DICCIONARIO MÉDICO
Anastomosis
Una anastomosis es la comunicación entre dos estructuras tubulares del organismo: vasos sanguíneos, conductos linfáticos, segmentos del tubo digestivo u otras vísceras huecas. Puede existir de forma natural, como parte de la arquitectura del sistema circulatorio, o crearse mediante cirugía para restablecer la continuidad de un conducto seccionado. En sentido amplio, el término designa cualquier conexión entre dos conductos que normalmente discurren por separado o que han sido cortados y necesitan reconectarse. El concepto abarca dos realidades distintas. Por un lado, las anastomosis anatómicas, conexiones presentes desde el desarrollo embrionario que forman parte de la red vascular o linfática del cuerpo. Por otro, las anastomosis quirúrgicas, que un cirujano construye deliberadamente para restablecer el tránsito tras resecar un segmento enfermo o para desviar el flujo hacia otra vía. La palabra procede del griego ἀναστόμωσις (anastómōsis), que significa literalmente "acción de abrir una boca": ἀνα- (aná, 'de nuevo') y στόμα (stóma, 'boca'). Galeno la empleó ya en el siglo II d. C. para describir las comunicaciones entre arterias y venas que observó en disecciones anatómicas. Pasó al latín tardío sin cambio de forma, y en español aparece documentada desde 1556, en la Historia de la composición del cuerpo humano de Juan Valverde de Hamusco, donde aludía a la "mezcla que hazen las venas y las arterias de la semiente". La raíz stóma es la misma que da nombre al estoma quirúrgico. En el sistema circulatorio existen numerosas anastomosis fisiológicas. Las conexiones entre ramas de una misma arteria o entre arterias vecinas permiten que, cuando un vaso se obstruye, la sangre encuentre rutas alternativas. Ese fenómeno se conoce como circulación colateral y tiene una importancia clínica considerable: en la enfermedad coronaria, por ejemplo, las anastomosis entre ramas de las arterias coronarias pueden limitar el daño isquémico si la obstrucción se desarrolla lentamente. Otro tipo frecuente es la anastomosis arteriovenosa, que comunica directamente una arteriola con una vénula sin pasar por el lecho capilar. Estas conexiones participan en la termorregulación cutánea: al abrirse, derivan sangre caliente hacia la superficie de la piel para disipar calor. Cuando un cirujano secciona un segmento de intestino, de uréter o de un vaso sanguíneo, necesita restablecer la continuidad del conducto. Esa reconexión es la anastomosis quirúrgica. En el tubo digestivo, donde el término se emplea con mayor frecuencia, la anastomosis intestinal une los dos cabos sanos tras la resección de la porción enferma. En el árbol vascular, la conexión puede unir dos segmentos arteriales, dos venosos, o interponer un injerto entre ellos. Término-terminal (T-T). Se enfrentan y suturan directamente los dos extremos abiertos del conducto seccionado. Requiere que ambos cabos tengan un calibre similar. En la configuración término-lateral (T-L), el extremo de un conducto se implanta en la pared lateral del otro. Es la disposición habitual en la Y de Roux, donde el asa alimentaria se anastomosa al flanco del asa biliopancreática o al conducto hepático. La latero-lateral (L-L) une las paredes laterales de dos conductos paralelos creando un canal de comunicación entre ambos. Desde el punto de vista técnico, la unión puede realizarse con sutura manual o con dispositivos de grapado mecánico; la elección varía según el órgano, la urgencia y la preferencia del equipo quirúrgico. La confusión entre ambos términos es frecuente. La anastomosis es una conexión fisiológica (natural) o terapéutica (quirúrgica), planificada y deseable. La fístula, en cambio, suele ser un trayecto patológico que comunica dos estructuras que no deberían comunicarse, originado por infección, inflamación o traumatismo. Existe una excepción notable: la fístula arteriovenosa que se construye intencionadamente para hemodiálisis une una arteria y una vena del antebrazo, pero su nombre tradicional se ha mantenido pese a que, en rigor, es una anastomosis quirúrgica deliberada. El bypass también crea una nueva ruta para el flujo, pero con un matiz distinto: no reconecta los extremos de un conducto seccionado, sino que interpone un puente que sortea un segmento obstruido sin extirparlo. Del griego ἀναστόμωσις: ἀνα- ('de nuevo') y στόμα ('boca'). En su uso original, Galeno la empleaba para describir las comunicaciones que observaba entre arterias y venas. En español se documenta desde 1556. No. La anastomosis es una conexión natural o quirúrgica planificada. La fístula es, en la mayoría de los casos, un trayecto patológico no deseado. La excepción es la fístula arteriovenosa para hemodiálisis, que se crea a propósito pero conserva su nombre histórico. No. Muchas son naturales. Las anastomosis entre ramas arteriales forman la base de la circulación colateral, y las anastomosis arteriovenosas de la piel participan en la regulación de la temperatura corporal. Tres configuraciones fundamentales: término-terminal (ambos extremos enfrentados), término-lateral (un extremo se implanta en la pared del otro conducto) y latero-lateral (se comunican las paredes laterales de dos conductos paralelos). La elección depende del calibre de los conductos, la localización y el contexto clínico. Si desea profundizar en conceptos asociados a la anastomosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una anastomosis
Anastomosis naturales y circulación colateral
Anastomosis quirúrgicas y configuraciones geométricas
Diferenciación entre anastomosis y fístula
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra anastomosis?
¿Es lo mismo una anastomosis que una fístula?
¿Todas las anastomosis son quirúrgicas?
¿Qué tipos de anastomosis quirúrgica existen según la geometría?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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