DICCIONARIO MÉDICO
Mascarilla laríngea
La mascarilla laríngea es un dispositivo para el manejo de la vía aérea que se introduce por la boca y se aloja en la faringe, justo por encima de la laringe. Allí forma un sellado alrededor de la entrada de la vía respiratoria, de modo que permite ventilar al paciente sin necesidad de introducir un tubo dentro de la tráquea. Se trata del ejemplo más conocido de dispositivo supraglótico, término que designa a los instrumentos que trabajan por encima (supra) de la glotis, la abertura de las cuerdas vocales. La pieza consiste en un tubo hueco rematado en un extremo por una máscara de forma ovalada con un anillo hinchable. Una vez colocada y el anillo insuflado, ese borde se adapta a los tejidos que rodean la laringe y crea un conducto continuo entre el exterior y las vías respiratorias bajas. El nombre describe con precisión su posición y su parentesco. Es una mascarilla porque sella por contacto, igual que la máscara facial se apoya sobre el rostro, pero en lugar de apoyarse fuera lo hace en el interior de la garganta, en torno a la laringe. Ocupa así un espacio anatómico intermedio entre la mascarilla facial, que queda del todo fuera, y el tubo endotraqueal de la intubación endotraqueal, que se introduce dentro de la tráquea. La ideó el anestesiólogo británico Archie Brain, que publicó un primer informe sobre el prototipo en 1983. Brain partió del manguito de una máscara facial de la época y fue modelando una forma capaz de encajar alrededor de la entrada laríngea. Los modelos comerciales llegaron hacia el final de la década, y la agencia estadounidense del medicamento, la FDA, aprobó su uso en 1991. Desde entonces el dispositivo se ha convertido en una herramienta cotidiana de los quirófanos de todo el mundo. Con los años, el diseño original dio pie a toda una familia. Los dispositivos supraglóticos suelen agruparse en dos generaciones. Los de primera generación reproducen el esquema básico: un tubo con su máscara sellante, sin más añadidos. Los de segunda generación incorporan un canal adicional que comunica con el esófago y el estómago, pensado para reducir el riesgo de que el contenido gástrico pase a la vía respiratoria. Existen también versiones reforzadas, flexibles o diseñadas para servir de guía a la intubación, cada una adaptada a un escenario clínico distinto. La distinción clave está en la profundidad. El tubo endotraqueal atraviesa la glotis y penetra en la tráquea; la mascarilla laríngea se detiene antes, en la faringe, sin cruzar las cuerdas vocales. Esta diferencia tiene consecuencias prácticas: la colocación del dispositivo supraglótico suele ser más rápida y no requiere ver directamente la glotis, mientras que el tubo, más invasivo, ofrece a cambio un sellado más hermético de la vía respiratoria. La elección entre uno y otro depende del tipo de procedimiento y de las características de cada paciente. Porque actúa por encima de la glotis, la abertura entre las cuerdas vocales, sin llegar a atravesarla. El prefijo latino supra significa "encima", y marca la diferencia con el tubo endotraqueal, que sí pasa a través de la glotis hasta la tráquea. El anestesiólogo británico Archie Brain, que describió el primer prototipo en un informe de 1983. Los modelos comerciales aparecieron a finales de esa década y su uso se aprobó en Estados Unidos en 1991. No. El tubo endotraqueal entra en la tráquea tras cruzar las cuerdas vocales, mientras que la mascarilla laríngea se queda en la faringe, por encima de la laringe. Son dos formas de asegurar la vía aérea con grados distintos de profundidad y de sellado.Qué es la mascarilla laríngea
Origen del dispositivo
Generaciones y variantes
Diferencia con la intubación
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama supraglótico este dispositivo?
¿Quién inventó la mascarilla laríngea?
¿Es lo mismo una mascarilla laríngea que un tubo endotraqueal?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026