DICCIONARIO MÉDICO
Aracnoides
La aracnoides es la meninge intermedia, situada entre la duramadre (externa) y la piamadre (interna). Formada por tejido conectivo delgado y avascular, delimita junto con la piamadre el espacio subaracnoideo, por el que circula el líquido cefalorraquídeo. Junto con la piamadre conforma lo que se denomina leptomeninge. Fina, traslúcida y carente de vasos sanguíneos propios, la aracnoides envuelve el encéfalo y la médula espinal por su cara interna en contacto con el espacio subaracnoideo. No se adhiere directamente al tejido nervioso ni sigue los surcos de la corteza cerebral (eso lo hace la piamadre), sino que se tiende sobre ellos como un velo liso. Desde su cara profunda se proyectan hacia la piamadre unas prolongaciones filamentosas, las trabéculas aracnoideas, que atraviesan el espacio subaracnoideo y le dan el aspecto reticular que explica el nombre de la membrana. El término procede del griego ἀραχνοειδής (arachnoeidés), compuesto por ἀράχνη (aráchne, araña o telaraña) y el sufijo -ειδής (-eidés, con aspecto de). Herófilo de Calcedonia, en el siglo III a. C., ya empleó la palabra como término anatómico, pero no para designar una meninge: la aplicó a la túnica del ojo que hoy conocemos como retina, por su finura y transparencia. El vocablo se reintrodujo en latín renacentista en 1527, todavía referido a la retina, y pasó al francés como arachnoïde en 1538 con el mismo sentido. Solo a partir de 1665, en textos de anatomía en latín científico, comenzó a usarse para la membrana cerebral que hoy lleva ese nombre. Vista al microscopio, la aracnoides presenta dos zonas diferenciadas. La capa de barrera aracnoidea, externa, está formada por células aplanadas unidas por uniones estrechas (tight junctions) que impiden el paso libre de moléculas entre el espacio subdural y el subaracnoideo. Esa barrera contribuye a mantener la composición del líquido cefalorraquídeo estable, separada del medio extracelular de la duramadre. Por debajo de ella se extiende la capa reticular, más laxa, con las trabéculas que le dan a la membrana su textura característica. De la cara externa de la aracnoides se proyectan hacia la duramadre unas evaginaciones redondeadas conocidas como granulaciones aracnoideas (o granulaciones de Pacchioni, por el anatomista italiano Antonio Pacchioni, que las describió en 1705). Estas granulaciones protruyen en el interior de los senos venosos durales, sobre todo en el seno sagital superior, y constituyen el principal mecanismo por el que el líquido cefalorraquídeo se reabsorbe hacia la circulación venosa. El equilibrio entre la producción de LCR en los plexos coroideos y su reabsorción a través de estas granulaciones determina el volumen y la presión del líquido intracraneal; cuando ese equilibrio se rompe, puede aparecer hidrocefalia. La aracnoides se apoya sobre la cara interna de la duramadre sin estar firmemente adherida a ella. Entre ambas existe el espacio subdural, considerado un espacio potencial que solo se hace patente en situaciones patológicas, como el hematoma subdural. La duramadre recibe el nombre de paquimeninge (del griego παχύς, pachýs, grueso), mientras que la leptomeninge (del griego λεπτός, leptós, delgado) agrupa a la aracnoides y la piamadre como unidad funcional. En el canal vertebral, la aracnoides sigue el saco dural hasta aproximadamente la segunda vértebra sacra. El tramo final del saco, por debajo del cono medular (donde termina la médula espinal, a la altura de L1-L2), queda ocupado por las raíces de la cola de caballo y por líquido cefalorraquídeo. Es esa porción, la cisterna lumbar, la que se aprovecha para la punción lumbar: la aguja atraviesa duramadre y aracnoides para acceder al espacio subaracnoideo sin riesgo de lesionar la médula. Por su parecido con una tela de araña. El nombre viene del griego ἀράχνη (aráchne), que significa araña o telaraña. Las trabéculas que cruzan el espacio subaracnoideo recuerdan, efectivamente, los hilos irregulares de una telaraña. Curiosamente, Herófilo de Calcedonia usó el mismo adjetivo en el siglo III a. C. para describir la retina, no la meninge; el traslado del término a la membrana cerebral no ocurrió hasta el siglo XVII. No. La leptomeninge incluye dos estructuras: la aracnoides y la piamadre. El término se usa para distinguirlas como conjunto de la paquimeninge (la duramadre), que es mucho más gruesa y resistente. Drenan el líquido cefalorraquídeo hacia los senos venosos de la duramadre. Sin esa reabsorción continua, el LCR se acumularía y la presión intracraneal aumentaría. Antonio Pacchioni describió estas estructuras en 1705, y desde entonces llevan también su nombre (granulaciones de Pacchioni), aunque en la terminología anatómica internacional se prefiere la forma descriptiva. Sí, aunque no es frecuente. La aracnoiditis es una inflamación crónica de esta membrana, habitualmente en el tramo espinal, que puede producir adherencias y comprimir raíces nerviosas. También se forman quistes aracnoideos congénitos, colecciones de líquido cefalorraquídeo atrapado entre capas de aracnoides que en muchos casos son hallazgos incidentales en pruebas de imagen. Si desea profundizar en conceptos asociados a la aracnoides, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la aracnoides
Estructura y componentes funcionales
Relación con las otras meninges y los espacios meníngeos
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama aracnoides?
¿Es lo mismo aracnoides que leptomeninge?
¿Qué función cumplen las granulaciones aracnoideas?
¿Puede enfermar la aracnoides de forma aislada?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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