DICCIONARIO MÉDICO
Epigastrio
El epigastrio es la región anterior y central del piso abdominal superior. Queda delimitado por encima por el apéndice xifoides del esternón y los rebordes costales, por debajo por una línea horizontal que pasa por el plano subcostal y, lateralmente, por las líneas medioclaviculares derecha e izquierda. Es una de las nueve regiones del esquema topográfico de Christopher Addison y se proyecta sobre estructuras digestivas profundas: estómago, lóbulo izquierdo del hígado, páncreas y duodeno proximal. El epigastrio es la región central del piso abdominal superior, una de las nueve casillas del esquema topográfico que se utiliza desde finales del siglo XIX para describir la superficie anterior del abdomen. Su localización es fácil de identificar a simple vista: la depresión que queda bajo el apéndice xifoides (el extremo cartilaginoso del esternón) y se prolonga hacia abajo hasta una línea horizontal trazada a la altura del décimo cartílago costal. Lateralmente lo cierran las líneas medioclaviculares prolongadas hacia abajo. Por encima de él, separados por el reborde costal, se encuentran los hipocondrios derecho e izquierdo; por debajo, el mesogastrio o región umbilical. Procede del griego ἐπιγάστριον (epigástrion), formado por la preposición ἐπί (epí, "sobre") y γαστήρ (gastḗr, "vientre", "estómago"). Su sentido literal, "sobre el vientre" o "sobre el estómago", resulta exacto: la palabra describe la zona que queda encima del estómago propiamente dicho, en posición anterior. Aparece ya con valor anatómico en Rufo de Éfeso (s. I-II d. C.), pasa al latín tardío con Celio Aureliano y se documenta en latín renacentista en 1529; en francés, en 1538. La Real Academia recoge la voz con su acepción anatómica: región anterior del abdomen que se extiende desde la punta del esternón hasta cerca del ombligo. Conviene retener una imagen mental sobria: si se pasa la mano por la línea media abdominal de arriba abajo, el dedo nota primero el extremo cartilaginoso del esternón, el xifoides, y justo bajo él una pequeña depresión central que el lenguaje popular llama "boca del estómago". Esa depresión es la entrada al epigastrio. La proyección con el órgano profundo no es casual: el estómago, casi en su totalidad, se sitúa detrás de esta zona y le da su nombre. La proyección visceral del epigastrio incluye estructuras de varios planos. En el más superficial, dentro de la propia pared abdominal, discurren los vasos epigástricos: la arteria epigástrica superior, rama terminal de la torácica interna, y la arteria epigástrica inferior, rama de la ilíaca externa, que se anastomosan dentro de la vaina del recto y aseguran la vascularización de la pared abdominal anterior. En el plano profundo, ya en la cavidad, el epigastrio se proyecta sobre el cuerpo y el antro del estómago, el píloro, la primera y segunda porciones del duodeno, el lóbulo izquierdo del hígado, parte de la vesícula biliar (cuyo fondo asoma a este nivel cuando está distendida, dato que el ecografista aprovecha para localizarla en pacientes difíciles), el cuerpo y la cabeza del páncreas, la porción abdominal del esófago tras atravesar el diafragma y, retroperitonealmente, la aorta abdominal con el tronco celíaco y la arteria mesentérica superior. Esta concentración de vísceras es lo que convierte al epigastrio en una de las regiones de mayor rendimiento durante la exploración abdominal. Una palpación cuidadosa busca aquí masas pancreáticas (profundas, transversales, fijas), pulsaciones aórticas anormales sugestivas de aneurisma, defensa o reacción peritoneal en cuadros agudos, o dolor referido al lóbulo hepático izquierdo. La proximidad anatómica al diafragma y al mediastino inferior, separados solo por el músculo y por el ángulo costofrénico, explica un fenómeno clásico: ciertos cuadros torácicos pueden referir su dolor al epigastrio, y a la inversa, una distensión gástrica intensa puede producir disnea por compresión diafragmática. El dolor en el epigastrio, llamado técnicamente epigastralgia, es uno de los motivos de consulta más habituales en atención primaria y en servicios de urgencias. Su interés semiológico radica en que no siempre indica patología de los órganos que se sitúan directamente bajo esta región. Existe un fenómeno fisiológico, el dolor visceral referido, por el cual estructuras alejadas pueden proyectar su molestia sobre la pared epigástrica. Anatómicamente, el sustrato del fenómeno es la convergencia, en los mismos segmentos medulares (T6 a T9), de las fibras viscerales del estómago, esófago distal, duodeno y vías biliares con fibras somáticas de los dermatomas que cubren precisamente la pared epigástrica. El sistema nervioso central interpreta la señal visceral como originada en la pared somática correspondiente. La descripción precisa del dolor, su carácter, su irradiación y sus factores moduladores orientan al clínico entre las múltiples posibilidades, que van desde cuadros digestivos locales hasta patología torácica o retroperitoneal. Para una definición más detallada del término y su diferenciación con la dispepsia y la pirosis, puede consultarse la entrada de epigastralgia. Otros conceptos semiológicos vinculados al epigastrio merecen mención. El aura epigástrica es una sensación ascendente, opresiva, que algunos pacientes describen antes de una crisis epiléptica del lóbulo temporal: no es un dolor ni un dato digestivo, sino la manifestación de una descarga eléctrica focal. Y el latido epigástrico, la palpación o visualización de pulsación en la línea media superior, fue durante mucho tiempo signo clásico de aneurisma aórtico abdominal o de hipertrofia ventricular derecha; hoy se confirma o descarta con ecografía en cuestión de minutos. El epigastrio se delimita por arriba con los hipocondrios (derecho e izquierdo), separados de él por las líneas medioclaviculares: el hipocondrio derecho aloja hígado y vesícula biliar; el izquierdo, bazo y fundus gástrico. Conviene recordar que la frontera lateral es la línea medioclavicular, no el reborde costal, como a veces se simplifica en la enseñanza. Por debajo, el plano subcostal lo separa del mesogastrio o región umbilical, donde se proyectan asas de yeyuno e íleon, colon transverso y, en plano profundo, la aorta abdominal con sus ramas. La distinción epigastrio/mesogastrio tiene valor clínico: una úlcera duodenal típica duele en epigastrio, mientras que la obstrucción intestinal tiende al mesogastrio. En el esquema alternativo de los cuadrantes del abdomen, más usado en la exploración rápida, el epigastrio queda repartido entre los cuadrantes superior derecho e izquierdo según dónde se sitúe exactamente la molestia. Distinguir un dolor epigástrico de uno periumbilical resulta imposible si solo se trabaja con cuadrantes; esa es una de las razones por las que el esquema de nueve regiones sigue vigente. Del griego ἐπιγάστριον (epigástrion), compuesto de ἐπί (epí, "sobre") y γαστήρ (gastḗr, "vientre" o "estómago"). Su sentido literal es "sobre el estómago", en alusión a que la región se sitúa por delante y encima de gran parte del estómago. Aparece con valor anatómico en Rufo de Éfeso en los siglos I-II d. C. y se documenta en latín renacentista en 1529. "Boca del estómago" es la denominación popular de la depresión que queda en la línea media justo bajo el apéndice xifoides, dentro del epigastrio. La expresión es razonablemente precisa porque coincide con la proyección del cardias gástrico (el orificio donde el esófago se abre al estómago), aunque epigastrio designa toda la región, más amplia, y "boca del estómago" solo su punto central más superficial. En la propia pared abdominal, las arterias epigástricas superior e inferior, ramas terminales de la torácica interna y de la ilíaca externa respectivamente. En el plano profundo: estómago (cuerpo, antro y píloro), lóbulo izquierdo del hígado, parte de la vesícula biliar, primera y segunda porciones del duodeno, cabeza y cuerpo del páncreas, esófago abdominal, y, retroperitonealmente, aorta abdominal con tronco celíaco y arteria mesentérica superior. Por el fenómeno del dolor visceral referido. Las fibras nerviosas del corazón y las del estómago confluyen en segmentos medulares próximos (T1 a T5 para el corazón, T6 a T9 para el estómago, con cierto solapamiento), y el sistema nervioso central puede interpretar la señal cardíaca como procedente de la pared epigástrica. Un infarto de cara inferior, sobre todo, puede presentarse como dolor opresivo en epigastrio, asociado a sudoración y náuseas, y confundirse inicialmente con un cuadro digestivo. El epigastrio ocupa el piso superior central, bajo el xifoides; el mesogastrio (o región umbilical) está justo debajo, alrededor del ombligo. Ambos forman la columna media del esquema de nueve regiones de Addison. La frontera entre ambos es el plano subcostal, una línea horizontal a la altura del décimo cartílago costal. La proyección visceral cambia: el epigastrio cubre estómago, hígado izquierdo y páncreas; el mesogastrio cubre asas de delgado y colon transverso. Si desea profundizar en conceptos asociados al epigastrio, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el epigastrio
Órganos contenidos en el epigastrio
Dolor epigástrico y dolor referido
Diferenciación con regiones próximas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra epigastrio?
¿Es lo mismo el epigastrio que la "boca del estómago"?
¿Qué hay en el epigastrio?
¿Por qué duele el epigastrio en el infarto?
¿En qué se diferencia el epigastrio del mesogastrio?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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