no se abre durante la arcada?

Porque la arcada reproduce el patrón motor del vómito sin completarlo: el organismo genera la presión intraabdominal necesaria, pero mantiene la vía aérea protegida hasta que el reflejo decide seguir adelante. Solo en el instante final de la expulsión se abre la glotis, de forma coordinada con la relajación del esfínter esofágico superior.

Referencias

  1. Real Academia Española. Vómito. Diccionario de la lengua española.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Náusea y vómitos. MedlinePlus.
  3. Lang IM, Sarna SK, Condon RE. Gastrointestinal motor correlates of vomiting in the dog: quantification and characterization as an independent phenomenon. Gastroenterology, 1986.
  4. Manual MSD, versión para profesionales. Náuseas y vómitos.

Entradas relacionadas

  • Emesis. Sinónimo culto de vómito, de raíz griega, empleado con frecuencia en oncología y farmacología.
  • Centro del vómito. El circuito del bulbo raquídeo que integra las señales y desencadena el reflejo.
  • Arcada. Contracción motora previa al vómito que no llega a expulsar contenido gástrico.
  • Regurgitación. Retorno pasivo de contenido esofágico o gástrico, sin la contracción activa del vómito.
  • Hematemesis. Vómito que contiene sangre procedente del tramo alto del tubo digestivo.
  • Área postrema. Estructura del bulbo raquídeo que actúa como sensor químico del reflejo del vómito.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026