DICCIONARIO MÉDICO

Laringotraqueitis

La laringotraqueitis es la inflamación simultánea de la laringe y la tráquea, causada en la gran mayoría de los casos por una infección vírica. Es la forma más frecuente de obstrucción aguda de la vía aérea superior en la infancia y corresponde a lo que en la literatura anglosajona se denomina croup o, en su adaptación al español, crup. Se manifiesta con una tríada clínica característica: tos perruna, estridor inspiratorio y disfonía.

Qué es la laringotraqueitis

El término se construye con tres raíces griegas: λάρυγξ (lárynx, "laringe"), τραχεῖα (tracheîa, de trachýs, "áspero, rugoso" — por el aspecto de los anillos cartilaginosos de la tráquea) y el sufijo -ῖτις (-itis, "inflamación"). La palabra describe con exactitud lo que ocurre: una inflamación que afecta a la mucosa de la región subglótica de la laringe y de la porción alta de la tráquea, produciendo un edema que estrecha el calibre de la vía aérea justo en su punto más angosto en el niño.

Ese estrechamiento es el origen de los tres síntomas cardinales. El edema de las cuerdas vocales y la mucosa subglótica produce disfonía (la voz se vuelve ronca o se pierde). La turbulencia del aire al pasar por la zona inflamada genera el estridor, un ruido respiratorio áspero que predomina en la inspiración. Y la irritación de la mucosa traqueal provoca una tos seca, metálica, que se compara clásicamente con el ladrido de un perro o, en algunas fuentes, con el sonido de una foca.

El nombre y su historia

La confusión terminológica que rodea a esta entidad tiene raíces históricas. La palabra croup fue acuñada en 1765 por el médico escocés Francis Home en su tratado An Inquiry into the Nature, Cause, and Cure of the Croup. Procede del verbo escocés croup, "gritar roncamente", una voz onomatopéyica que imitaba la tos característica de la enfermedad. Pero en la época de Home no se distinguía entre la difteria laríngea (el "verdadero crup") y la laringotraqueitis viral (el "falso crup" o seudocroup): esa separación no llegó hasta que Bretonneau, en 1826, describió la difteria como entidad diferenciada.

En España, la enfermedad se conocía desde finales del siglo XVI con un nombre propio: garrotillo, diminutivo de garrote, por la sensación de estrangulamiento que provocaba. Alfonso de Fontecha publicó en 1611 un tratado sobre el garrotillo — medio siglo antes que Home escribiera sobre el croup. Hoy, el Real Diccionario Histórico de la Lengua Española documenta crup en español desde 1814.

Causas

La etiología es vírica en la práctica totalidad de los casos. El virus parainfluenza tipo 1 es el responsable de aproximadamente el 75 % de las laringotraqueitis, y es el que provoca los brotes epidémicos estacionales de otoño e invierno. Los tipos 2 y 3 del mismo virus, el virus respiratorio sincitial, los adenovirus, el virus influenza y, con menor frecuencia, el coronavirus NL63 y el metapneumovirus humano causan la mayor parte de los casos restantes. La etiología bacteriana primaria es excepcional; cuando se sospecha, hay que considerar entidades distintas como la traqueítis bacteriana o la epiglotitis.

A quién afecta

La laringotraqueitis afecta sobre todo a niños de entre 6 meses y 3 años, con un pico de incidencia en el segundo año de vida. Es más frecuente en varones, con una relación aproximada de 2:1. Se estima que entre el 3 y el 6 % de los niños menores de 6 años la padecen al menos una vez. Representa el 15-20 % de las enfermedades respiratorias de la infancia y alrededor del 7 % de las hospitalizaciones pediátricas por fiebre o enfermedad respiratoria aguda. En adolescentes y adultos es muy infrecuente: la vía aérea adulta tiene un calibre mucho mayor y tolera el mismo grado de edema subglótico sin producir obstrucción significativa.

Laringotraqueitis viral y crup espasmódico

Dentro del síndrome de crup se distinguen dos entidades que comparten la tríada de tos perruna, estridor y disfonía pero difieren en su presentación. La laringotraqueitis viral se instala de forma gradual, precedida por uno a tres días de síntomas catarrales (rinorrea, febrícula, tos leve) que progresan hacia la tríada clínica en 12-48 horas, generalmente con fiebre. El crup espasmódico (seudocroup) aparece de forma brusca, casi siempre por la noche, sin pródromos catarrales ni fiebre, y remite en pocas horas para reaparecer las noches siguientes. Se cree que en el crup espasmódico interviene un componente alérgico o de hiperreactividad de la vía aérea, y hay evidencia de que los niños con episodios recurrentes tienen mayor predisposición a desarrollar asma.

Cuando la inflamación se extiende más allá de la tráquea y alcanza los bronquios, se habla de laringotraqueobronquitis, un cuadro que puede ser más grave y añade a la tríada signos de afectación de las vías respiratorias inferiores como polipnea y sibilancias.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo laringotraqueitis que crup?

En la práctica clínica actual, sí. Los términos laringotraqueitis aguda, crup viral, croup y laringitis subglótica se usan como sinónimos para designar la inflamación vírica de la laringe y la tráquea en niños. La confusión histórica se debe a que "crup" designó originalmente la difteria laríngea (el "verdadero crup"), mientras que la laringotraqueitis viral se llamaba "falso crup". Hoy que la difteria es excepcional gracias a la vacunación, "crup" se emplea casi exclusivamente para la forma viral.

¿De dónde viene la palabra "crup"?

Del verbo escocés croup, que significaba "gritar roncamente" — una onomatopeya que imitaba la tos característica de la enfermedad. El médico Francis Home, de Edimburgo, la popularizó en 1765. En España se usaba garrotillo desde el siglo XVI para describir el mismo cuadro.

¿Por qué la laringotraqueitis empeora por la noche?

Varios factores contribuyen: la posición de decúbito aumenta la congestión de la mucosa subglótica, la sequedad del aire nocturno irrita las vías respiratorias, y el descenso fisiológico del cortisol endógeno durante la noche reduce la protección antiinflamatoria natural. La agitación y el llanto empeoran la obstrucción al aumentar el flujo turbulento.

Referencias

  1. Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). Laringitis, crup y estridor. Pediatría Integral, 2017; XXI(7): 458-469.
  2. Asociación Española de Pediatría / Anales de Pediatría. Laringitis aguda (Crup). Protocolos diagnósticos y terapéuticos en Pediatría.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Crup. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  4. Real Academia Española. Crup. Diccionario Histórico de la Lengua Española (DHLE).

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la laringotraqueitis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Croup: forma inglesa original del término crup.
  • Crup: adaptación española de croup.
  • Seudocroup: crup espasmódico, forma no infecciosa del síndrome de crup.
  • Laringotraqueobronquitis: extensión de la inflamación a los bronquios.
  • Laringitis: inflamación de la laringe.
  • Epiglotitis: inflamación de la epiglotis, diagnóstico diferencial clave.
  • Laringe: órgano de la vía aérea que alberga las cuerdas vocales.
  • Tráquea: conducto cartilaginoso que conecta la laringe con los bronquios.
  • Cuerda vocal: estructura vibratoria de la laringe.
  • Glotis: espacio delimitado por las cuerdas vocales.
  • Disfonía: alteración de la calidad de la voz.
  • Laringoscopia: exploración visual de la laringe.
  • Laringoestenosis: estrechamiento crónico de la laringe, diagnóstico diferencial en estridor persistente.
  • Laringomalacia: causa más frecuente de estridor congénito.

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