DICCIONARIO MÉDICO

Intubación endotraqueal

La intubación endotraqueal es la colocación de un tubo en la tráquea, introducido a través de la boca o de la nariz, para mantener abierta la vía respiratoria y permitir que el aire llegue a los pulmones. Es la modalidad más común de intubación y una de las técnicas básicas del manejo de la vía aérea en anestesia y en medicina intensiva.

Qué es la intubación endotraqueal

El nombre casi se explica solo: endotraqueal significa dentro de la tráquea, del griego endo (dentro) y el latín trachea. El tubo, que recibe el nombre de tubo endotraqueal, desciende por la garganta hasta quedar alojado en la tráquea, el conducto que lleva el aire desde la laringe hacia los bronquios. Una vez situado, ese tubo mantiene libre el paso del aire y aísla la vía respiratoria, de manera que puede conectarse a un sistema capaz de insuflar aire y oxígeno. Es el recurso que asegura, con mayor fiabilidad, que una persona siga recibiendo aire cuando no puede respirar por sí misma o cuando la anestesia ha suspendido su respiración de forma temporal.

Vías de acceso: orotraqueal y nasotraqueal

El tubo puede llegar a la tráquea por dos caminos. En la intubación orotraqueal entra por la boca, y es la vía preferida en la mayoría de las situaciones, en especial cuando hay que actuar con rapidez, porque el trayecto es más corto y directo. En la nasotraqueal se introduce por una fosa nasal y baja por detrás del paladar hasta la tráquea, una alternativa que resulta útil cuando conviene dejar la boca despejada. La elección entre ambas depende de la anatomía de cada persona y de las circunstancias del momento.

El papel de la laringoscopia

Para dejar el tubo en su sitio hace falta ver por dónde pasa. Entre la faringe y la tráquea está la laringe, y dentro de ella la glotis, el espacio entre las cuerdas vocales que el tubo debe atravesar. El inconveniente es que ese punto no se ve a simple vista. Ahí entra en juego el laringoscopio, un instrumento provisto de una pala y una luz que aparta la lengua y la epiglotis y deja la glotis a la vista. La versión moderna, con una pequeña cámara en el extremo, conocida como videolaringoscopia, ha mejorado notablemente esa visión. Sin esa ventana a la laringe, la intubación sería en la mayoría de los casos un ejercicio a ciegas.

Una técnica con siglo y medio de historia

El deseo de introducir un tubo en la tráquea viene de lejos. En 1543, Andrés Vesalio, fundador de la anatomía moderna, describió cómo pasar una caña a la tráquea de un animal para mantenerlo con vida. El salto a la clínica humana tardó siglos en producirse. Se atribuye al cirujano escocés William Macewen la primera intubación orotraqueal programada en una persona, en 1878, como alternativa a la traqueotomía para administrar la anestesia. Poco después, en Estados Unidos, Joseph O'Dwyer ideó unos tubos metálicos que se introducían a ciegas para salvar a niños que se asfixiaban a causa de la difteria.

Todo cambió cuando fue posible mirar directamente la laringe. Alfred Kirstein practicó en Berlín, en 1895, la primera laringoscopia directa; en 1913, Chevalier Jackson difundió un laringoscopio de mango que facilitaba la maniobra. La pala curva que todavía hoy se usa con más frecuencia la diseñó Robert Macintosh en 1943. Entretanto, durante la Primera Guerra Mundial, anestesistas como Ivan Magill afinaron los tubos y las técnicas que convirtieron la intubación en una práctica segura y reglada.

Diferencias con la traqueostomía y otras técnicas

La intubación endotraqueal no es la única manera de asegurar la vía respiratoria, y ayuda situarla entre sus alternativas. La traqueostomía busca lo mismo, un tubo en la tráquea, pero llega por otro sitio: una abertura en el cuello, por debajo de la laringe. Suele plantearse cuando se prevé que el soporte respiratorio se prolongará durante semanas, porque el tubo que atraviesa la laringe, llevadero unas horas o unos días, acaba resultando lesivo si permanece demasiado tiempo. Están además los dispositivos supraglóticos, como la mascarilla laríngea, que se apoyan sobre la entrada de la laringe sin cruzar la glotis; sellan de forma menos hermética, pero se colocan con más facilidad y se emplean mucho en cirugías breves y como puente en situaciones de urgencia.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa endotraqueal?

Dentro de la tráquea. El término combina el griego endo (dentro) y trachea, y alude a que el tubo queda alojado en el interior de ese conducto.

¿Qué diferencia hay entre intubación orotraqueal y nasotraqueal?

La puerta de entrada del tubo. En la orotraqueal el tubo pasa por la boca, el camino más corto y el que se usa con más frecuencia. En la nasotraqueal entra por la nariz y llega a la tráquea por detrás del paladar, lo que permite mantener la boca libre. En ambas, el tubo termina en el mismo lugar.

¿Para qué se coloca un tubo endotraqueal?

Para mantener abierta la vía respiratoria y permitir que el aire y el oxígeno lleguen a los pulmones, además de aislar esa vía y hacer posible la ventilación mecánica. Se recurre a él cuando la persona no puede respirar por sí misma o durante una anestesia general.

¿Desde cuándo se practica la intubación endotraqueal?

La primera intubación orotraqueal programada en una persona se atribuye a William Macewen, en 1878. Como antecedente, ya en 1543 Vesalio había descrito la introducción de un tubo en la tráquea de un animal. La técnica se afianzó a partir de finales del siglo XIX, cuando la laringoscopia permitió ver la glotis.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Intubación endotraqueal. Enciclopedia médica. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003449.htm
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Intubación traqueal. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/cuidados-críticos/paro-respiratorio/intubación-traqueal
  3. MedlinePlus en español. Traqueotomía. Enciclopedia médica. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002955.htm
  4. Sittig SE, Pringnitz JE. Tracheostomy and endotracheal intubation: a short history. Respiratory Care. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16400793/

Entradas relacionadas

  • Intubación. Concepto general del que la endotraqueal es la modalidad más frecuente.
  • Laringoscopia. Visualización de la laringe y la glotis, necesaria para colocar el tubo.
  • Traqueostomía. Alternativa quirúrgica que accede a la tráquea a través del cuello.
  • Ventilación mecánica. Soporte respiratorio que suele administrarse a través del tubo endotraqueal.
  • Mascarilla laríngea. Dispositivo supraglótico que no atraviesa la glotis.
  • Tráquea. Conducto en el que se aloja el tubo endotraqueal.

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