DICCIONARIO MÉDICO

Arcada

La arcada es la contracción espasmódica y repetida de la musculatura abdominal, el diafragma y la pared torácica que se produce antes o durante el vómito, generalmente sin expulsión efectiva de contenido gástrico. Se denomina también arcada seca o, en la literatura anglosajona, retching. No debe confundirse con la náusea, que es una sensación subjetiva, ni con el vómito propiamente dicho, que implica la expulsión forzada del contenido del estómago.

Qué es la arcada

En gastroenterología, la arcada designa un acto motor reflejo que consiste en contracciones rítmicas y violentas de la musculatura abdominal y del diafragma contra la glotis cerrada. Durante este episodio, el cuerpo reproduce los movimientos mecánicos del vómito, pero la epiglotis permanece ocluida y no se produce expulsión del contenido gástrico por la boca, o esta resulta mínima. En muchos pacientes la arcada precede inmediatamente al vómito; en otros aparece de forma aislada, sin que la secuencia llegue a completarse.

La palabra procede del verbo español arcar, derivado a su vez del latín arcus (arco). La imagen es bastante gráfica: el tronco del sujeto se dobla hacia delante adoptando una curvatura que recuerda la de un arco, y de ahí la denominación. Dicciomed documenta el sustantivo en español desde 1539. La Real Academia lo define como «movimiento violento del estómago, anterior o simultáneo al vómito» y le asigna los sinónimos náusea, basca y arqueada, si bien en el uso clínico actual la náusea y la arcada son fenómenos distintos.

Fisiología del acto emético

El vómito se desarrolla en dos fases sucesivas: la fase de arcada y la fase de expulsión. No puede darse la segunda sin la primera. Cuando se activa el reflejo emético (cuyo centro coordinador se localiza en la formación reticular del bulbo raquídeo), una onda de peristaltismo inverso barre desde la mitad del intestino delgado hasta el duodeno. El contenido intestinal refluye hacia el estómago, cuyo fundus se relaja para recibirlo.

A continuación comienzan las arcadas propiamente dichas: el diafragma desciende de forma brusca mientras los músculos intercostales y la pared abdominal se contraen de manera espasmódica y repetida, con la glotis cerrada. Estas contracciones opuestas generan un gradiente de presión intratorácica e intraabdominal muy alto que, si la glotis se abre finalmente, impulsa el contenido gástrico a través del esófago y la boca. Si la glotis no se abre, el ciclo se repite sin expulsión. La arcada aislada se acompaña de salivación profusa, taquicardia y sudoración, signos todos ellos de la activación vagal que acompaña a la secuencia.

Una función que a menudo pasa desapercibida es la mezcla del contenido gástrico con el reflujo duodenal durante la fase de arcada; se cree que esta mezcla amortigua la acidez del material que, de llegar a expulsarse, atravesará el esófago y la orofaringe.

Polisemia del término en medicina

Conviene señalar que la voz arcada se emplea en medicina con más de un significado. El uso gastroenterológico descrito hasta aquí es el más frecuente en la lengua general, pero en anatomía el término designa también cualquier estructura dispuesta en forma de arco. La arcada de Riolano, por ejemplo, es una anastomosis arterial del mesocolon que conecta los territorios de las arterias mesentéricas superior e inferior. En odontología, la arcada dentaria es el conjunto de dientes dispuestos sobre el maxilar o la mandíbula formando un arco; y en el pie, la arcada plantar describe la disposición arqueada de las arterias que irrigan la planta. En todos los casos, la raíz común es el latín arcus.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra arcada?

Del verbo español arcar (adoptar forma de arco), que a su vez procede del latín arcus. La derivación sustantiva arcada alude a la postura curvada que adopta el tronco durante el esfuerzo de vómito. El término está documentado en español desde 1539.

¿Es lo mismo una arcada que una náusea?

No. La náusea es una sensación subjetiva de malestar gástrico con deseo de vomitar, pero no implica necesariamente movimiento muscular visible. La arcada, en cambio, es un acto motor: el paciente contrae violentamente la musculatura abdominal y torácica. Una persona puede sentir náuseas sin llegar a tener arcadas, y viceversa.

¿Puede haber arcadas sin vómito?

Sí, y es relativamente habitual. Cuando el estómago está vacío o cuando el estímulo emético no alcanza intensidad suficiente para abrir la glotis, las contracciones se repiten sin que se produzca expulsión de contenido. Es lo que coloquialmente se llama «arcada seca» y en la literatura inglesa dry heaving.

¿La arcada tiene alguna función protectora?

Se considera parte del reflejo emético, cuyo propósito biológico es eliminar del tubo digestivo sustancias potencialmente nocivas. La fase de arcada, además de generar la presión necesaria para la expulsión, mezcla el contenido gástrico con secreciones alcalinas del intestino, lo que reduce su acidez antes de que entre en contacto con la mucosa esofágica y orofaríngea.

Referencias

  1. Real Academia Española. Arcada. Diccionario de la lengua española.
  2. MedlinePlus en español. Náusea y vómitos.
  3. Manual MSD (versión para profesionales). Náuseas y vómitos.
  4. Colegio Americano de Gastroenterología. Náusea y vómito.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la arcada, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Vómito: expulsión forzada del contenido gástrico a través de la boca por contracción de la musculatura abdominal.
  • Emesis: término técnico que designa el acto de vomitar, empleado especialmente en contextos farmacológicos y oncológicos.
  • Peristaltismo: movimientos de contracción coordinada de la musculatura del tubo digestivo que impulsan su contenido.
  • Esófago: conducto muscular que conecta la faringe con el estómago y participa en la fase de expulsión del vómito.
  • Diafragma: músculo respiratorio cuya contracción desempeña un papel central en la mecánica del vómito.
  • Arcada de Riolano: anastomosis arterial del mesocolon cuyo nombre comparte la misma raíz etimológica.

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