DICCIONARIO MÉDICO
Duramadre
La duramadre es la más externa de las tres membranas meníngeas que envuelven el sistema nervioso central. Su nombre traduce literalmente «madre dura»: se trata de una lámina fibrosa, gruesa y poco extensible, formada por tejido conjuntivo denso rico en colágeno, que reviste la cara interna del cráneo y del conducto vertebral y define el compartimento donde se alojan el encéfalo y la médula espinal. La duramadre es la meninge más gruesa y resistente del sistema nervioso central, y por eso recibe también el nombre de paquimeninge, del griego παχύς (pakhýs, «grueso»). Las otras dos meninges son la aracnoides y la piamadre, que por su delicadeza se agrupan bajo la denominación de leptomeninge. Anatómicamente, la duramadre está compuesta por fibroblastos alargados y numerosas fibras colágenas dispuestas en distintas orientaciones, lo que le da su carácter fibroso, resistente a la tracción y prácticamente inelástico. El nombre latino dura mater tiene un origen curioso. El médico persa Ali ibn al-Abbas al-Majusi, en el siglo X, describió las meninges como al-umm al-jāfiya (la madre gruesa) y al-umm al-raqīqa (la madre delgada), empleando umm, «madre», en el sentido árabe extendido de envoltura o matriz que protege algo. Cuando Constantino el Africano tradujo estos textos al latín en Monte Cassino, en el siglo XI, calcó literalmente la expresión, y así quedó fijada como dura mater y pia mater. Del latín pasó al castellano documentado ya en 1450. La grafía correcta es duramadre, en una sola palabra, sin guion ni espacio. En la cavidad craneal la duramadre está formada por dos capas fusionadas entre sí. La externa, llamada capa perióstica o endóstica, se adhiere íntimamente a la cara interna de los huesos del cráneo y hace las veces de periostio de la calota. La interna, capa meníngea, mira hacia el encéfalo y se continúa con la duramadre espinal a través del agujero magno. En la mayor parte de su extensión ambas capas van juntas, pero en determinados puntos se separan y forman dos estructuras muy distintas. Cuando se despegan hacia dentro, dan lugar a los pliegues durales, tabiques fibrosos que compartimentan la cavidad craneal: la hoz del cerebro, situada en la línea media entre los dos hemisferios; la tienda del cerebelo o tentorio, que separa los lóbulos occipitales del cerebelo; la hoz del cerebelo, entre ambos hemisferios cerebelosos; y el diafragma selar, una lámina que cubre la silla turca dejando pasar el tallo hipofisario. Estos tabiques reducen el desplazamiento del tejido nervioso con los movimientos de la cabeza y son referencias quirúrgicas clave. Cuando la separación se produce entre las dos capas de la duramadre, aparecen los senos venosos durales. No son vasos con pared propia, sino canales excavados en el espesor de la meninge, tapizados por endotelio, sin válvulas. Recogen la sangre venosa del encéfalo y la conducen hacia las venas yugulares internas; entre ellos destacan el seno sagital superior, el seno recto, los senos transversos, los sigmoideos y el complejo del seno cavernoso. Su ubicación entre las dos hojas de la duramadre explica su rigidez y su resistencia al colapso. La duramadre que reviste la médula espinal es continua con la meníngea craneal, pero su disposición cambia por completo. En la columna hay una sola capa, la propiamente meníngea, y el periostio vertebral queda por fuera como una estructura independiente. Entre ambos queda un compartimento real, el espacio epidural, ocupado por tejido adiposo, el plexo venoso vertebral interno y las raíces nerviosas en su trayecto hacia los agujeros de conjunción. Ese es el compartimento en el que se depositan los anestésicos locales en la anestesia epidural. La duramadre espinal desciende como un cilindro hasta la segunda o tercera vértebra sacra, donde forma el fondo de saco dural que aloja la cola de caballo y el filum terminal. En sentido lateral se prolonga alrededor de cada nervio espinal, adelgazándose progresivamente hasta continuarse con el epineuro. La adherencia al foramen magno y al atlas es firme, y ahí se explica la continuidad mecánica del sistema. A la duramadre se le atribuyen tres funciones principales. La primera es mecánica: envuelve el sistema nervioso central, absorbe fuerzas y limita el desplazamiento del encéfalo dentro del cráneo mediante sus tabiques. La segunda es hemodinámica, gracias a los senos venosos que aloja en su espesor. La tercera, menos comentada, es compartimentar el líquido cefalorraquídeo respecto de los tejidos extradurales; el compartimento subaracnoideo, donde circula el líquido, queda del lado interno, mientras que el espacio subdural, entre duramadre y aracnoides, solo aparece en estados patológicos. La duramadre está inervada. La craneal recibe fibras sensitivas principalmente del nervio trigémino y del nervio vago; la espinal, de los ramos meníngeos recurrentes de los nervios espinales. Esta inervación es la razón por la que la duramadre duele. La cefalea que sigue a una punción lumbar accidental, cuando se atraviesa el saco espinal, es un ejemplo típico. Paquimeninge: sinónimo estricto de duramadre. Se emplea sobre todo cuando se contrapone a la leptomeninge para señalar el grosor y la resistencia. Las inflamaciones limitadas a la duramadre reciben el nombre de paquimeningitis. Leptomeninge: conjunto formado por la aracnoides y la piamadre. Es un tejido delicado, en contacto directo con el líquido cefalorraquídeo, y su significado clínico es distinto del de la duramadre. Espacio epidural, subdural y subaracnoideo: tres compartimentos con localización y contenido diferentes. El epidural, entre la duramadre y el hueso, real en la columna y virtual en el cráneo; el subdural, entre duramadre y aracnoides, virtual salvo en la hemorragia subdural; el subaracnoideo, entre aracnoides y piamadre, ocupado por líquido cefalorraquídeo. Es un calco del latín dura mater, «madre dura», que a su vez tradujo la expresión árabe al-umm al-jāfiya empleada por al-Majusi en el siglo X. Constantino el Africano, un traductor de origen norteafricano establecido en Monte Cassino en el siglo XI, mantuvo literalmente el sustantivo «madre», con el sentido semítico de envoltura protectora, y así entró en la terminología médica occidental. En castellano está documentada desde 1450. Sí. Son sinónimos. El término paquimeninge se prefiere en contextos comparativos, cuando se quiere señalar que la duramadre es la meninge gruesa y resistente frente a las delgadas (piamadre y aracnoides, que forman la leptomeninge). Desciende por el conducto vertebral hasta la segunda o tercera vértebra sacra, donde acaba en fondo de saco. Por debajo se continúa con un filamento fibroso, el filum terminal externo, que la ancla al cóccix. Este dato tiene interés práctico: la médula espinal termina hacia L1-L2, pero el saco dural continúa varios segmentos más caudalmente, y esa distancia es la que permite realizar con seguridad la punción lumbar por debajo del cono medular. La duramadre craneal recibe fibras sensitivas del nervio trigémino y del vago, principalmente. La espinal está inervada por los ramos meníngeos recurrentes de los nervios espinales. Aunque el encéfalo no duele, la duramadre sí, y esa inervación explica el dolor tras traumatismos, hemorragias meníngeas o punciones que descomprimen el saco dural. Si desea profundizar en conceptos asociados a la duramadre, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la duramadre
Duramadre craneal: dos capas y sus pliegues
Duramadre espinal: una única capa y el espacio epidural
Funciones e inervación
Diferenciación con conceptos vecinos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra duramadre?
¿Duramadre y paquimeninge son lo mismo?
¿Hasta dónde llega la duramadre en la columna?
¿La duramadre tiene inervación propia?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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