DICCIONARIO MÉDICO
Epigástrica superior
La arteria epigástrica superior es una de las dos ramas terminales de la arteria torácica interna (mamaria interna). Desciende por detrás del músculo recto del abdomen y se anastomosa con la arteria epigástrica inferior, completando un eje vascular que recorre toda la pared abdominal anterior. La arteria torácica interna, también llamada mamaria interna, desciende por detrás de los cartílagos costales a unos dos centímetros del borde esternal. A la altura del sexto espacio intercostal se bifurca en dos ramas terminales: la arteria musculofrénica, que sigue el arco costal hacia fuera, y la arteria epigástrica superior, que continúa en dirección descendente hacia el abdomen. Para entrar en la cavidad abdominal, la epigástrica superior atraviesa el diafragma entre sus inserciones esternales y costales, por el llamado hiato esternocostal (triángulo de Larrey o de Morgagni, según el lado). Una vez en el abdomen, penetra en la vaina del músculo recto y discurre por la cara posterior de este músculo, emitiendo ramas que lo nutren, irrigan la piel suprayacente y alcanzan el peritoneo parietal anterior. Es un vaso par, presente a cada lado de la línea alba. Comparte raíz etimológica con el epigastrio: griego ἐπιγάστριον (epigástrion, "sobre el vientre"). El adjetivo "superior" no indica que el vaso esté por encima en el cuerpo, sino que aborda la pared abdominal desde arriba, descendiendo desde el tórax. Su homóloga, la epigástrica inferior, asciende desde la pelvis. Vista desde arriba, la cadena completa sigue este orden: arteria subclavia, torácica interna (mamaria interna), epigástrica superior. Desde abajo: arteria ilíaca externa, epigástrica inferior. Las dos epigástricas se encuentran dentro de la vaina del recto en la zona periumbilical, cerrando un circuito arterial longitudinal que conecta la circulación del miembro superior con la del inferior. En condiciones normales, el flujo por la anastomosis epigástrica superior-inferior es modesto. Sin embargo, cuando la aorta presenta una estenosis congénita (coartación aórtica), el organismo recluta este eje como ruta alternativa: la sangre pasa de la subclavia a la torácica interna, desciende por la epigástrica superior, cruza la anastomosis periumbilical, baja por la epigástrica inferior y llega a la ilíaca externa, sin tener que pasar por el tramo aórtico estrecho. Las arterias epigástricas se dilatan visiblemente en estos pacientes y pueden palparse con facilidad a través de la pared abdominal. Este fenómeno tiene una consecuencia práctica inmediata: cualquier incisión abdominal en un paciente con coartación no corregida debe tener en cuenta la localización de estos vasos hiperdesarrollados para evitar una hemorragia parietal importante. La torácica interna (mamaria interna) se utiliza con frecuencia como injerto arterial en la revascularización coronaria. Cuando el cirujano diseca y libera la torácica interna para anastomosarla a una arteria coronaria, secciona su continuidad con la epigástrica superior. La consecuencia habitual es mínima, porque la circulación colateral a través de las intercostales y la epigástrica inferior compensa la pérdida. No obstante, si ambas mamarias internas se emplean como injerto, la irrigación de la pared abdominal queda más comprometida y el riesgo de complicaciones esternales aumenta ligeramente en pacientes con factores de riesgo añadidos (diabetes, obesidad). Del griego ἐπιγάστριον ("sobre el vientre"). El adjetivo "superior" indica que este vaso llega a la pared abdominal desde arriba, descendiendo desde el tórax. La cadena vascular completa es subclavia, torácica interna (mamaria interna), epigástrica superior. En situaciones normales, la confluencia de ambos vasos dentro de la vaina del recto contribuye a la vascularización de la pared abdominal. Si la aorta se estrecha (por coartación congénita o por aterosclerosis), esta anastomosis se convierte en un puente colateral que sortea el obstáculo y canaliza sangre desde la subclavia hasta la ilíaca externa. Sí. Si la arteria torácica interna se utiliza como injerto coronario, se interrumpe su continuación hacia la epigástrica superior. Habitualmente esto no tiene repercusiones clínicas, porque la circulación colateral compensa la interrupción. El efecto puede ser algo más relevante cuando se emplean ambas mamarias internas. Si desea profundizar en conceptos asociados a la arteria epigástrica superior, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la arteria epigástrica superior
Origen del nombre y cadena vascular
Circulación colateral y coartación aórtica
Relación con la cirugía coronaria
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de la arteria epigástrica superior?
¿Para qué sirve la anastomosis con la epigástrica inferior?
¿Afecta a la epigástrica superior la cirugía de bypass coronario?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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