DICCIONARIO MÉDICO
Diafragma
El diafragma es una lámina musculotendinosa en forma de cúpula que separa la cavidad torácica de la abdominal y actúa como motor principal de la respiración humana. Su porción central, tendinosa, sirve de asiento al corazón; su periferia, muscular, se ancla en el esternón, las últimas costillas y las tres primeras vértebras lumbares. El diafragma (del griego διάφραγμα, diáphragma, "muro que separa") es el músculo esquelético que cierra por debajo la caja torácica y la separa del compartimento abdominal. Combina fibras musculares estriadas periféricas con una zona central aponeurótica, conocida como centro tendinoso o centro frénico. Está inervado por el nervio frénico, que emerge de las raíces cervicales C3, C4 y C5. Aunque forma parte de la musculatura voluntaria, funciona la mayor parte del tiempo de manera automática y silenciosa: cerca de veinte mil contracciones al día, sin descanso. La palabra griega διάφραγμα se descompone en el prefijo διά (diá, "separación, a través"), el verbo φράσσω (phrásso, "cercar, obstruir") y el sufijo -μα, que indica resultado de la acción. En el griego clásico, ya en Platón (siglo IV a. C.), designaba precisamente el tabique interior del cuerpo. Hipócrates también lo empleó para nombrar otras estructuras que separan, como el paladar. En la anatomía galénica confluyó con otro término, phrén (φρήν), que en la Grecia arcaica designaba tanto el diafragma como la sede de las pasiones y del pensamiento. De ahí procede el adjetivo frénico y palabras como frenitis o esquizofrenia. Al español entró en 1493, en textos médicos que traducían la tradición latina medieval. Anatómicamente, el diafragma se organiza en dos cúpulas asimétricas. La derecha, ligeramente más alta, descansa sobre el hígado. La izquierda queda sobre el fundus gástrico y el bazo. Ambas convergen en el centro tendinoso, una lámina fibrosa con forma de trébol donde ya no hay fibras contráctiles. Sobre esta zona reposa el corazón, envuelto en el pericardio, que se adhiere firmemente al centro tendinoso. La porción muscular tiene tres orígenes bien definidos. La porción esternal parte de la cara posterior del apéndice xifoides. La porción costal, la más extensa, se inserta en la cara interna de los cartílagos y arcos de las seis últimas costillas. Y la porción lumbar, la más compleja, arranca de las tres primeras vértebras lumbares mediante dos pilares del diafragma (uno derecho y otro izquierdo) que se cruzan formando dos arcadas tendinosas sobre los músculos psoas y cuadrado lumbar. Tres orificios principales permiten el paso de estructuras entre tórax y abdomen. El foramen de la vena cava atraviesa el centro tendinoso a la altura de T8; deja pasar la vena cava inferior y ramas del nervio frénico derecho. El hiato esofágico, situado en la porción muscular a la altura de T10, permite el paso del esófago y los troncos vagales. El hiato aórtico, en T12, es en realidad un espacio osteofibroso entre los pilares por donde discurren la aorta descendente, el conducto torácico y la vena ácigos. En reposo, el diafragma es responsable de aproximadamente el 70% del trabajo ventilatorio. Al contraerse, la cúpula desciende entre uno y dos centímetros; el diámetro vertical del tórax aumenta y la presión intratorácica cae por debajo de la atmosférica, con lo que el aire entra pasivamente a los pulmones. En inspiración profunda o durante el ejercicio, el descenso puede alcanzar los diez centímetros. La espiración tranquila es un fenómeno pasivo: el músculo se relaja y la retracción elástica del pulmón hace el resto. Sus funciones no respiratorias son varias y menos conocidas. Al aumentar bruscamente la presión intraabdominal, el diafragma participa en la tos, el estornudo, el vómito, la defecación y el pujo durante el parto. Contribuye también al retorno venoso a través de la vena cava, actuando como una bomba complementaria al corazón. Y su porción crural, junto con las fibras que rodean el hiato esofágico, forma parte del mecanismo antirreflujo natural. La hernia diafragmática es la patología estructural más representativa. En el adulto, la variante más frecuente es la hernia por hiato esofágico. En el recién nacido, la congénita de Bochdalek, por defecto del cierre embriológico del canal pleuroperitoneal. La parálisis del nervio frénico es la otra gran alteración funcional: uni o bilateral, según su origen, y con consecuencias respiratorias muy distintas en cada caso. En el lenguaje anatómico, la palabra "diafragma" se aplica a cualquier lámina o tabique que separa dos compartimentos. Además del diafragma torácico, existen varias estructuras que llevan el mismo nombre por analogía morfológica o funcional. El diafragma pélvico cierra la salida inferior de la pelvis. Por debajo, la clasificación anatómica tradicional describe el diafragma urogenital como una segunda lámina, un concepto que la anatomía contemporánea ha revisado. En la base del cráneo, el diafragma selar, también denominado diafragma de la silla, es el techo dural que cubre la hipófisis. Del griego διάφραγμα (diáphragma), literalmente "muro que separa", ya empleada por Platón e Hipócrates en el siglo IV a. C. Pasó al latín tardío como diaphragma y llegó al castellano en 1493. En la Grecia clásica, el mismo concepto se expresaba también con la palabra phrén (φρήν), que designaba a la vez el diafragma y la mente, porque se creía que allí residían las pasiones. De ese doble uso proceden términos aparentemente distantes como frénico y esquizofrenia. Se distinguen tres: esternal, costal y lumbar. La esternal es corta y se inserta en el apéndice xifoides. La costal, la más extensa, se ancla en los seis últimos arcos costales. La lumbar arranca de las tres primeras vértebras lumbares mediante los pilares derecho e izquierdo. Todas convergen en el centro tendinoso, la parte no contráctil sobre la que reposa el corazón. El nervio frénico, que se origina en las raíces cervicales C3, C4 y C5. Una regla mnemotécnica clásica en la enseñanza anatómica anglosajona lo resume así: "C3, 4, 5 keep the diaphragm alive". Existen dos nervios frénicos, uno derecho y otro izquierdo, que descienden desde el cuello a través del mediastino hasta alcanzar cada hemidiafragma. No. Es el principal, pero en la inspiración también participan los músculos intercostales externos y, cuando la demanda aumenta, los músculos accesorios (escalenos, esternocleidomastoideo, pectorales menores). En la espiración forzada intervienen los abdominales y los intercostales internos. En reposo, la espiración es casi enteramente pasiva. Porque el hipo (singultus) es una contracción involuntaria y brusca del diafragma seguida del cierre reflejo de la glotis, que produce el sonido característico. Los desencadenantes habituales son la distensión gástrica, los cambios rápidos de temperatura, ciertas emociones o la irritación del nervio frénico. La mayoría de los episodios son benignos y autolimitados. Si desea profundizar en conceptos anatómicos vinculados al diafragma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el diafragma
Estructura y componentes
Función respiratoria y funciones no respiratorias
Otras estructuras llamadas diafragma
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra diafragma?
¿Cuáles son las porciones del diafragma?
¿Qué nervio inerva el diafragma?
¿El diafragma es el único músculo respiratorio?
¿Por qué el hipo se relaciona con el diafragma?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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